"Que acabe la guerra", el deseo de un artista ucraniano en Huesca

Cerca de 500 personas acudieron a ver al Ballet Clásico de Ucrania, que no ha regresado a su país desde la invasión rusa

09 de Enero de 2023
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El cascanueces sueña con la paz en Ucrania

El Ballet Clásico de Ucrania logró enamorar el domingo a los casi 500 oscenses reunidos en el Palacio de Congresos de la ciudad de Huesca con una de las historias más asociadas a la Navidad, El Cascanueces, el ballet más interpretado de todos los tiempos.

La música de Tchaikovsky, los delicados pasos del ballet más clásico y sus figuras imposibles suspendidas en el aire, la perfección de sus movimientos en sus sobrias coreografías, los rostros risueños de los bailarines, el impactante colorido de las vestimentas, la frescura de la juventud, sus vistosos decorados y otros ingredientes conjuraron un hechizo que produjo el efecto deseado, que el público disfrutara de esta fábula que habla de la añoranza por la infancia perdida, que anima a luchar por los sueños y proclama que la belleza se encuentra en el interior.
El director de la compañía, Anatoliy Kaazatskiy, bailarín hace más de 30 años, alberga su propio anhelo: "Que la guerra se acabe". Unos instantes antes del comienzo del espectáculo confesaba estar "muy lejos de la política" y apuntaba que tiene cerca a su familia-"están en España, en este bonito país"-, a su esposa y sus dos hijos, un chico de 15 años y una niña de año y medio.

Sin embargo, reconocía que la invasión rusa ha trastocado sus vidas. "Si nuestros jóvenes, hombres, vuelven a Ucrania, no podrían regresar a Europa otra vez. Antes ensayábamos en Ucrania y nos íbamos de gira. Ahora tenemos que ensayar en Europa todo el tiempo, cuando hay pausas. Es más caro, más complicado, pero creo que tenemos que hacerlo, tenemos que mantener nuestro contacto con el público, mostrar nuestro arte y trabajar. Los artistas tienen que continuar su trabajo".

Y es que hay músicos y otros muchos artistas que están luchando en el frente o forman parte de las fuerzas de defensa. En su país sigue quedando gente que Kaazatskiy aprecia y busca las palabras adecuadas en español para proclamar que es mejor tener amigos que dinero. "Siempre".

El Ballet clásico de Ucrania es una compañía emergente que lleva trabajando 14 años. Cuenta ahora mismo con 30 artistas y su sede se encuentra en la ciudad de Járkov, pero realiza giras por Europa, América Latina, China e India. En su repertorio también figura El Lago de los Cisnes, Giselle, La Bella Durmiente, Don Quijote y Romeo y Julieta, entre otros.

 Anatoliy Kaazatskiy ha bailado en diferentes teatros de su país,  en la Ópera Nacional de Kiev, en la de Járkov y en la de Odesa, y ha realizado giras también por pequeños teatros privados. La compañía ha actuado en Bilbao, San Sebastián, Barcelona, Valencia y en ciudades de menores dimensiones.

Anatoliy Kaazatskiy asegura que, cuando la guerra acabe, la compañía regresará a Ucrania para mostrar allí también su arte. Mientras tanto, siguen bailando, lejos de casa, la música del compositor más popular de la historia de Rusia, Piotr Ilich Tchaikovsky. Como hacían antes de que la paz y el sinsentido estallaran por los aires.