"No uso la inteligencia artificial porque contamina mi forma de trabajar". El ilustrador aragonés Alberto Aragón ha explicado este jueves en Huesca su posición ante una tecnología que, a su juicio, está transformando de manera profunda el diseño gráfico y que también plantea interrogantes sobre el futuro de la profesión. Lo ha hecho durante la conferencia En la sombra, uno de los actos centrales de la sexta edición de La Compañía Ilustrada, Así ilustramos, que reúne hasta el sábado a profesionales de la ilustración llegados de distintos puntos de España.
Aragón ha compartido su experiencia profesional en un encuentro celebrado en el Salón de Actos de la Diputación Provincial de Huesca, después de una primera jornada que por la mañana ha llevado las actividades a la Escuela de Arte y al ámbito de las bibliotecas. El programa continuará este viernes y sábado con talleres y conversaciones en torno al oficio de ilustrar.
El director de las jornadas, Carlos Grassa Toro, ha abierto el acto con unas palabras de bienvenida en las que ha situado esta sexta edición dentro de la trayectoria de Así ilustramos. La convocatoria reúne a participantes procedentes de Madrid, Barcelona, Badajoz, Zamora y Aragón, entre otros lugares.
Grassa Toro ha querido detenerse, sin embargo, en una dimensión menos visible de la iniciativa: la capacidad de La Compañía Ilustrada para generar proyectos que después encuentran continuidad fuera de Huesca. Ha recordado el encuentro celebrado el año pasado con siete asociaciones de ilustración de Valencia, Madrid, País Vasco, Galicia, Asturias, Aragón y Cataluña, del que han surgido nuevas iniciativas. "Fue un encuentro muy interesante y de él han nacido proyectos que ellas mismas reconocen que están inspirados en La Compañía Ilustrada", ha explicado. Entre ellos ha citado una exposición itinerante impulsada por la asociación asturiana, que ya ha recorrido dos salas y continuará por distintos puntos de la comunidad.
El director ha relatado también el proyecto presentado este miércoles en Valencia por su asociación de ilustradores para trabajar en la zona afectada por la Dana, con las bibliotecas como eje de actuación. Grassa Toro ha contado que la gerente de la entidad le trasladó un mensaje que, a su juicio, resume la repercusión que puede alcanzar el encuentro: "Gracias por haber abierto un camino que ahora nosotros podemos seguir".
La edición de este año cuenta con alrededor de 40 inscritos y se prolongará durante dos jornadas y media. Este viernes están previstos tres talleres en las Naves de la DPH durante la mañana y dos conversaciones por la tarde en la sede provincial, mientras que el sábado se desarrollarán nuevos talleres.
ALBERTO ARAGÓN, "EN LA SOMBRA"
Antes de dar paso al protagonista de la tarde, Grassa Toro ha recuperado una historia relacionada con Alberto Aragón que explica el título de la conferencia. En 2012, la Diputación Provincial organizó Imaginar la palabra, una exposición que reunió a una amplia representación de la ilustración aragonesa. Aragón participó en aquella muestra, aunque no acudió a la inauguración y el comisario y el ilustrador tardaron todavía varios años en conocerse personalmente.
Grassa Toro ha utilizado aquella anécdota para reivindicar precisamente la condición que da nombre a la conferencia. "Porque estaba en la sombra, y hoy eso es un valor y él nos va a contar en qué consiste ese valor", ha señalado antes de presentar su intervención.
El ilustrador y diseñador gráfico David Adiego ha sido el encargado de introducir a Aragón ante el público. Ha repasado una trayectoria iniciada en la Escuela de Arte de Zaragoza y vinculada posteriormente al departamento de dirección de arte de Heraldo de Aragón. Más tarde fundó Local Estudio junto a Ernesto Navarro, otro de los nombres destacados de la ilustración y la caricatura aragonesas.
Adiego ha destacado especialmente la dimensión internacional de su trabajo, vinculado a la ilustración editorial y presente en publicaciones y grupos como Penguin Random House, Planeta, Salamandra, The Washington Post, The New Yorker, El País, Panenka y The New York Times. También ha descrito algunos de los rasgos visuales que caracterizan su producción, como el uso de siluetas, el claroscuro y un tratamiento particular del color.
La trayectoria de Aragón incluye asimismo exposiciones colectivas y distintos reconocimientos. Adiego ha recordado, entre otros, el cartel ganador de las Fiestas del Pilar de 2005, su selección en los Premios Anuaria de Diseño de 2007 y en los ASME Awards de la Asociación Americana de Editores de Revistas.
Aragón, que ha revelado que era la primera conferencia que impartía en su vida, ha comentado su trayectoria y el proceso mediante el que ha ido construyendo su propia manera de afrontar los encargos. El ilustrador ha explicado que no existe un método único y que cada profesional desarrolla con el tiempo sus propias herramientas de trabajo.
"Cada uno tiene su librillo", ha resumido, antes de señalar que existen determinados elementos comunes entre quienes ejercen el oficio. Para él, la experiencia permite desarrollar una intuición que se fortalece con la práctica y con los años dedicados a la profesión.
Las tendencias y modas también forman parte de la evolución de la ilustración. El aragonés ha observado un regreso progresivo hacia procedimientos más artesanales como contrapunto a la consolidación de la ilustración digital, dentro de un sector sometido a cambios constantes.
Pero ha sido la inteligencia artificial uno de los asuntos que más atención ha concentrado. Aragón ha considerado que su impacto resulta especialmente profundo en el diseño gráfico y ha advertido de las dificultades que puede generar para estudios y empresas. "Yo creo que lo ha roto todo por completo", ha afirmado al referirse a este ámbito.
Su posición personal es diferente: ha decidido no incorporar estas herramientas a su proceso creativo, ni siquiera para elaborar bocetos. "No uso la inteligencia artificial porque contamina mi forma de trabajar", ha explicado, al considerar que podría conducirle hacia soluciones que no forman parte de su manera de crear.
La cuestión también ha aparecido durante el encuentro que el ilustrador ha mantenido por la mañana con los alumnos de la Escuela de Arte. Entre las preguntas planteadas estuvieron precisamente las relacionadas con la IA y con los plazos de trabajo, una preocupación que Aragón ha relacionado con la presión que soportan los estudiantes durante su formación.
APRENDER HACIENDO
El ilustrador ha aprovechado también su intervención para dirigirse a quienes están pensando en convertir su afición o su formación en una profesión. Su consejo pasa por practicar, experimentar, equivocarse y continuar trabajando incluso cuando los primeros intentos no obtienen respuesta.
Aragón ha defendido una concepción profesional del oficio, sin desvincularla de la pasión por dibujar. También ha recomendado a quienes empiezan elaborar sus dosieres y enviarlos a diferentes lugares, porque considera que la entrada en el sector exige insistencia ante la abundancia de trabajos de calidad. "Hay mucha gente que hace cosas muy buenas, pero es difícil que les llegue la oportunidad", ha señalado. "Siempre es buen momento para dibujar; de hecho, tendríamos que dibujar todos", ha concluido.