Carmen Aliaga presenta Jaula de Grillos: "La poesía mueve al mundo, al ser humano y los corazones"

La autora zaragozana ha sumado identidad, ser humano, la vida, la muerte, la soledad y el amor en un poema único

14 de Mayo de 2026
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Carmen Aliaga presenta Jaula de Grillos en Huesca

La poetisa zaragozana Carmen Aliaga ha presentado su poemario Jaula de Grillos en la Biblioteca Antonio Durán Gudiol de Huesca, en una conversación con su amiga y colega Angélica Morales. Una evolución en la trayectoria de la rapsoda que tiene un peculiar idilio con la ciudad oscense en su doble condición creativa e interpretativa.

 "Estoy contentísima como siemrpre que vengo a Huesca. Es como mi segunda casa, de hecho alguna vez he pedido hacerme hija adoptiva. Yo creo que lo conseguiré con el décimo libro o así", bromea Carmen.

Carmen Aliaga tiene una larga creación literaria, copiosa en obras colectivas hasta su ópera prima, Libro huérfano editado por Olifante, para continuar con Madeleine y las otras en la misma editorial, que es el sello de Jaula de Grillos. Con otro, publicó Melodía.

Con su editora, Trinidad, ha impulsado Jaula de Grillos, del que está muy orgullosa. "Está muy trabajado, he sido muy exigente con él. La diferencia es que esto es un poema único. En los anteriores eran un grupo de poemas, y éste empieza con el primero y acaba con el último, es una sucesión.

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El poemario se publicó en 2024 y estaba prevista su puesta de largo oscense para el año pasado, pero circunstancias familiares postergaron la puesta de largo en Huesca. "Ha llegado, que es lo que importa". "Me he dejado fluir y he ido enlazando. Soy indisciplinada a la hora de escribir no estoy todos los días un rato. Es como una nube tormentosa que se acerca a mí la inspiración y, hasta que acabo, no me deja. Estoy ahora en un momento de cielo despejado, pero en cualquier momento aparece por ahí la nube".

Aborda varias temáticas "en torno a la identidad. Mi poesía es existencialista, un poco surrealista también. La temática del ser humano, su identidad, la vida, la muerte, la soledad, el amor, todo lo que le rodea".

Carmen Aliaga considera que ha evolucionado desde aquel Papeles de Trasmoz. Poemas sueltos y entrelazados, mientras esto "ya es un poema largo, que empieza con una palabra y acaba con la última y no hay ningún momento separación o huida, sino que todo el rato voy caminando por la misma acequia, porque es una acequia".

La autora aragonesa tiene un especial esmero. "yo cuido mucho del lenguaje, creo que es una tarea que todos tenemos que llevar a rajatabla. Desde niña, la palabra para mí era sagrada, adoraba las palabras y las malsonantes o los tacos me rebotaban un poco".

Carmen Aliaga reconoce que es difícil manifestarse ahora en este sentido, "pero siempre es tiempo para la lírica. Mueve el mundo, mueve al ser humano, mueve los corazones y así ha de ser siempre, haya robots, tecnología por todos los rincones... Siempre tiene que estar la poesía".

No se plantea escribir con Inteligencia Artificial, pero explica una experiencia cercana con su hija que le creaba un "prólogo maravilloso, extenso y cuidado. Me asustó muchísimo. Por supuesto, la deseché y seguí cavilando".

Carmen Aliaga ya mira con cierta cercanía la jubilación en su profesión funcionarial, y piensa ser "un monstruo creativo y un monstruo viajero. Allí donde me llaman, voy a conocer nueva gente y esparcir esta semilla que digo yo".