Un cartel cargado de energía positiva anuncia la 51ª edición del Festival de Cine de Huesca

Se abre la inscripción de cortometrajes hasta el 9 de febrero

DH
19 de Enero de 2023
El cartel oficial del 51HIFF está diseñado por It's Raining Elephants

El 51º Festival Internacional de Cine de Huesca da sus primeros pasos con la presentación de su imagen oficial y la apertura del proceso de inscripción de cortometrajes. La cita que se celebrará del 9 al 17 de junio contará con un cartel diseñado por el prestigioso estudio ‘It’s Raining Elephants’ formado por las artistas suizas Nina Wehrle y Evelyne Laube, una obra cargada de “energía positiva y vibrante” como ellas mismas la describen. “Surgió de un impulso en un juego de dibujo… queríamos hacer una imagen ambivalente e icónica” afirman sus autoras, dos creadoras que buscaban despertar la curiosidad y generar preguntas en el espectador: “¿Es una proyección de cine, una fiesta o una manifestación? ¿Qué miran esas personas? ¿Qué esperan? ¿Están realmente allí?”, concluyen.

It's Raining Elephants es un estudio de ilustración de Lucerna (Suiza) dirigido por Evelyne Laube (1982) y Nina Wehrle (1984). Desde 2008 desarrollan sus propios proyectos y el trabajo de sus clientes en un diálogo visual lúdico. Realizan libros ilustrados, visuales en vivo e ilustraciones para diversas aplicaciones. También dirigen el sello de cerámica hoi y enseñan dibujo narrativo en la Escuela de Arte y Diseño de Lucerna, entre otras instituciones.

Tras el aclamado cartel del pasado año y su trabajo conjunto con el fotógrafo Chema Madoz para la laureada obra de 2012, Isidro Ferrer (afincado en Huesca, Premio Nacional de Diseño de 2002 y el Premio Nacional de Ilustración en 2006) ha vuelto a asesorar en la selección del autor. Una labor que viene realizando durante las dos últimas décadas y que compagina desde 2019 con su nombramiento como patrono de la Fundación del Festival.

La imagen oficial juega un papel esencial en toda la comunicación y será el eje visual en todos los formatos, tanto físicos como digitales. En palabras de Estela Rasal, directora de la cita altoaragonesa, es “fresca, joven y bulliciosa, algo que encaja muy bien con todo lo que queremos mostrar este año”. Una edición que supondrá su primera experiencia al frente tras asumir el cargo el pasado mes de septiembre, pero con más nueve años dentro del equipo directivo de una de las citas cinematográficas de referencia tanto a nivel nacional como internacional.

ABIERTA LA INSCRIPCIÓN 

El Festival Internacional de Cine de Huesca ya ha abierto el proceso de inscripción de cortometrajes para su 51º edición.  Una fase crucial donde recibe producciones de todo el mundo para poder conformar el eje de su programación, sus tres concursos: internacional, iberoamericano y documental. Entre 1.500 y 2.000 trabajos de más de 70 países aspiran cada año a formar parte de la sección oficial de la cita altoaragonesa que reparte más de 24.000 euros en premios y es uno de los seis únicos en España que califica a sus ganadores para los Oscars de The Academy, además de contar con el aval de los Premios Goya de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España.

Las bases están disponibles en la página web del festival y será hasta el 9 de febrero cuando puedan presentarse las cintas que quieran aspirar al Premio Danzante, dotando con 5.000 euros en cada una de sus tres competiciones. Este es el máximo reconocimiento de un palmarés donde todos sus galardones van destinados directamente a los directores de las películas (excepto las producciones de academias, escuelas o instituciones dedicadas a la enseñanza de la cinematografía), la única excepción se encuentra en el premio de guion que se concede al guionista o guionistas autores del mismo; una clara muestra del apoyo artístico y económico de la cita oscense hacia los cineastas y su trabajo.

El certamen altoaragonés mantiene su doble formato: presencial y online, y acepta cortometrajes de ficción, documental, animación y obras experimentales con una duración máxima de 30 minutos para ficción y 40 para documentales. El proceso se completa mediante la plataforma online Festhome y tiene una cuota de 2´5 euros por cada corto (coste independiente al del servicio de la propia plataforma); una cantidad que viene a sufragar los gastos de trámite y gestión para el festival y permite a los propios creadores valorar su propio trabajo y el marco donde lo presentan. La dirección del certamen tiene en cuenta las particularidades y diversas situaciones de cada uno de los territorios y por ello incluye en las bases excepciones para países en conflicto o que por su ubicación geográfica tengan problemas de acceso o pago online.

La audiencia juega un año más un papel activo con la concesión del Premio del Público Aragón Televisión. Votado por los espectadores en sala, esta distinción supone la compra de los derechos de emisión por un valor de 900 euros, así como su promoción y difusión en la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión.

EL FESTIVAL CREA SU PROPIO LABORATORIO DIGITAL

La cita altoaragonesa anuncia igualmente la creación de su propio laboratorio digital, una inversión que le permite internalizar un proceso que hasta ahora había debido encargar a empresas externas. Este nuevo eslabón en el organigrama supone una evolución respecto al departamento de películas existente; con esta inversión en equipos y personal de Huesca todo el proceso se llevará a cabo y controlará desde las oficinas del certamen, desde la llegada del material de los cortometrajes seleccionados hasta su conversión en archivos de proyección con formato DCP, así como calidad y subtítulos adecuados para su visionado en pantalla cinematográfica.

El laboratorio trabajará tanto para el Festival Internacional de Cine de Huesca como para el Pirineos Mountain Film Festival, lo que supondrá la generación de tres y dos puestos de trabajo respectivamente, además de la ya citada inversión material. Un paso más por parte del nuevo equipo directivo para seguir desarrollando el tejido audiovisual del Alto Aragón como ya ha venido haciendo en pasadas ediciones, como fue el caso de la compra del proyector DCP que permite ver este tipo de copia (generalizada dentro del circuito comercial a nivel internacional) en el Teatro Olimpia, “estas inversiones son un eje fundamental en nuestra estrategia de apoyo al desarrollo de la industria audiovisual en Aragón” afirma Rasal.

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