Un total de 35 ilustraciones ocupan la sala central del Centro Cultural Manuel Benito Moliner de Huesca, donde los cuentos de los hermanos Grimm cobran una nueva dimensión a través de la mirada del artista oscense Chesús Salcedo Ferra. Las obras, acompañadas de fragmentos de los relatos en aragonés, acercan al público a unas historias que han atravesado generaciones y que, en sus versiones originales, conservan una crudeza alejada de algunas adaptaciones infantiles.
La exposición Os cuentos de Grimm. Ilustrazions ta una edizión en aragonés se ha inaugurado este jueves, 15 de octubre, dentro de la programación del Consello d’a Fabla Aragonesa por su 50 aniversario. La muestra podrá visitarse hasta el 27 de noviembre. El acto ha contado con las intervenciones del presidente de la entidad, Chusé Inazio Nabarro, y de la concejala de Cultura, Sonia Latre, así como a los ediles Nuria Mur y Fernando García.

Los cuentos fueron recopilados a comienzos del siglo XIX por los hermanos Jacob Ludwig y Wilhelm Karl Grimm entre los habitantes de pueblos de lengua y cultura germánicas del centro de Europa. La versión en aragonés que inspira la muestra nació del trabajo realizado entre 2010 y 2014 por el Obrador de Traducción de Biscarrués, integrado por Rosa Arbués, Pietro Borau, Luisa de Haro, Chusé Antón Mallada, Francho Nagore, Fermín Ortas, Miguel Posa y Ola Uruén, bajo la dirección de Francho Nagore.
Chusé Inazio Nabarro ha repasado durante la inauguración los vínculos entre los cuentos populares europeos y el Alto Aragón, así como la trayectoria de Chesús Salcedo en la difusión de la lengua y la cultura aragonesas.
Nabarro ha recordado la labor del lingüista Jean-Joseph Saroïhandy, que visitó el Alto Aragón entre 1898 y 1916 y recogió versiones en aragonés de cuentos tradicionales como Blancanieves y La hija del molinero, en un contexto intelectual marcado por la influencia de Joaquín Costa.
El presidente del Consello también ha repasado la colaboración de Salcedo con la entidad desde 1986, cuando la revista Fuellas publicó cuatro dibujos suyos en sus páginas centrales. Ese mismo año, el ilustrador inició una serie sobre personajes de la mitología altoaragonesa, que continuó hasta el número 68 de la publicación. Entre las figuras representadas aparecen A Samueca, As Lainas, O Pateta y Os Menutos.

Nabarro ha mencionado asimismo otras colaboraciones del artista, como la ilustración A Peña da Zamueleta, vinculada al fanzine O Fuelle, y un trabajo sobre los diableros de Benasque para una publicación de la asociación Chunta Universitaria.
Salcedo ha trabajado en estas ilustraciones desde 2014 hasta 2026, un periodo en el que, según explica a este periódico, ha evolucionado tanto su trazo como su forma de interpretar los textos. El proyecto surgió a partir de una iniciativa de traducción que reunió a personas con conocimientos de alemán, castellano y aragonés. Mientras los cuentos se publicaban en la revista Fuellas, el artista creaba las imágenes que los acompañaban. Ha realizado alrededor de 50 dibujos y la selección expuesta se ha preparado para esta ocasión, con la posibilidad de reunir el trabajo en un futuro libro.
"La base es el boli", explica sobre una técnica que en la que conviven el bolígrafo, con la tinta china, rotuladores y pintura acrílica sobre cartulina. Para difuminar la tinta y conseguir acabados diferentes, utiliza también agua, alcohol y gel hidroalcohólico. Las obras, de 40 por 40 centímetros, se presentan enmarcadas y acompañadas de un fragmento del cuento correspondiente.
Entre los relatos ilustrados figuran Blancanieves, Caperucita Roja, Hansel y Gretel, El lobo y los siete cabritillos, Los doce cazadores y La oca de oro. La selección muestra la variedad de personajes y situaciones de estos clásicos, incluidos episodios menos conocidos que han sorprendido al propio artista por su dureza.
Nacido en Huesca en 1965, Salcedo es pintor e ilustrador autodidacta. Ha expuesto en espacios como Librería Anónima, La Casa del Pintor y Catalítica, participado en cinco ediciones de Rutarte y mostrado su obra en Padul, en Granada. También ha realizado carteles, pegatinas e ilustraciones para distintas asociaciones.

Su aproximación a los textos originales le ha permitido descubrir historias mucho más crudas que las adaptaciones popularizadas por el cine, especialmente las de Walt Disney, aunque aprecia la belleza de sus imágenes. "Hay cuentos de los de Grimm que a un nieto mío no se los cuento, de lo duros que son", reconoce. Entre los relatos que más le han impactado está La vieja pobre, cuyo desenlace le provocó una reacción de sorpresa e incredulidad.
La exposición se suma a los actos con los que el Consello d’a Fabla Aragonesa conmemora cinco décadas de trayectoria. La entidad afronta esta celebración con dificultades para conseguir recursos, pero mantiene su compromiso con la promoción y difusión de la lengua aragonesa.