El Festival Sonidos en la Naturaleza (Sonna Huesca) afronta un nuevo fin de semana con tres propuestas que vuelven a estrechar los vínculos entre creación artística y paisaje. Aunque la música constituye el eje de un certamen que ha permitido descubrir ya más de un centenar de espacios singulares de la provincia de Huesca, la programación reserva en esta ocasión dos de sus citas al circo contemporáneo y cerrará el recorrido con jazz aragonés. Los bosques de Castejón de Sos, el entorno de la ermita de La Ganza, en Calasanz (Peralta de Calasanz), y el parque La Gabarda, en Alberuela de Tubo, se convertirán de viernes a domingo en escenarios al aire libre para las compañías vascas La Trapecionista y Kankarro y para Gerardo López Trío.
La primera cita será el viernes en Castejón de Sos, donde el festival regresará a uno de sus enclaves habituales: el bosque situado en las inmediaciones del río Ésera, entre los barrancos de Gabás y Urmella y más cerca de El Run que del propio núcleo de Castejón de Sos. El público partirá desde el espacio urbano de la localidad, en la calle Ral, a la altura del crucero de término, que funcionará como punto de encuentro para iniciar el recorrido hasta el lugar de la representación. La elección responde también a una de las características del SoNna: aunque cada edición incorpora aproximadamente un tercio de espacios nuevos, el festival recupera aquellos emplazamientos en los que el entorno permite establecer una relación especialmente adecuada con las propuestas artísticas.
A las 19.00 horas, el bosque acogerá Zuhamu, de La Trapecionista, una creación que utiliza el circo, la danza y la música en directo para reivindicar la importancia de los árboles y de los ecosistemas y propiciar una relación más profunda y consciente con la naturaleza. El propio título alude a esa idea: Zuhamu significa árbol en euskera arcaico y el árbol constituye el centro de una escena compartida con un músico, acróbatas y una coreografía inspirada en los movimientos fluidos de la naturaleza y del agua.
El proyecto nació del encuentro entre Juanjo Altuna, técnico forestal, la compañía vascofrancesa Rouge Elea y el Festival Arbola. La propuesta incorpora disciplinas como la danza vertical y el trabajo con múltiples cuerdas, junto a instrumentos musicales y una concepción escénica en la que el movimiento de los intérpretes dialoga directamente con el entorno forestal.
El equipo está encabezado por Maitane Azpiroz, directora artística y acróbata de La Trapecionista, y cuenta como elenco principal con el músico Iván Casado, el director y dramaturgo Rolando San Martín, la acróbata Laura Abrain y el técnico forestal Juanjo Altuna. Tanto Zuhamu como el espectáculo que Kankarro llevará al día siguiente a La Ganza han contado con el respaldo de Eko Pirineos de Circo, un proyecto canalizado por la Comunidad de Trabajo de los Pirineos que constituye una muestra del apoyo de los proyectos europeos a la cultura rural y transfronteriza.

El sábado, el SoNna trasladará su escenario hasta la ermita de La Ganza, en Calasanz, donde a las 19.30 horas actuará la compañía Kankarro. Su propuesta multidisciplinar combina circo, danza y cultura vasca para abordar cuestiones vinculadas al mundo rural, la ecología y las tradiciones, tomando como hilo conductor la cultura de la manzana y su ciclo vital, desde la semilla hasta el árbol y, finalmente, el compost.
La compañía reivindica con esta creación las tradiciones agrícolas frente a los procesos de industrialización y automatización. Su lenguaje escénico se construye a partir de la cuerda, el arnés, el cuerpo, la manzana y distintos elementos procedentes del mundo rural. El resultado es una danza circense que explora la gravedad de la masa suspendida y busca implicar los cinco sentidos del espectador.
Unai Gorri y Joana Millet lideran Kankarro. Gorri cuenta con formación en circo y es especialista en circo aéreo, mientras que Millet procede de la danza contemporánea. Ambos desarrollan el proyecto bajo la mirada de Corine Cella, dramaturga y directora, responsable de la dramaturgia, y de Maitane Sarralde, encargada de la coreografía. La creación articula así diferentes disciplinas para construir una identidad performativa vinculada a la cultura rural vasca.

El doble programa de circo contemporáneo tendrá continuidad el domingo, aunque en este caso será la música la que tome el relevo. El parque La Gabarda, en Alberuela de Tubo, acogerá a las 19.30 horas el concierto de Gerardo López Trío, que cerrará el octavo fin de semana de programación del SoNna Huesca en 2026. El escenario se situará en medio de un olivar y frente a los torrollones más característicos de la provincia de Huesca, prolongando la apuesta del festival por espacios naturales singulares.
El trío aragonés está formado por trompeta —fiscorno—, bajo eléctrico y batería y basa su repertorio instrumental en interpretaciones propias de clásicos del jazz. Sus tres componentes cuentan con una amplia formación y experiencia musical y han participado en diferentes proyectos desarrollados en el territorio nacional.
Al frente de la formación se encuentra el oscense Gerardo López, que inició sus estudios de música clásica y trompeta en Huesca y posteriormente se trasladó a Barcelona para ampliar sus conocimientos sobre jazz y música moderna. En la ESMUC completó su formación y recibió clases de Matthew Simon, Gary Willis, Pep Cucurella y Xavi Ibáñez, entre otros músicos.
Su trayectoria incluye además doce años como integrante de la Banda Municipal de Huesca y su paso por la dirección de la Huesca Big Band. Con su trío pondrá el punto final a un fin de semana en el que el SoNna volverá a convertir tres enclaves de la provincia en espacios escénicos, demostrando que la naturaleza no es solo el marco de sus propuestas, sino una parte esencial de la experiencia artística que plantea el festival.