"Constanza y yo", la obra más fresca y personal de José Luis Cano

El ilustrador aragonés inaugura las presentaciones literarias en la Librería Anónima de Huesca después de la pandemia

06 de Octubre de 2022
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"Constanza y yo", la obra más fresca y personal de José Luis Cano

Muchas niñas darían lo que fuera por haber disfrutado de la activa presencia de su abuelo durante su infancia, de haberlo tenido de compañero de juegos, de cómplice y amigo. Y si además te regala un cómic tan especial como “Constanza y yo”, miel sobre hojuelas.

El ilustrador José Luis Cano ha presentado este jueves en la Librería Anónima de Huesca su última obra, un libro muy personal, tierno y con grandes dosis de humor, que se ha forjado sobre las conversaciones que mantuvo con su nieta desde que ella aprendió a hablar hasta que cumplió diez años.

“Cuando iba a ver a mi nieta, que vivía en Alcalá de Moncayo, empecé a ver que las respuestas a lo que hablábamos tenían interés y gracia, y empecé a anotarlas”, ha relatado.

Ha asegurado también, que no tenía ningún ánimo de publicarlas, hasta que acumuló 270 páginas y pensó darles forma de tebeo. “Me parecía una cosa muy compartimentada, que no tenía nada que ver con lo que pasaba allí, en Alcalá”, señala, así que decidió no hacer un cómic al uso.

Constanza y Cano, firmando ejemplares. Foto Myriam Martínez
Constanza y Cano, firmando ejemplares. Foto Myriam Martínez

Quitó del tebeo los recuadros y los bocadillos, dejó el fondo en blanco y trabajó con la máxima libertad. Pasó por alto el lápiz, por esta vez, y entró directamente a dibujar con rotulador. “Quería que tuviera esa frescura que yo aprendí de mi nieta, esa manera de hacer las cosas fáciles, cuando yo he sido de complicarme demasiado”, ha confesado.

Hay guiños en los colores. Las escenas dentro de la casa están teñidas de pigmentos cálidos y las de fuera, se construyen con tonos fríos. Además, los diálogos de Constanza aparecen en rojo y los de Cano, en gris.

"Es fácil volver a ser niño, sólo hay que tener una nieta pequeña para conseguirlo. Es imposible volver a ser joven, sólo hay que esperar a que la nieta crezca para comprobarlo", afirma en el libro.

Con este autor de campanillas ha vuelto la librería Anónima a retomar las presentaciones literarias con el mismo patrón que antes de la pandemia de covid. A José Luis Cano y su nieta Constanza les han acompañado el librero José María Aniés y la profesora Pilar Sánchez Laílla, además del responsable de GP Ediciones, Daniel Viñuales.

José Luis Cano y su nieta se pusieron narices de payaso. Foto Myriam Martínez
José Luis Cano y su nieta se pusieron narices de payaso. Foto Myriam Martínez

Pilar Sánchez Laílla le ha dicho a Cano que ha maravillado a los lectores “demostrando que se puede ser aragonés,  pintor y además artista", y que puede llenar un país y hasta 300 páginas con colores.

En su opinión, la magia del libro es que “consigue crear con su lectura un vínculo tan entrañable” como el de Cano y Constanza, hasta el punto de que el autor hace “de la literatura emoción de conmovido sentimiento”.

“Hay que leerlo y reerlo, pero dilatado para que no se acabe, como una novela por entregas”, ha recomendado, y ha considerado que el libro es un éxito, para grandes y pequeños, “porque está lleno de literatura”, desde el nombre de Constanza, homenaje a Bécquer, a todas las referencia mitológicas, a Romeo y Julieta, o a los Haikus.

Cano, Constanza y Daniel Viñuales. Foto Myriam Martínez
Cano, Constanza y Daniel Viñuales. Foto Myriam Martínez

“Genio e ingenio se juntan con júbilo, esa palabra que te gustaba tanto desde pequeña, en cantidad de alusiones, de juegos de palabras, recursos literarios que hay en el libro, etimologías, que son un buen ejemplo de que la literatura es un don que se desarrolla paralelamente a la capacidad lingüística desde la más tierna infancia”, ha proclamado la profesora.

“Y porque es un libro rebosante de sueños, que ilusionan y espantan pesadillas y fantasmas”, ha añadido.

“Después de leerlo, uno se cree que todo es posible, todos queremos la luna, o ser Constanza para tener un Cano, o un yayo como Cano”, ha concluido.

El entrañable acto ha culminado con unos diálogos entre Constanza y José Luis Cano, de textos que no se han incluido en el libro, y con la firma, al alimón, de un buen número de ejemplares.