Siétamo acoge este domingo la feria "Sin condiciones", antesala de la Feria Internacional de Teatro y Danza de Huesca, con una programación que acerca las artes escénicas al medio rural y propone al público una jornada en la que conviven el espectáculo, la participación y la reflexión. La mañana ha reunido propuestas para distintos públicos, desde la danza y la performance hasta una instalación que aborda la violencia de género, mientras la programación continúa esta tarde con nuevos espectáculos.
La jornada ha comenzado con la actuación de Marta Ganzarain y Teresa Magallón, que, enfundadas en vestidos rojos, han ofrecido al numeroso público una propuesta basada en la sincronización y la simetría de dos cuerpos que se complementan mediante la gesticulación y la expresión corporal. Sus movimientos han fluido hasta componer estampas de notable belleza plástica.
Después, las pistas deportivas situadas tras el Ayuntamiento han acogido el espectáculo dirigido al público más familiar. Un decorado que recrea una calle del Oeste americano ha servido de escenario para un desfile de estereotipos del Far West: desde los llamados pieles rojas hasta mexicanos bandidos, un sheriff femenino y sin pistola en esta ocasión, un vendedor de remedios, un alcalde y una colona en avanzado estado de gestación. Los personajes han deambulado por el espacio, han interactuado con los espectadores y han incorporado canciones y situaciones humorísticas para despertar la alegría entre el numeroso público.
A pocos metros, el tono ha cambiado por completo con "Dial-A-Story", una instalación que denuncia la violencia machista. Marta Moreno, integrante de la organización de la propuesta, ha explicado que cuatro teléfonos, instalados en una pequeña sala de estar, son ocupados por los participantes por turnos y siguiendo el orden de llegada. Desde cada uno de ellos pueden marcarse diferentes números del dial para escuchar hasta diez audios, con voces y planteamientos diversos que testimonian casos de maltrato en primera, segunda o tercera persona.
La mañana ha concluido con L'Actitud, una performance basada en el mimo y en la complicidad con el espectador. Vendavales, pérdidas de llaves, una explosión provocada por la dificultad para abrir una puerta y otras vicisitudes se han interpuesto en el camino de quienes intentan poner en marcha una crepería. Las dificultades forman parte del juego escénico y, desde la actitud, encuentran una vía para ser superadas.
Tras unas horas de descanso, la programación de "Sin condiciones" continúa esta tarde con otros tres espectáculos, que completarán una jornada concebida como antesala de la Feria Internacional de Teatro y Danza de Huesca.
Tras el descanso para comer, la feria ha retomado su programación con "Zuhamu", de la compañía La Trapecionista, a las 17:00 horas en las piscinas municipales. La propuesta ha combinado ejercicios de fuerza y coordinación sobre un pino con la peripecia vital de dos amigas que buscan en la naturaleza y en ellas mismas una forma de vida. Un violonchelista, un narrador y las dos equilibristas han dado forma a una pieza en la que el cuerpo y la palabra han avanzado de manera conjunta.
Una hora después, la plaza de Siétamo ha acogido "Tatas", un espectáculo protagonizado por dos hermanas cuyos encuentros y desencuentros se han desarrollado sobre una estructura metálica. Equilibrios casi imposibles y movimientos de gran exigencia física han mantenido la atención de los espectadores.
La jornada ha concluido con "Brigada B.Z.Z.Z.", una propuesta teatral dirigida especialmente al público infantil que ha seguido las peripecias de una pareja de exterminadores tras la pista de una abeja invasora. Diálogos disparatados, movimientos espasmódicos y un desenlace inesperado han cerrado la programación.
Siétamo ha vivido así una jornada de intensa actividad escénica y notable respuesta de público, con propuestas muy diferentes que han llevado el teatro, la danza y el circo a distintos espacios de la localidad.