El escritor y librero barcelonés Dioni Porta presentó este jueves en la librería La Anónima su novela Empujar el sol, acompañado por el crítico literario y profesor José Domingo Dueñas, en un encuentro que sirvió para reflexionar sobre el envejecimiento, la enfermedad y la necesidad de seguir viviendo “con plenitud” incluso cuando el tiempo comienza a estrecharse.
La obra, que ya ha alcanzado su segunda edición y se encaminaba “pronto” hacia una tercera, sitúa su acción entre enero y marzo de 2020, en los días previos a la pandemia. La novela gira en torno a Cloti, Elvira y Estanis, tres personajes septuagenarios marcados por la enfermedad, la dependencia y las contradicciones acumuladas tras toda una vida. Dos de ellos viven en silla de ruedas y el tercero arrastra problemas económicos y personales, pero ninguno estaba dispuesto a resignarse.
Durante la presentación, Dueñas destacó que la obra aborda “con bastante normalidad” tanto el paso del tiempo como la enfermedad y subrayó que, pese al componente dramático, “prevalece el optimismo”. El profesor definió además Empujar el sol como una novela coral profundamente vinculada a la vida de barrio en Barcelona.

Estanis, narrador en primera persona, encuentra en el bar Danubio un refugio cotidiano desde el que observa el mundo, conversa con amigos y reconstruye una existencia llena de heridas, afectos y frustraciones. Dueñas describió a los personajes como “contradictorios, complejos y poco previsibles", y elogió la prosa, "muy ágil y fluida”, cercana al lenguaje cotidiano. Los protagonistas no piensan únicamente en sobrevivir, sino en seguir viviendo con intensidad y dignidad pese a los golpes que les ha dado la vida.
La obra incorpora además asuntos de plena actualidad como la eutanasia, la inmigración, la ludopatía, el acceso a la vivienda o el impacto del capitalismo sobre los más vulnerables. Dueñas señaló que esos temas aparecen “de manera natural” dentro de la historia, mientras que Porta defendió que una novela debe poseer estilo y calidad literaria, pero también “interpelar un poco a los problemas que tenemos todos”.
Durante la conversación, Dioni Porta explicó que llevaba décadas escribiendo, primero mientras trabajaba como funcionario y después como librero, hasta que finalmente la escritura terminó ocupando un lugar central en su vida. “Es una novela de un librero”, resumió el autor, que reconoció haber querido apartarse de ciertos caminos previsibles de la narrativa contemporánea para construir “una novela vitalista” protagonizada por personajes mayores, todavía poco representados en la literatura actual.
Porta sostuvo que existe aún “un cierto tabú” alrededor del envejecimiento y defendió la necesidad de escuchar a quienes acumulan experiencia y memoria. A su juicio, muchas veces esas personas resultan “más interesantes” que quienes atraviesan la etapa más absorbente de la vida laboral y familiar. El escritor insistió en que no pretendía escribir desde el paternalismo, sino desde el reconocimiento de una generación que todavía conserva deseos, contradicciones y capacidad de asombro.

La novela funciona también como un canto al amor y a la amistad. Dueñas destacó la relación afectiva entre Estanis y su mujer, así como la red de amistades masculinas que atraviesa el relato mientras todos ellos envejecen y observan cómo el tiempo deja huella en sus cuerpos y rutinas. El propio Porta definió a su protagonista como “un soñador” y reivindicó la ambivalencia moral de unos personajes donde nadie ocupa del todo el papel de héroe o villano.
Uno de los rasgos más celebrados de Empujar el sol es precisamente el uso del humor en medio de situaciones duras. El autor reconoció que durante años evitó introducirlo en su literatura por miedo a que se interpretara como una pérdida de profundidad, aunque ahora considera que “sirve para entrar en un territorio de tragedia” al que quizá el lector no se acercaría de otra manera.
Porta explicó también que el contacto constante con lectores y clubes de lectura ha transformado su manera de escribir. “Cambia mucho cuando escribes para ti o cuando piensas en los lectores”, señaló. De hecho, reveló que el título inicial de la novela iba a ser Decadencia estilizada, aunque finalmente un amigo le sugirió Empujar el sol, una propuesta que terminó imponiéndose. “Si te mueve demasiado el ego, hay un empobrecimiento”, reflexionó.

El escritor barcelonés reconoció igualmente que escribe en castellano porque siente un mayor dominio de la lengua, y admitió que todavía le falta en catalán “ese punto juguetón” que sí encuentra en la otra lengua.
La presentación permitió además conocer algunos detalles de sus próximos proyectos. Porta confirmó que prepara ya una segunda novela, también con la editorial Pepitas, centrada en un hombre de mediana edad “que no tiene móvil”, y avanzó incluso la idea de construir una trilogía generacional con protagonistas de distintas edades.
El acto terminó convertido en una reivindicación de la literatura como espacio de encuentro entre lectores y escritores. Una dimensión que Porta conoce bien desde el mostrador de su librería y que quedó reflejada en la acogida de su debut narrativo: 250 personas asistieron a la primera presentación de Empujar el sol en Barcelona.