El ciclo Diosas Fest ha arrancado con la proyección, en el salón de actos de la Diputación Provincial de Huesca, de la película Ancestral, de Pablo Aragüés, codirigida por Marta Cabrera y protagonizada por Almudena Amor, Luisa Gavasa, Emma Suárez, Ana Fernández y Consuelo Trujillo. Una película cargada de simbolismo de la supervivencia de las mujeres
Tras la proyección de la película, han protagonizado un interesante debate dirigido por Estela Rasal la codirectora y productora del filme Marta Cabrera, y la intérprete Consuelo Trujillo. Marta ha destacado el extraordinario elenco de actrices. "Con Emma y Luisa ya habíamos trabajado" y de Consuelo y Ana ha recalcado la energía, mientras Almudena Amor estaba llamada a ser "Carla, la veíamos en el papel". "Estoy súper orgullossa de todas ellas", ha enfatizado.
Ancestral relata la historia de una joven, Carla, que a punto de ser madre, regresa al pueblo de su infancia. Allí se reencuentra con su propia madre y un singular grupo de mujeres que parecen ser las únicas habitantes del lugar, salvo que hay una presencia que las retiene, perpetuando una maldición ancestral sobre ese valle. Carla tendrá que ahondar en su pasado y enfrentarse al mayor peligro de este mal: la combustión espontánea. Superando sus traumas y dramas familiares, ayudará a las mujeres del pueblo a volver a ser libres.
Ha comenzando Marta Cabrera explicando la importancia de la montaña en la película, por cuanto "simboliza el aislamiento de las mujeres en una atmósfera de machismo, violencia y aislamiento social". Ha recalcado que confluyen dos elementos, el fuego que es "símbolo de violencias, que arrasa, que provoca destrucción y cicatrices" y el agua como "elemento limpiador y Sanador".
Consuelo Trujillo ha afirmado que, al principio, le costaba "entender el personaje de Almudena, que no se enteraba de nada. Y es porque necesita olvidar, como sucede con los traumas que han de llevar su tiempo hasta comprenderlos y superarlos. Y ha olvidado la sabiduría de los ancestros, que recupera para su hijo. Si no, no tendría sentido la muerte y la inmolación de los ancestros".
En el coloquio, Marta Cabrera profundizaba en la idea de que hay un "simbolismo de los sacrificios que se soportan por el futuro, y la niña es el futuro. Almudena necesita hacer un viaje buscando respuestas para cerrar una etapa. Es un mecanismo de supervivencia del cuerpo para salir adelante. Se da cuenta de que su hija va a sufrir las mismas violencias que ellas han sufrido antes" y en ese contexto establece su propia resistencia y lucha.
Uno de los aspectos que ha fascinado a Consuelo Trujillo es que se trata "de una historia que no es racional, habla del mundo del inconsciente, fantástico, simbólico. Al matar a los hombres que representan la violencia, arrastran la maldición". Ha estimado que es un tributo que se rinde también a brujas, mujeres chamanas y portadoras de sabiduría de la naturaleza, mal vistas por la sociedad y la iglesia, muchas muertas en la hoguera. "Cuando aparece la hija, entiende la protagonista que merece la pena salvar el futuro para las generaciones que llegan". Apostillaba Marta Cabrera que "la maldición es la metáfora de que cualquier mujer que ha sufrido violencia y abuso, cuando se salva, mantiene una herida que condiciona y marca de por vida".

Consuelo ahondaba en el extraordinario mérito del rodaje. "De la película, rescato el trabajar con mis compañeras con intimidad, confianza, libertad, ayuda y solidaridad. La interpretación no se puede hacer sola". Y ha agregado que "en el cine todo es muy complicado. Esta película requería mucha interpretación en poco tiempo. Cada toma arriesgábamos mucho, dábamos todo porque sabíamos que no había tiempo. El cine es complejo. Hay que dar lo mejor de ti para que el otro lo pueda hacer en un rodaje que es difícil. Llovió mucho y hubo frío en condiciones extremas. La película está muy bien, pero si hubiera tenido más economía habría estado mucho mejor".
Ha reconocido Marta Cabrera que el rodaje fue muy corto pero la preproducción muy larga, de años, con cambios y adaptaciones. "Fue hacer un puzzle, por presupuesto, para cuadrar las agendas de las actrices, para reunir el equipo, y para mí era muy difícil compartir la parte de directora y la de productora, pero estoy muy contenta".
Si algo tuvieron claro fue el paisaje de inicio en el valle de Tena. "El Pirineo es un paraíso para mí". El resto de escenarios estuvo integrado por Navarrete del Río, Grutas de Cristal, Molinos, El Vallecillo, en la provincia de Teruel, y en el Parque Nacional del Moncayo, Zaragoza. "Para el cine, Aragón es un diamante en bruto, los paisajes son brutales. El paisaje es un personaje más de la película".
Diosas Fest continuará este sábado 19 en la Plaza de Toros con la última producción de Zazurca Producciones, Gilgamesh; circo contemporáneo con Noche Diéguez; el espectáculo de danza Nahas de la compañía francesa Full Time Company; stand up con las cómicas aragonesas Minerva Arbués, Irene Alquézar y Yolanda Blanco, y los conciertos de Ruth, la nueva banda de Ruth Lorenzo, Erin Memento y La Poison, así como las sesiones de DJJ Luna Roja y Barbara Gartland.