Dos referentes culturales de Los Monegros han intervenido en este atardecer de viernes, 11 de septiembre. Luis M. Casáus, el responsable de todo esto si algo falla (en recordada expresión de Narciso Ibáñez Serrador) desde hace casi cuatro décadas, y Alberto Lasheras, una Wikipedia humana, conocedor de hasta el más mínimo detalle de Alcubierre, su historia, sus anécdotas y sus personajes. Así como el guía más buscado para una visita pormenorizada y rigurosa de la cercana Cartuja de Ntra. Sra. de las Fuentes.
El primero, fiel al papel que interpreta cada fin de semana de esta anual larga temporada de artes escénicas, dio la bienvenida al público que ocupaba algo más de la mitad del aforo del patio de mosqueteros. Bienvenida que completó con una relación de novedades acerca del devenir de los sucesos que se van desarrollando en este Corral de Comedias.
Alberto, por su parte, centró su intervención en la figura de Josep M. Oyonate, el autor del libro que hoy se presentaba. Lo describió como abogado especializado en propiedad intelectual e industrial, y artífice de un amplio currículo en narrativa, autor de guiones, charlas y otros proyectos.
Con respecto a la obra, indicó que era una novela de aventuras y trasfondo histórico basada en hechos reales. La trama conecta la Conferencia Internacional del Meridiano de Washington en 1884, con la decadente España de preguerra (la I GM), sus antiguas colonias y el desierto de los Monegros.
Por otra parte, Ripollet y sus habitantes forman parte activa de los personajes de la historia, dándole un gran arraigo cultural a la comarca del Vallès Occidental.
Finalizó su intervención relatando que, además de esta novela, Oyonate había escrito otras piezas como el libro de poesía y prosa "Lletres de sang, cor de drap, orenetes de llibertat" y era un gran aficionado a la historia del ciclismo, sobre la cual escribía habitualmente en medios especializados.
Y con la presencia en tablas de Josep M., explotó nuevamente la sorpresa en el escenario: la presentación del libro derivó en una entretenida y divertida stand up con remembranzas de cabaret por sus intermitentes alusiones al público, entre gestos de humor y ánimos a la participación, con momentos de clase magistral acerca de los también convulsos tiempos, promesas al respetable y Bad Bunny adueñándose de los instantes postreros.
Y eso que el público, con amplia presencia de autoridades políticas tanto del ayuntamiento como de la comarca, algo debió barruntarse. Cuando uno asiste a lo que, en principio, es nada más (y nada menos) que una presentación literaria, lo que espera ver es un ordenador, conectado habitualmente a un proyector, una mesa con un par de sillas, unas botellas de agua y unos micrófonos. Poco más…
Pero en este lugar las cosas no son siempre como la ortodoxia sugiere. En escena una maleta llena de libros, un playero globo terráqueo, alguna reproducción de la portada del libro a conocer, un par de relojes y un personaje, Josep Mª Oyonate, convertido en un comediante de monólogos que presenta la novela y sus personajes de una manera muy somera, indicando sus refrentes laborales y académicos y sus relaciones, sus vivencias en el Camino de Santiago y los avatares que van conformando una historia de misterio con enigmas y soluciones (ha insistido mucho en esto el autor) ANALÓGICAS.
Y poco más: el libro queda bosquejado como una promesa de futura lectura, sin más detalles de tramas que puedan aguar sorpresas futuras. Y es que, hablando de promesas, Josep Mª anuncia dos de ellas: el destino de un porcentaje de las ventas de los libros como donación para la recuperación de la Sierra de Alcubierre tras los tristes sucesos de este verano y, en un tono muy diferente, se compromete a, si la presentación no es del gusto del público, marcarse unos pasos de salsa.
Y es este tono de humor el que ha teñido toda la presentación. Presentación que nos ha trasladado al mundo cambiante de finales del siglo XIX, con descolonizaciones en marcha, poderío imperial español decadente, guerras diplomáticas, y otras, por convenir un meridiano u otro según intereses comerciales, espías de vida aventurera, Isaac Peral peleando que la Armada valide su sumergible capaz de disparar torpedos, Juan Valera escribiendo su "Pepita Jiménez" mientras asiste, en calidad de diplomático, a la Conferencia del Meridiano de 1884 en Washington, comerciantes en armas vendiendo a diestro y siniestro…
E, incluso, en esta atípica y divertida presentación stand up style, nociones del funcionamiento de un sextante o convenciones en pesos y medidas con la aún existente mala convivencia entre el sistema métrico decimal y las basadas en las proporciones antropométricas del rey británico.
Poco más de una hora de diversión que acabó con unos pasos de baile tras una musicada letra de, según el autor en sarcástica y postrera muestra de humor, Bad Bunny, el mejor poeta del siglo XXI. Firma de libros, fotos para el recuerdo y charla con el autor acabaron con esta velada en que, nuevamente, pudo comprobarse la enorme versatilidad y vocación de servicio cultural de este Corral de Comedias de Robres, que, desde su vocación teatral más clásica, se abre a experimentos rompedores acogiendo propuestas escénicas de todo tipo.