El paso de las estaciones se nota también en el Corral de Comedias de Robres. Que las temperaturas han bajado se aprecia claramente observando la indumentaria de abrigo que viste esta noche la totalidad del público. Bajada de temperaturas que no afecta demasiado al número de asistentes que copan buena parte de los asientos del patio de mosqueteros.
En la puerta del Corral, con su naturalidad de siempre, nos hemos encontrado a uno de los actores más conocidos del Teatro de Robres, y que esto no se interprete como un agravio comparativo hacia el resto de actores y actrices que componen una generación de arte dramático que algún día se estudiará en los centros de enseñanza. Se trata de Roberto Nistal, el actor fuenlabreño/robresino que acaba prácticamente de salir del camerino tras haber ofrecido a la asociación de Mujeres de Almudévar una función de “Celestina, el Bululú“, con éxito de público y crítica. Ha sido una de estas funciones que ocupan buena parte de las fechas de este Otoño Vivo del teatro, y que contribuyen a acercar aún más la magia dramática a asociaciones y sectores a los que resulta más difícil llegar.
No será la última vez en la que podremos admirar el buen hacer actoral de Roberto Nistal, ni la capacidad directora y de adaptación teatral de Luis Casáus. De hecho, contratados para la celebración del Día Mundial de las Bibliotecas, la troupe se desplazará a Binaced y dará vida nuevamente a la alcahueta que nos contó Fernando de Rojas en una vorágine de personajes y mutaciones asombrosas en la figura de Nistal. Será en la Biblioteca Municipal de Binaced, a las 19:30 horas.
Centrados ya en lo visto la noche de este sábado 24, lo primero que llama la atención es la escenografía que presenta la compañía getxotarra “Itxartu Antzerki Taldea”. Simple y efectista, les basta con una mesita de servicio bien provista de bebidas alcohólicas, un par de columnas giratorias que componen el fondo adecuado para las diferentes escenas, un ropero que se transforma en biblioteca y un sofá para transformar el Corral de Comedias de Robres tanto en el salón de estar del domicilio de un político ultraconservador como en un club y cabaret de ambiente, regentado por dos mujeres que no ocultan su condición afectiva y sexual.
La obra que se presenta es “El zoo de las plumas”, una muy actualizada versión / adaptación de “La jaula de las locas”, de Jean Poiret. La dirección y versión es de Iván Iparraguirrey el elenco lo componen Amaya Izquierdo, Pilar González, Enrique Velasco, Juan Mate, Santos Chacartegui, Ana Díez, Gerarda Porrúa, Maite Aparicio y Ainhoa Txopitea.
Genialmente acompañado por una banda sonora de fragmentos musicales que van desde Celia Cruz , Carlos Gardel, Raphael y Rafaella Carrá, entre otros, los personajes de esta comedia se apoderan de la escena siguiendo los compases casi coreográficos de una dirección de actores que sabe, en cada momento, dar el protagonismo exacto al actor/actriz que recita su parlamento.
Diversión, crítica social de la hipocresía y un elevado tono en favor de la tolerancia y la convivencia en un texto y un lenguaje visual que provocan espontáneos aplausos en los mutis y en los cambios de escena que, oscurecidos y velados por una eficaz manejo de los juegos de luz, nos acompañan a lo largo de los noventa minutos de función.
Como es habitual en este lugar, tras los aplausos y saludos repetidos, termina la jornada entre animadas charlas entre público y artistas, en corrillos que tan sólo se dispersan cuando el tiempo apremia, que a la compañía aún les queda el trabajo de desmontar todo el atrezzo que ya están pensando en el próximo escenario donde descargarán su magia.