La Agrupación Folclórica Santa Leticia de Ayerbe unió a varias generaciones en un emotivo festival celebrado este domingo en la Residencia Nuestra Señora de Casbas, donde alumnos y mayores compartieron música, tradición y memoria con motivo del Día de Aragón. El encuentro, organizado en torno a la festividad de San Jorge, convirtió la jota en un espacio de convivencia intergeneracional.
El festival, bajo el lema Nuestras Raíces, reunió a alumnos de todas las edades, desde los grupos de iniciación hasta veteranos, que interpretaron un repertorio de folclore aragonés ante los residentes y trabajadores del centro. La propuesta se presentó como un relato inspirado en la leyenda de San Jorge, con el que se simbolizó el relevo entre generaciones en la transmisión de la tradición.

Uno de los momentos más emotivos se produjo cuando los más jóvenes descendieron del escenario para entregar dibujos a los residentes, en un gesto cargado de significado. La presidenta de la agrupación, Noelia Gracia Labay, subrayó durante el acto que “vosotros sois las raíces vivas de nuestra tierra. Si hoy estos niños bailan y cantan con orgullo, es porque vosotros cuidasteis el camino antes que ellos”.

El encuentro incluyó también un reconocimiento a la labor asistencial del centro, con la entrega de material didáctico a la gobernanta, Sandra Malo, y a Lourdes Lánguiz, miembro de la Junta, como muestra de agradecimiento por su trabajo con los mayores.
El festival concluyó con la interpretación conjunta de S’ha feito de nuey, en la que joteros y público unieron sus voces en un cierre que puso en valor la memoria colectiva y la continuidad de la tradición.