De la epidemia de cólera de 1885 al covid reciente en las letras de Macu Armisén

Gentes y ciudades que sobreviven, evolucionan y avanzan, esperando el momento de asomarse al mundo dentro de una caja de madera

Carlos Neofato
12 de Junio de 2026
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Angélica Morales y Macu Armisén en la presentación de 'La corriente que nos lleva' en Santos Ochoa. Foto Carlos Neofato
Angélica Morales y Macu Armisén en la presentación de 'La corriente que nos lleva' en Santos Ochoa. Foto Carlos Neofato

Todo comenzó con el hallazgo, tras una vicisitud familiar, de una caja de madera semiolvidada en un armario. Al abrirla, su contenidos eran fotos, documentos, diarios... Y, en eso, el covid, el confinamiento, el tiempo para la lectura y comprensión reflexiva, el proyecto que se inicia y va tomando forma.

La corriente que nos lleva es la historia de una ciudad que evoluciona en la narración de Felipe, un médico joven, y Asunta, su mujer, que deben afrontar la epidemia de cólera de 1885. La bisnieta de ambos, Macu Armisén, autora de las novelas Semáforos en rojo (Prames, 2003) y En la puerta de al lado (Mira, 2008), compone una obra que no es ficción ni ensayo, sino una crónica de la Zaragoza entre finales del siglo XIX y principios del XX, con su familia como hilo conductor.

Se inicia el relato con su bisabuelo, Felipe Saénz de Cenzano, médico destinado en la provincia de Zaragoza con apenas 23 años. Armisén ha contado que en aquellos cuadernos de la caja se percibe “la angustia de no poder salvar a los pacientes, de no tener medios suficientes”, en una crisis que en solo tres meses causó tantas muertes como la covid en un periodo mucho más largo. La autora ha subrayado el paralelismo entre ambas pandemias y la conmoción colectiva que provocaron. Junto a él su esposa, Asunta, entregada a la causa y colaboradora necesaria en tal gesta.

El relato incorpora también figuras clave de la historia aragonesa y española, como Santiago Ramón y Cajal y Silveria. Por otra parte, el libro presta especial atención al papel de las mujeres. Armisén ha destacado la figura de su bisabuela, Asunta Castejón, y la educación igualitaria que dieron a hijos e hijas.

Acompañando a la autora, la literata aragonesa Angélica Morales Soriano en amena charla, puntualizando y colocando el foco de la conversación en facetas tales como la cuidada selección fotográfica o la amplísima bibliografía que convierte esta obra en una fuente de documentación importante para escritores.

Cuestiones tales como las Gaseosas Armisén, obra de otro bisabuelo de Macu, que era farmacéutico; el higienismo en las ciudades; la llegada del agua corriente y las transformaciones que tienden a una ciudad más humanizada son otros temas que pasarán por la sala de presentación. Con exhibición de joya final: una edición del "Manual del practicante" obra que buscaba sistematizar los conocimientos que dichos profesionales sanitarios debían poseer.

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