Doce protagonistas que frisan la condición nonagenaria, esto es, en torno a los 90 años, utilizan las tecnologías de la comunicación para ocuparlas con su memoria y narran sus tiempos de escuela, trabajo, fiestas, bailes y sus primeros amores allá por los años 40 y 50. Remembranzas de la Guerra Civil y la posguerra.
Estas bibliotecas andantes protagonizan "Historias de un pueblo", un podcast impulsado por el Ayuntamiento de Grañén para reconstruir décadas remotas y recientes impresas en el cerebro de los doce venerables mayores erigidos en documentación sonora.
El proyecto es presentado oficialmente este domingo, 7 de junio, a las 19.30 horas, en la Plaza de España, con un acto abierto al público que transformará el formato tradicional de una presentación en una experiencia inmersiva inspirada en la vida cotidiana de los años 40 y 50.
La dirección artística correrá a cargo de Patricia Coronas, grañenense artista y programadora de espectáculos. A través de entrevistas realizadas a personas mayores de la localidad, el podcast recupera recuerdos, anécdotas y testimonios que permiten reconstruir cómo era la vida en Grañén.
Hasta el momento se han completado los dos primeros capítulos, centrados en los años finales de la década de 1930, marcados por la Guerra Civil, y y en las décadas de 1940 y 1950. A través de las voces de padecieron de niños el conflicto , el podcast reconstruye una etapa decisiva de la historia local.
El proyecto nace con vocación de continuidad y avanzará década a década, incorporando nuevas voces y protagonistas. La propuesta parte de una idea original: cada episodio estará narrado por personas que rondaban los 18 años en el periodo abordado.
El alcalde de Grañén, Carlos Sampériz, destaca que la iniciativa nace con la voluntad de preservar una parte fundamental del patrimonio local. "Muchas veces pensamos que la historia se encuentra en los libros, pero la historia de un pueblo también está en las personas que lo han vivido. Con este proyecto hemos querido escuchar, agradecer y dar valor a quienes construyeron el Grañén que conocemos hoy", señala.
Sampériz subraya además que implica esta imiciativa "un reconocimiento a una generación que vivió tiempos muy difíciles, pero que supo salir adelante con esfuerzo, trabajo y solidaridad". "Queremos que sientan que su historia importa. Porque importa. Y porque sus recuerdos nos ayudan a entender quiénes somos y de dónde venimos. Este podcast es un homenaje a nuestros mayores, pero también un legado para las generaciones futuras".

Los dos primeros capítulos reúnen los testimonios de doce vecinos y vecinas cuyas trayectorias vitales ayudan a reconstruir la historia reciente de Grañén: Román Biarge, Pilar Lanuza, Milagros Mur, Carmen Zamora, Carmen Zapater, Petra Bergua, Emilia Gallán, José Antonio Fanlo, Miguel Abadía, Miguel Machín, Rosa Carmona y Carmen Garrido.
El proyecto ha sido realizado por los profesionales de la comunicación Fran Navarro, Sara Marquina y Patricia Puértolas, que durante varios meses han desarrollado un intenso trabajo de investigación, entrevistas, documentación histórica, guionización y producción para convertir los recuerdos de sus protagonistas en un relato sonoro capaz de preservar la memoria colectiva del municipio.
‘Historias de un pueblo’ establece un diálogo constante entre la historia local y los grandes acontecimientos de cada época. Cada capítulo contextualiza lo que sucede en España y en el mundo para mostrar cómo esos cambios se reflejan en la vida cotidiana de un pequeño pueblo de Los Monegros.
Aunque la historia que relata es la de Grañén, sus protagonistas hablan de experiencias compartidas por toda una generación y su narración podría ser también el de muchos otros pueblos de Aragón y de la España rural del siglo XX.
Los dos primeros episodios permiten descubrir cómo era la vida de los jóvenes de entonces, de los paseos hasta la estación para ver pasar el tren a los bailes de domingo en Casa Poveda o la revolución que supuso la apertura del Cine Flumen en 1954. Sus testimonios retratan una época de fuerte influencia religiosa y escasas comodidades, pero también de intensa convivencia vecinal, puertas abiertas y relaciones humanas que muchos recuerdan hoy con especial cariño.