Félix Generelo presenta Desertor: “Me he metido en el personaje con amor a la milicia, a la historia y a los pueblos que me han acogido”

El escritor oscense reconstruye en su novela una vida alternativa atravesada por la milicia, el exilio y los escenarios clave del siglo XX

23 de Marzo de 2026
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Presentación de "Desertor", obra de Félix Generelo. Foto Myriam Martínez
Presentación de "Desertor", obra de Félix Generelo. Foto Myriam Martínez

Unos calcetines secándose al calor de una hoguera improvisada en los Pirineos de 1952 pusieron fin, en la realidad, a un episodio angustioso; pero en la imaginación del coronel de Infantería y escritor Félix Generelo Gil encendieron el germen de una historia que explora los límites de la identidad y el deber. En Desertor, el militar parte de un suceso verídico -la desaparición accidental de un oficial en la frontera francesa- para construir una existencia alternativa, donde un simple desvío se convierte en el inicio de un recorrido por algunos de los escenarios más decisivos del siglo XX.

El miedo inicial de un joven teniente a enfrentarse a un consejo por salir corriendo de la España franquista da paso a una transformación profunda bajo el kepis blanco de la Legión Extranjera gala. A partir de ese momento, el protagonista se ve arrastrado a un itinerario marcado por conflictos internacionales y cambios políticos, que lo llevan desde el Canal de Suez hasta las comunidades de los kibutz israelíes, pasando por operaciones vinculadas al Mossad en Argentina y la transición portuguesa tras la Revolución de los Claveles.

El libro se ha dado a conocer en el salón de actos del Instituto de Estudios Altoaragoneses, dentro del programa Biblioteca Presenta, en un encuentro en el que Félix Generelo Gil ha estado acompañado por el arquitecto Ángel Crespo. La sesión ha servido para situar el alcance del texto, que trasciende lo literario para plantear una reflexión sobre el azar, las decisiones individuales y su peso en el curso de una vida.

Ángel Crespo y Félix Generelo, presentando "Desertor" en el IEA. Foto Myriam Martínez
Ángel Crespo y Félix Generelo, presentando "Desertor" en el IEA. Foto Myriam Martínez

ORIGEN NARRATIVO

A partir de esa experiencia real en la frontera, el autor formula la pregunta que articula toda la obra: “Qué hubiera ocurrido si hubiera seguido adelante en vez de volver a España”. Desde ahí construye un destino alternativo en el que el protagonista incorpora rasgos del propio Félix Generelo, quien reconoce en él ciertos “ramalazos biográficos”. Entre ellos, destacan su vinculación con la milicia, el interés por la historia y una mirada centrada en la experiencia vivida. Esa proyección personal dota al relato de credibilidad y cohesión interna.

El recorrido del personaje se define por una ruptura profunda con su punto de partida. De su condición inicial pasa a una realidad completamente distinta, ya que “era teniente, pero en Francia se convierte en soldado legionario francés”. Este tránsito refleja la necesidad de reinventarse en un entorno incierto y adaptarse a nuevas reglas.

La elección de los escenarios responde a una lógica histórica. El autor explica que se trata de “los países que estaban de moda en la época”, en alusión a los principales focos de tensión del momento. Este enfoque permite articular el relato a partir del cruce entre grandes acontecimientos y decisiones personales. Entre esos episodios destaca su participación en la crisis del Canal de Suez.

Presentación de "Desertor", obra de Félix Generelo. Foto Myriam Martínez
Presentación de "Desertor", obra de Félix Generelo. Foto Myriam Martínez

ISRAEL

El paso por Israel se convierte en uno de los núcleos más densos del relato, no solo por su peso narrativo, sino por la implicación personal del autor. Generelo se apoya en una experiencia cercana -“un yerno que ha sido habitante de un kibut judío”- para trasladar al texto una visión concreta y matizada de estas comunidades, alejándose de una aproximación meramente descriptiva.

En ese marco aparece la figura de un profesor alemán judío, antiguo combatiente, que decide regresar a su país tras su etapa en Francia. A través de ese vínculo, el protagonista accede a un espacio marcado por la tensión permanente y la construcción de una identidad colectiva, hasta acabar integrándose de forma progresiva en ese nuevo horizonte.

La relación que establece con una militar israelí introduce una dimensión íntima que altera el rumbo de la historia. Su muerte en combate no solo supone una pérdida, sino un quiebre que redefine su trayectoria. A partir de ahí, su perfil se desplaza hacia el ámbito de la inteligencia, donde es captado por el Mossad y enviado a Argentina. Ese nuevo destino prolonga una existencia atravesada por el desplazamiento y la adaptación, que culmina con su regreso a España, ya fuera de la estructura militar, pero marcado por todo lo vivido.

Ángel Crespo y Félix Generelo, presentando "Desertor" en el IEA. Foto Myriam Martínez
Ángel Crespo y Félix Generelo, presentando "Desertor" en el IEA. Foto Myriam Martínez

Generelo introduce una reflexión sobre el conflicto entre Israel y Gaza desde una perspectiva histórica, alejada de planteamientos ideológicos o lecturas simplificadas. El autor defiende la necesidad de interpretar el presente a partir de un proceso prolongado, marcado por la diáspora, la persecución y la persistencia identitaria del pueblo judío. Recuerda que, tras su salida de Jerusalén en época romana, estas comunidades se dispersaron por Europa, donde atravesaron siglos de rechazo y marginación que reforzaron un vínculo constante con la idea de retorno. En ese sentido, subraya que han vivido “ansiando toda su vida volver a su patria”, una aspiración mantenida a lo largo del tiempo y clave para entender tanto la creación del Estado de Israel como la profundidad del conflicto actual.

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Al mismo tiempo, reconoce la dureza del presente y el impacto de la violencia en un escenario que describe como “una guerra injusta con mucha sangre”. No obstante, insiste en que su intención no es justificar, sino explicar los hechos desde su origen, comprender antes que juzgar.

Generelo subraya que su intención en Desertor es esencialmente narrativa. “No quiero transmitir nada más que contar, me interesa mucho la historia y cómo la vive el personaje”, explica. En ese proceso reconoce una implicación personal directa y se ve reflejado en el protagonista: “Me he metido en él personaje con amor a la milicia, a la historia y a los pueblos que me han acogido”, una conexión que atraviesa toda la obra. Ese vínculo emocional, sostenido en la memoria y la experiencia, es el que da sentido a un relato que no solo recorre acontecimientos, sino que los encarna y los vive desde dentro.

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