Fernando Alvira inaugura en Logroño "Desastres", un proceso continuo de aprendizaje a partir de Goya

El artista oscense expone en el Centro Ibercaja de la capital riojana un proyecto en el que se ha volcado desde su jubilación

24 de Febrero de 2024
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Exposición "Desastres" de Fernando Alvira en Logroño.
Exposición "Desastres" de Fernando Alvira en Logroño.

La exposición "Desastres" constituye una estación más en el viaje artístico emprendido por Fernando Alvira Banzo, en el que las influencias de Goya se entrelazan con la visión particular del pintor oscense. Cada pieza es una celebración de la maestría técnica, pero también un recordatorio de que el arte, en sus formas más auténticas, constituye un proceso continuo de aprendizaje y reinterpretación.

La muestra se inauguró el miércoles 21 de febrero, en el Centro Ibercaja Logroño.  A partir de la serie de grabados de Francisco de Goya "Los Desastres de la guerra", Fernando Alvira genera sus propias creaciones.

Selecciona un elemento de una de las obras del genial artista de Fuendetodos y busca soluciones a una serie de problemas relativos al color, la forma, o la composición. El óleo, las acuarelas y la tinta china son las técnicas que más emplea en la actualidad.

"Lo que en realidad une toda la exposición es la intención de aprender a dibujar y pintar cada día, que es lo que creo que debemos hacer los que nos dedicamos a esto", reflexiona, y confiesa que Los desastres de la guerra ha sido una fuente constante de interés a lo largo de los años, y nunca ha faltado en sus clases alguna referencia a esta serie.

El origen de la colección, que se presentó en el zaragozano palacio de Montemuzo en diciembre de 2022, hay que buscarlo en un trabajo sobre Francisco de Goya comenzado en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Jorge de Barcelona, en los años setenta, cuando el pintor asistía a las clases de Ampliación de la Historia del Arte que impartía el profesor Rafael Santos Torroella.

Encrucijada fue el título que le puso, porque "exploraba el momento en que Goya, influenciado por sus amigos ilustrados, dejó atrás el rococó y se adentró en representar la realidad cruda y descarnada de lo que ocurría fuera de la Corte, a través de sus series de grabados y pinturas negras".

El trabajo continuó acabada la carrera en 1973 hasta que Fernando Alvira se trasladó definitivamente a Huesca en 1976 yal jubilarse como profesor universitario en 2015, consideró que había llegado el momento de retomar el trabajo sobre Goya, centrado definitivamente en la serie de grabados Los desastres de la guerra.

Revisó aquellas carpetas llenas de pinturas y dibujos acumulados a lo largo de los años y decidió retomar el trabajo y centrarse exclusivamente en Los Desastres de la Guerra. "No se trataba de hacer interpretaciones de la obra de Goya, sino de plantear ejercicios porque de lo que se trata es de aprender a dibujar y a pintar todos los días", explica.

Desde la conversión de una estampita de 20 por 18 centímetros en una pieza de 2,50 por 2 metros, hasta la exploración de formatos verticales en contraste con las planchas horizontales de Goya, Alvira encuentra en cada proyecto una oportunidad para aprender y crecer como artista.

 

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