El Festival de Cine de Huesca reivindica su legado internacional y presenta la 54ª edición con récord de inscripciones

El certamen reunirá 77 cortometrajes de 26 países, reforzará su programación profesional y cultural y convertirá Huesca en epicentro internacional del cine del 5 al 13 de junio.

21 de Mayo de 2026
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Carlos Sampériz, Estela Rasal, Manolo Avellanas, Sonia Latre y Manolo Pérez, presentando el Festival de Cine. Foto Myriam Martínez
Carlos Sampériz, Estela Rasal, Manolo Avellanas, Sonia Latre y Manolo Pérez, presentando el Festival de Cine. Foto Myriam Martínez

El Festival Internacional de Cine de Huesca ha presentado este jueves la programación de su 54ª edición, una cita que reunirá del 5 al 13 de junio en la capital altoaragonesa a cineastas, profesionales de la industria y público de todo el mundo en torno al cortometraje. La directora del certamen, Estela Rasal, ha reivindicado el peso histórico y la evolución de una muestra que es ya “el tercer festival más antiguo del mundo dedicado al cortometraje” y que mantiene intacto su objetivo de servir como “plataforma de lanzamiento” para nuevos talentos del cine.

La responsable del festival ha subrayado que el certamen oscense continúa creciendo tanto en dimensión artística como industrial. La programación oficial contará este año con 77 cortometrajes procedentes de 26 países, seleccionados entre un récord de 2.342 obras inscritas. Habrá 14 sesiones competitivas en el Teatro Olimpia y una programación complementaria que se extenderá durante nueve días por distintos espacios de la ciudad.

Uno de los ejes destacados de esta edición será Portugal como País de Honor, una presencia que impregnará la programación, la imagen oficial y varias actividades culturales del certamen. El cartel ha sido diseñado por el prestigioso estudio portugués R2 Design, cuyos creadores Lizá Défossez Ramalho y Artur Rebelo figuran entre los nombres más reconocidos del diseño gráfico internacional.

Manuel Avellanas, Carlos Sampériz, Estela Rasal, Sonia Latre y Manolo Pérez. Foto Myriam Martínez
Manuel Avellanas, Carlos Sampériz, Estela Rasal, Sonia Latre y Manolo Pérez. Foto Myriam Martínez

Rasal también ha incidido en la dimensión paralela y social del festival, que volverá a desplegar actividades por toda la ciudad con exposiciones, encuentros, proyecciones especiales y acciones divulgativas. Entre ellas destacan las muestras ‘La retina del intruso’, de Pedro Avellaned, en el Centro Cultural Manuel Benito Moliner, e ‘Invisibles’, una instalación audiovisual sobre enfermedades invisibles impulsada en la Fundación Caja Rural de Aragón.

La programación arrancará antes del inicio oficial con actividades como ‘Huesca en corto’, que llevará proyecciones nocturnas a diferentes plazas de la ciudad; la apertura de exposiciones; la actividad en el CDAN; o la entrega de premios del concurso de escaparates ‘Comercios de Cine’, organizado junto a la Asociación de Comercio.

Otra de las novedades será la recuperación de la Ventana Aragonesa, una sección dedicada al audiovisual del territorio que incluirá proyecciones como Forqué. El oficio de hacer cine, de Gaizka Urresti, y Raquel Meller. Insumisa y divina, de Vicky Calavia. Además, el lunes 8 de junio estará especialmente dedicado al cine aragonés con la sesión de El sueño de Aylan, dirigida por Álex Agüera y rodada parcialmente en Aragón, basada en la obra de Josan Bailac. La presentación contará con parte del elenco, entre ellos Neus Asensi.

LA PROGRAMACIÓN

La inauguración oficial tendrá lugar el viernes 5 de junio en el Teatro Olimpia con la entrega del Premio Ciudad de Huesca Carlos Saura a Laia Costa y del Premio Pepe Escriche a la Cinemateca Portuguesa. La gala estará dirigida por Elena Gómez Zazurca y se completará con la proyección del documental Ese niño de la fotografía. Carlos Saura, dirigido por Anna Saura, una mirada íntima y emocional sobre el cineasta aragonés a través de material inédito y archivos personales.

El domingo 7 de junio será el turno del Premio Luis Buñuel para Eduard Fernández, que protagonizará además un encuentro con Luis Alegre en el Salón Azul del Casino antes de la proyección de Memoria de los olvidados y del cortometraje El otro.

Las noches del festival volverán a ser otro foco interesante de encuentro. El martes llegará la sesión Pioneras. Solo querían jugar, centrada en los orígenes del fútbol femenino; el miércoles será el turno de Magallanes, dentro de la programación dedicada a Portugal; mientras que el viernes la Plaza General Alsina acogerá el espectáculo de Circo Capicúa, un tardeo musical con DJ y la proyección gratuita de Pizza Movies, en una actividad dinamizada por el Comité de la Juventud.

La Catalítica acogerá las sesiones de Cortolíticos, las proyecciones de cortos de la Universidad San Jorge, las sesiones ‘En femenino’, el ciclo de la Cinemateca Portuguesa y la doble sesión del jueves vinculada a diversidad y cine social.

En el apartado profesional, las mañanas estarán centradas en la industria audiovisual. El lunes se celebrará un encuentro dedicado a plataformas audiovisuales y claves de producción; el martes se presentarán los proyectos de CIMA Aragón, impulsados por creadoras; el miércoles tendrá lugar un foro internacional de coproducción; y el jueves se desarrollarán la segunda edición del Pitching HIFF y el Work in Progress HIFF, iniciativas pioneras impulsadas el pasado año para apoyar nuevos proyectos de cortometraje. El viernes se presentarán proyectos aragoneses, entre ellos documentales sobre Paco Paricio y el universo de los titiriteros.

El festival mantendrá además sus programas sociales y educativos con iniciativas como ‘Mayores al Festival’, que este año amplía actividades y municipios gracias al apoyo de Amazon; la muestra de cortos realizados por institutos; y distintas propuestas inclusivas vinculadas a CADIS. Precisamente, la accesibilidad volverá a ser uno de los grandes objetivos del certamen, que reforzará subtitulados, interpretación en lengua de signos y medidas de inclusión cognitiva y visual.

Los tradicionales vermús del Festival Internacional de Cine de Huesca volverán a reunir a invitados, jurados y público en un formato cercano y distendido moderado por Chus Fenero, pensado para compartir experiencias, reflexiones y vivencias ligadas al cine. El lunes participará el equipo del largometraje El sueño de Aylan; el martes será el turno del encuentro “En femenino”, con las integrantes del jurado Raquel Fernández, Mane Cisneros, Gabriela Andrada y Ángeles Hernández; el miércoles estará dedicado a la representación portuguesa con Nuno Beato y Ricardo Vieira; mientras que el jueves el invitado será el productor y director Lluís Miñarro, miembro del jurado internacional de cortometrajes. Estos encuentros abiertos al público se celebrarán del 8 al 11 de junio, a las 13.00 horas, en el exterior de Ultramarinos La Confianza.

La programación concluirá el sábado 13 de junio con la lectura del palmarés en el Salón Azul del Casino, el brindis de clausura y la proyección de las obras premiadas en el Teatro Olimpia, antes de la fiesta final en La Habana.

VALOR HISTÓRICO Y CULTURAL

El presidente de la Fundación Festival Internacional de Cine de Huesca, Manuel Avellanas, ha reivindicado el valor histórico y cultural de un certamen que acumula ya 54 ediciones y que ha conseguido mantenerse vivo y evolucionar con el paso del tiempo. Durante su intervención, ha agradecido el apoyo de instituciones, patrocinadores y colaboradores, además de recordar la figura de Pepe Escriche como uno de los grandes impulsores del festival y pieza fundamental en la consolidación internacional del proyecto.

Avellanas también evocó una cita de Antonio Machado para relacionarla con la trayectoria cultural de Huesca y con la capacidad del festival para seguir creciendo sin perder su identidad. El presidente de la fundación defendió además el papel del certamen como espacio de encuentro cultural y como herramienta de proyección para la ciudad, destacando el respaldo institucional que ha permitido sostener la iniciativa durante más de medio siglo.

El director gerente del Teatro Olimpia, Manolo Pérez, ha puesto el foco en la importancia que mantiene el cine dentro de la programación estable del teatro y ha defendido su dimensión “educativa y social”. Pérez ha recordado que el Olimpia supera actualmente los “más de 50 días de cine y más de 100 proyecciones” anuales gracias a festivales, ciclos y actividades cinematográficas impulsadas de forma continuada.

Entre las iniciativas vinculadas al cine, ha citado el Pirineos Mountain Film Festival, ciclos independientes promovidos junto a colectivos sociales, económicos y jurídicos y distintas propuestas culturales que mantienen viva la afición cinematográfica en la ciudad durante todo el año. También ha destacado la implicación de instituciones públicas y patrocinadores en el desarrollo de una programación que convierte el cine en uno de los motores culturales de Huesca.

La concejala de Cultura del Ayuntamiento de Huesca, Sonia Latre, ha destacado que alcanzar las 54 ediciones consolida al festival como una referencia cultural “de prestigio” dentro y fuera de España. La edil ha subrayado que el certamen forma parte de la historia, la identidad cultural y la memoria colectiva de la ciudad, trascendiendo el ámbito estrictamente cinematográfico.

Latre ha defendido además el papel del festival como espacio de intercambio, reflexión y pensamiento crítico, capaz de generar transformación social a través de la cultura y la creación audiovisual. También ha agradecido el trabajo y la implicación de todas las personas que hacen posible cada edición y reafirmó el compromiso del Ayuntamiento con una cita que convierte a Huesca en “una ciudad de encuentro” alrededor del cine.

Por su parte, el diputado de Cultura de la Diputación Provincial de Huesca, Carlos Sampériz, ha asegurado que el Festival Internacional de Cine de Huesca representa “mucho más que un festival” por la dimensión cultural, humana y social que ha alcanzado a lo largo de más de cinco décadas. El responsable provincial ha señalado que el certamen combina “contenido y continente”, destacando tanto la calidad de la programación como el ambiente cultural que se genera en la ciudad durante esos días.

Sampériz ha puesto en valor la capacidad del festival para descubrir nuevos talentos y recordado que más de la mitad de los trabajos seleccionados corresponden a primeras obras. A su juicio, esa apuesta por el cine emergente y la convivencia entre cineastas, jurados, profesionales y público convierten el certamen en una cita “tremendamente atractiva” y diferente. El diputado ha agradecido además el trabajo del equipo organizador y aseguró que el festival consigue que “la cultura se escriba con mayúsculas”.