Francho Nagore dibuja el mapa lingüístico de Aragón con 7.000 palabras y 350 cartografías

La nueva obra del filólogo, presentada en la Feria del Libro de Huesca, analiza la distribución territorial del aragonés, el castellano de Aragón y otras variedades lingüísticas

07 de Junio de 2026
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Francho Nagore presentando su libro en la 42ª Feria de Huesca. Foto Myriam Martínez
Francho Nagore presentando su libro en la 42ª Feria de Huesca. Foto Myriam Martínez

Un total de 350 mapas lingüísticos y más de 7.000 palabras recopiladas en un solo volumen. Esa es la magnitud de Cheografía lingüística d'Aragón e de l'aragonés, la nueva obra del filólogo y escritor Francho Nagore, presentada este sábado en la 42ª Feria del Libro de Huesca y editada por el Consello d'a Fabla Aragonesa. El libro constituye uno de los trabajos más exhaustivos realizados en los últimos años sobre la distribución geográfica de las hablas de Aragón y ofrece una radiografía detallada de la diversidad lingüística presente tanto en el territorio históricamente aragonesófono como en el conjunto de la comunidad autónoma.

Lejos de plantearse como un diccionario o una gramática convencional, la publicación adopta la forma de una gran cartografía lingüística en la que los mapas se convierten en la principal herramienta para comprender cómo se distribuyen palabras, variantes y rasgos dialectales a lo largo del territorio. La obra reúne 350 mapas lingüísticos elaborados a partir de una amplia recopilación de datos procedentes de atlas especializados, diccionarios y estudios de referencia, trasladando al papel una enorme cantidad de información dispersa hasta ahora en múltiples publicaciones.

Según explicó Nagore durante la presentación, el objetivo del trabajo ha consistido en representar gráficamente dónde se documentan determinadas formas lingüísticas y cómo se relacionan entre sí los distintos territorios. Para ello ha recurrido, entre otras fuentes, a los materiales del Atlas Lingüístico y Etnográfico de Aragón, Navarra y Rioja, una obra fundamental para el estudio de las hablas del valle del Ebro y del Pirineo, además de numerosos diccionarios y trabajos especializados que han permitido contrastar y ampliar la información.

El libro analiza tanto las variedades propias del aragonés como las formas características del castellano regional de Aragón, incorporando además datos de Navarra y La Rioja cuando resultan útiles para comprender determinados fenómenos lingüísticos. Esta perspectiva amplia permite observar la lengua no como una realidad uniforme, sino como un mosaico de variantes que han evolucionado de manera diferente según los territorios.

Cada uno de los mapas muestra la extensión geográfica de una palabra, una variante fonética o una determinada forma gramatical. A partir de esos datos, el autor traza las llamadas isoglosas, las líneas que delimitan sobre el mapa las áreas en las que aparece cada rasgo lingüístico. El resultado permite visualizar con precisión las fronteras lingüísticas, las zonas de transición y los espacios donde conviven distintas soluciones para nombrar una misma realidad.

La obra permite comprobar, por ejemplo, cuáles son las formas más representativas del aragonés, dónde aparecen determinadas variantes léxicas o qué rasgos diferencian los territorios de habla aragonesa, catalana y castellana dentro de Aragón. Al mismo tiempo, pone de manifiesto una riqueza lingüística que con frecuencia pasa desapercibida pese a formar parte del patrimonio cultural de numerosos municipios y comarcas.

Más allá de la cartografía, el volumen incorpora un importante trabajo de análisis lingüístico e histórico. Cada mapa va acompañado de comentarios explicativos que contextualizan los datos y estudian aspectos relacionados con la etimología, el origen de las palabras o los procesos de difusión que han configurado el paisaje lingüístico actual.

Nagore destacó además que el libro no se limita exclusivamente al ámbito del aragonés. Entre las miles de formas registradas aparecen voces propias del castellano de Aragón, términos del catalán hablado en la Franja e incluso palabras procedentes del euskera documentadas en el norte de Navarra. Esta amplitud permite comprender mejor las relaciones históricas entre las distintas lenguas presentes en el territorio y las influencias mutuas que han mantenido a lo largo de los siglos.

Uno de los elementos más destacados de la publicación es su extenso índice final, que reúne más de 7.000 formas lingüísticas citadas a lo largo de la obra. Esta herramienta facilita la consulta de un trabajo concebido no solo para especialistas, sino también para investigadores, docentes, estudiantes y personas interesadas en el conocimiento de las hablas aragonesas.

Para el autor, la obra aspira a convertirse en una referencia útil para los estudios dialectales y para los procesos de normalización lingüística. La recopilación sistemática de datos y su representación cartográfica ofrecen una base documental de gran valor para comprender la realidad lingüística aragonesa desde una perspectiva territorial y comparativa.

Con esta nueva publicación, Francho Nagore amplía una trayectoria de décadas dedicada al estudio, la investigación y la divulgación del aragonés. El libro presentado en Huesca ofrece una nueva manera de acercarse a la historia de las lenguas de Aragón, demostrando que los mapas también pueden contar cómo hablan los pueblos y cómo se han conservado, transformado o difundido las palabras a lo largo del tiempo.