Javier Fesser, Albert Boadella y compañías de tres países se citan este verano en el Manhattan Fest de Murillo de Gállego

El festival desplegará cinco semanas de programación con teatro, cine, narración oral y propuestas internacionales bajo el lema "Utopías"

17 de Junio de 2026
Guardar
Oswaldo Pai, Alberto Castrillo y Kike Mainé. Foto Myriam Martínez   orta
Oswaldo Pai, Alberto Castrillo y Kike Mainé. Foto Myriam Martínez orta

Murillo de Gállego volverá a convertirse este verano en uno de los principales escenarios de las artes escénicas en Aragón con la séptima edición de Manhattan Fest, un festival que, bajo el lema "Utopías", desplegará durante cinco semanas una programación que reunirá compañías aragonesas, nacionales e internacionales en torno al poder transformador del teatro.

La edición de 2026 se desarrollará entre julio y octubre con una propuesta en la que el público encontrará teatro de texto, narración oral, cine, teatro gestual, poesía escénica y encuentros con artistas. Durante la presentación celebrada este miércoles en Huesca, los responsables del certamen han reivindicado el valor de la cultura como herramienta de transformación social y como elemento capaz de generar actividad artística estable en el medio rural.

El responsable de Cultura y Comunicación de la Comarca Hoya de Huesca, Quique Mainé, ha destacado la evolución de un proyecto que la institución ha acompañado prácticamente desde sus inicios y que, a su juicio, demuestra que es posible desarrollar una programación de calidad lejos de los grandes núcleos urbanos. Mainé ha recordado además los primeros contactos mantenidos años atrás con el director del festival, Alberto Castrillo-Ferrer, cuando ya planteaba la posibilidad de impulsar iniciativas escénicas vinculadas al territorio y a los espacios patrimoniales de la comarca.

Por su parte, Castrillo-Ferrer ha defendido que Manhattan Fest nace precisamente de esa voluntad de acercar propuestas culturales de primer nivel a un entorno rural privilegiado. El director ha explicado que el lema elegido para esta edición hace referencia a aquellos proyectos que parecen difíciles de alcanzar, pero que terminan haciéndose realidad gracias al compromiso colectivo. En ese contexto ha situado tanto la trayectoria del propio festival como la figura de Albert Boadella, padrino de esta edición y fundador de Els Joglars, a quien considera uno de los grandes referentes del teatro contemporáneo español.

El director artístico ha subrayado además que la experiencia del festival comienza mucho antes de que se levante el telón. A su juicio, el paisaje de los Mallos de Riglos, el entorno natural de Murillo de Gállego y el propio espacio escénico forman parte de una propuesta cultural que busca ofrecer algo más que una representación teatral. También ha defendido que la excelencia artística no depende del tamaño de una ciudad y ha reivindicado la capacidad de pequeños municipios para convertirse en focos de creación cultural.

La mayor parte de las actividades tendrán lugar en la Sala Gato Negro de Murillo de Gállego a las 22:00 horas, salvo algunas propuestas específicas que contarán con horarios diferentes.

El festival se inaugurará el 3 de julio con la sesión de narración oral "Historias de estos lares y otros tiempos", a cargo de Javier Ortiz, programada a las 20.00 horas. La jornada continuará a las 22.00 horas con la proyección de la película "Camino", dirigida por Javier Fesser, quien participará posteriormente en un coloquio con el público. La presencia del cineasta constituye uno de los grandes atractivos de la edición y permitirá al público intercambiar impresiones con uno de los directores más reconocidos del panorama audiovisual español. El largometraje, inspirado en hechos reales, aborda cuestiones como la enfermedad, la fe y la capacidad de mantener la ilusión frente a la adversidad.

La programación teatral arrancará el 4 de julio con "La Dignidad", una producción de las compañías aragonesas PAI y El Gato Negro. La obra presenta a dos artistas de circo que sobreviven en un mundo en decadencia mientras mantienen viva la memoria de quienes ya no están, en una reflexión sobre la resistencia, la convivencia y la condición humana.

El 10 de julio llegará "Eclipse", de PAI, interpretada por Oswaldo Felipe, quien también ha participado en la presentación del festival. El actor ha explicado que la propuesta aúna divulgación científica, música, imágenes astronómicas y elementos escénicos para despertar la curiosidad del público a partir del eclipse solar total previsto para agosto de 2026. Según ha señalado, la emoción constituye una de las mejores herramientas para acercar el conocimiento y generar interés por la ciencia.

Felipe participará además en "La Dignidad" y ha destacado la especial relación que mantiene con Manhattan Fest después de haber formado parte de varias ediciones. A su juicio, uno de los rasgos más valiosos del certamen es la cercanía que se genera entre artistas y espectadores, favoreciendo una experiencia cultural difícil de encontrar en otros contextos.

Un día después, el 11 de julio, será el turno de "Saeta", de Javier Aranda, una propuesta reconocida en distintos festivales nacionales que rinde homenaje al teatro desde una mirada íntima sobre el oficio de actor, la creación de personajes y la propia esencia del hecho escénico.

Oswaldo Pai y Alberto Castrillo. Foto Myriam Martínez
Oswaldo Pai y Alberto Castrillo. Foto Myriam Martínez

La programación continuará el 17 de julio con una nueva versión de "Bodas de Sangre", presentada por la compañía cántabra Teatro de Ábrego. El montaje revisita el clásico de Federico García Lorca desde una perspectiva contemporánea, manteniendo intacta la fuerza dramática de una de las obras fundamentales del teatro español.

El 18 de julio, la compañía Ultramarinos de Lucas pondrá en escena "Tengo gente en el cuerpo", una propuesta que mezcla literatura e historia a través de una narración que conecta distintas épocas, personajes y experiencias humanas.

La dimensión internacional del festival comenzará el 24 de julio con "Monsieur et Madame O", de la compañía francesa La Volga. Sin apenas palabras, el espectáculo combina mimo, clown, danza contemporánea y humor para retratar la vida cotidiana de una pareja atrapada entre la rutina, los sueños y la esperanza.

Uno de los momentos más destacados de esta edición llegará el 25 de julio, jornada en la que el festival rendirá homenaje a su padrino, Albert Boadella, con un encuentro centrado en el concepto de las utopías. Castrillo-Ferrer ha destacado la relevancia de poder contar con una figura clave en la historia reciente de las artes escénicas españolas, cuya trayectoria ha estado marcada por la independencia creativa y la capacidad de cuestionar los límites establecidos.

Esa misma noche se representará "Marie-Antoinette", de la compañía italiana Stivalaccio Teatro, una obra que revisa la figura histórica de María Antonieta y los acontecimientos que desembocaron en la Revolución Francesa.

La programación de julio concluirá el 26 de julio con "Prometeo, bufón y mártir", de la compañía aragonesa El Gato Negro. Interpretada por Alberto Castrillo-Ferrer, la obra revisita el mito clásico de Prometeo a través de más de treinta personajes encarnados por un único actor, en una propuesta que combina humor, tragedia y reflexión.

El festival tendrá además una extensión otoñal. El 31 de octubre, dentro de la iniciativa Manhattan Viajero, "Prometeo, bufón y mártir" viajará hasta la Canal de Berdún, reforzando la vocación itinerante de un proyecto que busca acercar las artes escénicas a distintos puntos del territorio.

Alberto Castrillo-Ferrer ha reconocido que organizar un festival de estas características exige asumir importantes riesgos económicos y ha lamentado la incertidumbre con la que a menudo deben trabajar los promotores culturales mientras esperan la resolución de convocatorias y ayudas públicas. A su juicio, la cultura necesita herramientas de financiación más previsibles que permitan planificar con mayor estabilidad iniciativas que requieren meses de preparación.

El director de Manhattan Fest ha señalado que buena parte del trabajo de programación debe realizarse sin conocer todavía el alcance definitivo de los apoyos institucionales. En este sentido, ha defendido la necesidad de reforzar el respaldo a proyectos consolidados que contribuyen a dinamizar el territorio y generan actividad cultural fuera de los grandes centros urbanos.

Pese a esas dificultades, Castrillo-Ferrer ha destacado la implicación de administraciones, como en este caso la Comarca de la Hoya, de entidades colaboradoras, patrocinadores y público, cuyo apoyo ha permitido consolidar el festival a lo largo de siete ediciones. 

Archivado en