El Corral de Comedias de Robres vivió una de esas veladas que trascienden la mera representación teatral. Joan Font, fundador de Comediants, conquistó al público con un monólogo cargado de humor y vitalidad, en el que repasó su trayectoria personal y artística hasta desembocar en un emotivo homenaje al teatro y a la cultura que el auditorio respondió con una larga ovación.
Alguna consideración para empezar…
Comediants fue una de las compañías de teatro españolas más revolucionarias de Cataluña, nacida el 19 de noviembre de 1971 dentro del movimiento de teatro independiente de Barcelona. Fundada por Anna Lizaran, Fermí Reixach, Joan Armengol i Moliner y Joan Font i Pujol, se consolidó como un colectivo multidisciplinar que rompió los límites tradicionales de la escena.
Claves de su Identidad y Trayectoria
- Multidisciplinariedad: Crearon desde discos y libros hasta películas, series de televisión, diseño de vestuario y materiales pedagógicos.
- Escenarios infinitos: Transformaron cualquier espacio público como el Acueducto de Segovia, Times Square, estadios olímpicos o ríos en su propio teatro.
- Lenguaje universal: Utilizaron el mimo, el clown, los títeres y la comedia dell’arte para conectar con públicos de todas las edades.
- Espíritu festivo: Sus obras celebraron los ciclos de la vida a través de rituales y ceremonias paganas o populares que conectaron al ser humano con la naturaleza.
A las 22:30 horas, tal y como estaba programado, Luis Casáus tomó el micrófono para dirigirse a un abarrotado Corral de Comedias. Habló de su experiencia personal con Joan Font, la leyenda que aquel día visitó Robres, al que calificó como esa gente grande que sólo te da facilidades y cuya amistad y cercanía aprecia en todo lo que vale. Este actor y fundador de Comediants llevó montajes por los cinco continentes, siendo una característica única de una compañía española. “El Teatro de Robres lleva tan sólo dos; de momento”, bromeó. En el mismo tono, anunció que aquella noche Font se quitaba una espinita al actuar en el Corral de Comedias de Robres…
Como fue habitual, irrumpió a continuación en el patio de mosqueteros el apretador; su voz atronando el espacio, su vara apuntando a las diferentes áreas, este especial guía del teatro concitó el interés del público y ocupó los últimos instantes previos a la actuación. Una vez más, la intervención de Roberto Nistal fue premiada con aplausos.
Y surgió desde un telón oscuro, enmarcado en una luz fría y jirones de humo, una figura escueta, arrastrando una maleta vieja y envuelto en una gabardina y con la cabeza cubierta con un sombrero protector. Podría haber sido una estación de tren en una imagen asociada siempre en nuestro imaginario colectivo a la migración española a la Europa altiva de la segunda mitad del siglo pasado. O podría imaginarse el arquetipo del titiritero, el cómico de la legua obligado a deambular siempre…
Un colgar el sombrero, un desembarazarse de la gabardina y apareció el protagonista de la noche. Un viejo amigo al que reencontramos un día y preguntamos por cómo le fue.
Joan se remontó al periodo inmediato antes de nacer, en su Olesa de Montserrat natal, donde anticiparon su destino artístico con su participación en escena en actos populares, magníficamente ilustrados con fotos de evidente sabor a antaño. Y, desde este inicio, se desarrolló un fascinante monólogo con el protagonista y sus primeras vivencias como hilo conductor, hilo que engrosó al poco la intrahistoria de Comediants, referencias a Pujol, Franco o Pinochet, y a las peripecias vitales y profesionales de la compañía mítica.
Casi dos horas de ininterrumpida interacción con el público, divertido y cómplice ante las ocurrencias del actor, dejaron imágenes imborrables como el patio de butacas convertido en taller de papiroflexia elemental. Casi dos horas de esfuerzo mental y muscular que terminaron en un breve parlamento de Joan, en albornoz rosa, dedicado al Corral de Comedias de Robres, a su manera de vivir la magia teatral. El parlamento terminó en una gran ovación y el corear vivas a la cultura, al teatro y la vida.