Una presentación sin eufemismos, de las que se dicen a calzón quitado, ha servido para que recorra "Una vida hiperbólica" el economista e ingeniero oscense Joaquín Abós Torres, que comparte el espíritu de su nacimiento capitalino, su infancia barbastrense, su arraigo pirenaico de Tramacastilla de Tena, la adopción de Málaga y la riqueza existencial de sus trabajos en ocho entidades financieras, de su residencia en ocho ciudades y su conocimiento de 67 países. Le han acompañado en el Colegio Imperial de Santiago la alcaldesa, Lorena Orduna -erigida además en cicerone de la majestuosidad sertoriana del escenario-, y Javier García Antón, director de EL DIARIO DE HUESCA.
Tras la introducción de la regidora, el periodista ha recordado que Una vida hiperbólica. Memorias (1945-2022) fue publicado en enero de 2023 después de escribirlo en tiempo de pandemia, con la intención de compartir sus vivencias en una progresión vital y profesional permanente y vertiginosa: de Huesca a BArbastro, de ahí a Zaragoza y Barcelona y, una vez completada su formación, el primer trabajo en Ibercaja con la que consiguió la implantación de la General Motors en Figueruelas y su continuidad en el Banco Hispanoamericano, el Banco Atlántico, el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, el Fondo de la Opep (Organización de Países Exportadores de Petróleo), la Euro Ara Management School en Granada, el Grupo Raiffeisen Zentralbank Österreich AG de Viena, el Prytania Investment Advisors y el Stone Mountain Capital Ltd. Desde estas firmas, multitud de consejos de administración de grandes empresas, pertenencia a grandes corporaciones y organizaciones, y conferencias sobre asuntos financieros y económicos en una quincena de grandes urbes, y la publicación de "Liderazgo en acción" en 2022.

Con la alcaldesa como entrevistadora, Joaquín Abós ha revelado la estructura de su libro de 375 páginas con el arranque con su identidad oscense, barbastrense y pirenaica, con la que ha recorrido las presdentaciones en Málaga, Zaragoza, Barbastro y San Lorenzo del Escorial. Ha incidido en su relación con la localidad madrileña fundada en tiempos de Carlos III y que, con la presencia del monasterio erigido por designios de Felipe II, mantiene una gran devoción por el santo oscense. Con su alcaldesa, Carlota López, ha mantenido conversaciones con el objetivo de estrechar la relación con Huesca. Orduna ha recordado que allí donde falleció el diácono, en Roma, ha establecido un hermanamiento la capital altoaragonesa. Quizás, quién sabe, se avecinen lazos de fraternidad.
Abós Torres ha remembrado los episodios que desembocaran en la llegada de General Motors después de multitud de gestiones en las que intentó convencer a los fabricantes de que Aragón era mejor lugar que Almussafes para la Ford y también que Pamplona para la Seat. Finalmente, después de los intentos baldíos, arribó en Figueruelas la Opel. Se ha explayado de sus quince años en la Cazar (Caja de Ahorros de Zaragoza, Aragón y Rioja, hoy Ibercaja) en la que, gracias a ese "gran prohombre que fue José Joaquín Sancho Dronda", tuvo toda la libertad para erigirla en la primera Caja española en crear un Área Internacional.
Joaquín Abós ha reconocido que ha vivido entre luces -muchas- y sombras -las menos-, entre dificultades y enfermedades a las que sobrevivió milagrosamente. Nombres propios del libro como San Josemaría, del que ha relatado sus prodigiosos encuentros, o los papas como San Juan Pablo II. Recuerdo del que fuera presidente en Ibercaja, José Luis Martínez Candial, con el que estaba llamado a convertirse en director general... pero "Zaragoza se me hacía pequeño". Frustraciones como la despedida del Banco Atlántico después de haberlo salvado "milagrosamente" cuando estaba amenazado por las consecuencias de la Guerra de Irak tras la invasión de Kuwait.
Tras asumir la singularidad de haberse convertido en el único español en integrar la Opep, ha referido las ciudades que más le han impactado: San Petersburgo, Estambul, Constantinopla, Hong Kong, San Francisco, Cartagena de Indias, Málaga... y la principal, Londres, "un prodigio para la cultura y para la internacionalidad". De hecho, asegura que "para la música es superior a Viena". De Austria, predilección por el Tirol, "que ha cuidado mucho el urbanismo, la identidad y la música regional". Aprecia mejorías, por paralelismo, en el Pirineo, aunque lamenta la paralización de la variante de Sabiñánigo -"claro, con un ministro que es mejor ni comentar"- o la falta de conexiones fronterizas como el Canfranc internacional o la Travesía Central Pirenaica. "La capital ha mejorado, Walqa es importante y hay que potenciar el aeropuerto.
Ocho ciudades y 67 países visitads, en el momento del cierre, una alusión imprescindible a la convulsa actualidad. "Me da muchísima pena España. Tenemos un presidente del Gobierno...". Ha explicado que estudió Pedro Sánchez en la Universidad María Cristina pero no quiso salir en la orla y lo negó en su currículo para sustituirla por la Complutense y evitar la realidad de sus cursos en una universidad privada de la Iglesia. Cuando accedió a la presidencia, admitió en transparencia la realidad.