José Ángel Claver, el trabajo discreto que dio brillo en Huesca a las artes escénicas

Junto a Jaque Bastarás, estuvo muchos años al frente del Centro Manuel Benito Moliner y el Centro Cívico donde dejó una profunda huella afectiva

29 de Octubre de 2026
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José Ángel Claver. Foto La López
José Ángel Claver. Foto La López

Hay mucho afecto en las palabras con las que compañeros y amigos recuerdan a José Ángel Claver Estefanía, fallecido el pasado domingo, 25 de octubre, a los 67 años. Junto a Jaque Bastarás, asumió durante años de la responsabilidad técnica del Centro Manuel Benito Moliner, antiguo Matadero, y del Centro Cívico de Huesca. Su trayectoria quedó ligada a dos espacios por los que han pasado generaciones de artistas, compañías y alumnos, y en los que contribuyó al desarrollo de la actividad cultural de la ciudad.

Para Jesús Arbués, director de la asociación ITHEC, dedicada a la difusión de las artes escénicas, Claver destacaba por su trato afectuoso y su disposición a ayudar a quienes acudían al Matadero para actuar. Ambos se conocían desde hacía muchos años y también coincidieron en el FOGE, el Festival Olímpico de Jaca.

"Durante las últimas dos o tres décadas, José Ángel estuvo detrás de las artes escénicas, en ese sitio que habitualmente no se ve. Es gente necesaria para que la función salga y, sobre todo, cuando eso lo haces con profesionalidad, pero también con buen rollo y con cariño, como lo hacía José Ángel, se aprecia más".

Yeimy Cruz coincidió durante años con José Ángel Claver en los talleres municipales, las taquillas, las producciones de San Lorenzo y la Feria de Teatro y Danza. Recuerda su disposición para facilitar la labor de directores y profesores, así como la atención que prestaba a cada montaje para que los artistas pudieran ofrecer lo mejor de sí mismos. "Siempre trataba de que tu espectáculo fuera especial. Lo de ayer se había acabado y lo de mañana no importaba, iba a lo de hoy, a lo tuyo, y te decía: ¿Qué quieres? ¿Qué necesitas?".

Durante mucho tiempo, Claver asumió la jefatura técnica de las plazas de  Navarra y la General Alsina en las fiestas laurentinas, junto a la empresa zaragozana Fluge. La ausencia de aquel profesional durante un par de años hizo aún más evidente, según Cruz, su capacidad para anticiparse a las necesidades y coordinar cada detalle. "Era un tipo muy organizado, lo tenía todo muy calculado y sabía de qué iba todo. No había que explicarle mucho las cosas y eso se agradece; un profesional como la copa de un pino, la verdad".

En la Feria de Teatro y Danza, donde también trabajaron juntos durante muchas ediciones, Cruz encontró en él a un maestro cuyos consejos acabaron siendo útiles en otros escenarios. "Te enseñaba cosas que a veces crees que no te hacen falta, pero cuando estás con otro técnico al final las empleabas. Te dabas cuenta de: 'menos mal que esto me lo enseñó José Ángel'. Era un profesor, alguien que sabía lo que hacía".

Cruz también recuerda la ilusión con la que Claver, que tenía una hija y un hijo, enseñaba fotografías de su nieto, por quien sentía auténtica devoción.

Y es que la cercanía trascendió el ámbito laboral. Entre ambos había una complicidad propia, expresada en una frase cubana que Cruz le repetía por el pinganillo una frase cubana: "Tíramelo Valentín". En el tanatorio, Jaque observó que "Valentín" ya no podría ponerle nada más. "Me dio mucha pena porque me di cuenta de que no lo iba a volver a tener. Mucha, mucha. Todavía sigo en shock".

Misahel Hernández, director de varios grupos de los talleres municipales, destaca la importancia que Claver concedía al cuidado del teatro y a su mejora técnica. También recuerda la atención que prestaba a las necesidades de los grupos que utilizaban las instalaciones para sus representaciones.

La preparación de la iluminación, la adaptación de las instalaciones a cada montaje y la conservación de los equipos requerían conocimientos técnicos, precisión y constancia, recalca Misael, una labor imprescindible para que los artistas pudieran llevar sus propuestas al escenario. "Estoy muy agradecido por aquellos años que trabajé con él. Era muy profesional, velaba por el lugar y lo cuidaba", señala Hernández.

Javier García, "Javito", en su doble condición de actor y director, recuerda especialmente la relación que mantuvieron durante la Muestra de Teatro, cuyas jornadas se prolongaban durante varios días y reunían a distintos grupos. "Nos trataba con tanto amor -evoca-. Yo le quería mucho y sé que él también me quería mucho. Teníamos mucha complicidad; había mucho amor en su trabajo", recuerda.

El actor recuerda también la atención que Claver dispensaba al alumnado y la acogida que les brindaba en el centro durante aquellas jornadas, y además, subraya que "trabajaba con mucha ilusión".

La relación también se prolongaba cuando Javito acudía al Matadero para actuar fuera de la muestra. "Trabajar con él era una gozada -reitera-. "Lo vamos a echar de menos una barbaridad".

Beatriz y Berta López, también muy vinculadas a la Muestra de Teatro, señalan que eran amigos desde jóvenes, por su relación con su hermano. Beatriz destaca su carácter emprendedor y evoca que, en aquella época, era uno de los más guapos de la ciudad. También subraya "su capacidad de trabajo y su carácter cariñoso", cualidades que pudo apreciar de cerca cuando ambos coincidieron laboralmente. "Me enseñó mucho, a cambio de amistad", explica Beatriz, que reconoce la dificultad de encontrar palabras para expresar el afecto que sentían por él. "Lo hemos querido siempre". Y concluye: "Buena gente, perdemos un amigo que echaremos de menos".

También fue un gran facilitador para los periodistas y fotógrafos que acudíamos a cubrir un evento al Benito Moliner o a cualquier otro espacio. Comprendía rápidamente el trabajo de los demás y todo lo hacía sencillo. Detrás de su gesto serio, había una persona con la que era muy fácil conectar y establecer vínculos de afecto. Va a ser muy triste volver la cabeza y no verte en la cabina. El salón de actos, que quedó tan primoroso el año pasado con su renovación, ahora parece muy frío. Eso sí, nos abrigaremos con el recuerdo de la profundidad de tu mirada y del buen trato que siempre nos dispensaste.  Descanse en paz.

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