Coordinada por Alicia Rey, se pudo asistir esta tarde del 17 de marzo (Día del Cómic) a la inauguración de una muestra dedicada a la actividad ilustradora de José Cabrero Arnal. En el recibidor de este edificio comunitario, que alberga la biblioteca Ramón J. Sender, y junto con a ella, participaron en dicho acto Dionisio Platel (de Taula ed.), Ángel Campavadal (cooperativa Rocaguinarda), Philippe Guillén (biógrafo y mantenedor de la figura de José Cabrero), la concejala de Huesca Sonia Latre y las familiares del “lápiz rojo”, Mireia y Margarita Cabrero.
La exposición reunió cartas, portadas de revistas, fotografías y ejemplos de sus diferentes épocas, desde la sátira política al erotismo y, desde éste, a la sencillez de sus viñetas infantiles. De entre las fotos destacaron dos: la del autor junto al fotógrafo de Mauthausen (Francesc Boix Campo) y, presidiendo todo el lugar, la de José Cabrero tocado con un canotier festivo y un cigarrillo asomando por la comisura de los labios en una fiesta del PCF.
La mesa redonda, compuesta por Dionisio, Ángel y Philippe, se realizó en el salón de actos del Centro Cívico. Con un cierto nivel de familiaridad, comentaron los debatientes anécdotas relacionadas con su conocimiento del protagonista. Nombres como TBO o Pocholo se fueron asociando a la trayectoria vital del dibujante: sus primeros trabajos en Barcelona, su participación en la guerra, su exilio y paso por diferentes campos de exterminio, su habilidad para dibujar —que le salvó la vida— y su capacidad para elevar la moral de sus compañeros con gestos tan sencillos como regalar un dibujo en condiciones extremas. También se abordó su condición de apátrida y algún intento fallido de regreso a España, mientras la popularidad de su perro PIF fue consolidando su nombre.
Fuera, junto al espacio escénico, una pequeña mesa mostró diversas obras centradas en el creador. Fue una magnífica manera de celebrar este Día del Cómic, poniendo en valor a un autor que, por cercanía y vivencias extraordinarias, fue una figura en el país vecino mientras aquí el silencio y el olvido lo fueron sepultando.