Juan Carlos Ara sitúa a Ramón J. Sender en el centro del canon literario español al destacar su “escritura muy libre” y su dominio de la narrativa. A su juicio, el autor aragonés “conoce todos los trucos del oficio” y construye una prosa que rehúye la ornamentación para centrarse en la potencia del relato. “No busca la floritura, le interesa la brillantez de cómo se cuentan las cosas”, explica, antes de afirmar con rotundidad que, "es el gran novelista del siglo XX en España junto a Pío Baroja”.
El Instituto de Estudios Altoaragoneses acogió este jueves un acto organizado por la librería Anónima en el que se dio a conocer Narrativa esencial de Ramón J. Sender, publicada por la Biblioteca Castro. Ara, editor literario de la obra, estuvo acompañado por el profesor José Domingo Dueñas, quien contextualizó la relevancia de esta incorporación al catálogo.

La Biblioteca Castro ha incorporado por primera vez la obra de Ramón J. Sender a su colección con dos volúmenes que reúnen seis de sus novelas más representativas, una edición que sitúa al autor aragonés entre los grandes clásicos de la literatura española. La presentación ha puesto de relieve el alcance de esta inclusión, considerada un reconocimiento editorial de primer orden.
El catedrático José Domingo Dueñas destaca que la entrada de Sender en esta colección supone “una muy buena noticia”, al integrarse en un proyecto que desde hace tres décadas recupera a los principales autores del canon literario español . Según explica, el primer volumen, presentado meses atrás, reúne los títulos Imán, Míster Witt en el cantón y Réquiem por un campesino español, mientras que el segundo incorpora La tesis de Nancy, La aventura equinoccial de Lope de Aguirre y Monte Odina.

Dueñas subraya que este conjunto permite recorrer los distintos registros narrativos del escritor, desde una narrativa inicial vinculada a conflictos bélicos hasta obras de tono más diverso, incluyendo la novela histórica y textos de carácter más introspectivo. A su juicio, esta edición constituye “una revisión general del autor” que confirma el carácter inabarcable de su producción, en la que “siempre se descubren nuevos aspectos”.
Por su parte, Juan Carlos Ara precisa que la elección de los títulos responde a criterios editoriales definidos por el director de la colección, Darío Villanueva, quien impulsó la inclusión de Sender en este catálogo.
Ara insiste en la relevancia de la Biblioteca Castro como principal referencia actual en la edición de clásicos españoles para un público amplio, destacando que esta incorporación supone una consagración del autor dentro del canon literario. Hasta ahora, observa, su obra había circulado en ediciones más dispersas, mientras que esta publicación lo sitúa junto a nombres fundamentales de la literatura.

El segundo volumen, presentado en el acto del jueves, ofrece una perspectiva distinta del escritor. Incluye obras de carácter más accesible como La tesis de Nancy, junto a una destacada novela histórica como La aventura equinoccial de Lope de Aguirre y un texto de mayor densidad simbólica como Monte Odina, definido como una suerte de testamento literario escrito en los últimos años de su vida .
En cuanto al trabajo editorial, Ara detalla que su labor ha consistido en ofrecer una síntesis divulgativa de la trayectoria de Sender, evitando un enfoque estrictamente académico y acercando el autor a nuevos lectores. Además, ha puesto en valor la proyección internacional del escritor, especialmente durante su etapa en Estados Unidos, donde alcanzó una notable popularidad y reconocimiento.
Ambos especialistas coinciden en señalar que esta edición permite redescubrir a un autor cuya obra, por su amplitud y diversidad, sigue ofreciendo nuevas lecturas. La publicación de estos dos volúmenes consolida así la presencia de Ramón J. Sender en el ámbito de los clásicos contemporáneos, reforzando su posición dentro de la literatura española del siglo XX.
En ese sentido, Juan Carlos Ara defiende la vigencia de su lectura y ofrece claves para quienes se acercan por primera vez a su obra. Recomienda comenzar por textos breves como Réquiem por un campesino español, “una obra maestra” que durante años fue ampliamente leída, aunque también ha señalado que es posible iniciarse con novelas más ligeras como La tesis de Nancy o adentrarse en su narrativa histórica. Según explica, títulos como La aventura equinoccial de Lope de Aguirre demuestran que ya en las décadas de 1950 y 1960 se escribían en español novelas históricas de gran calidad, capaces de dialogar con el lector actual.