El cortometraje La bici de Lola, dirigido por Alba Barbé y Laia Pibernat, afronta su recta final de producción tras dos años de trabajo y un presupuesto cercano a 160.000 euros. La película adapta al cine el álbum ilustrado homónimo, convertido ya en material educativo de referencia para abordar la prevención de las violencias sexuales en la infancia, y prevé concluir su postproducción en abril de 2026 para iniciar su recorrido por festivales nacionales e internacionales.
La obra combina la imagen real con animación tradicional en dos dimensiones para narrar la historia de Lola, una niña que logra poner nombre y voz a una experiencia de abuso intrafamiliar. El relato utiliza la bicicleta de la protagonista como metáfora del proceso de toma de conciencia y revelación, una estrategia narrativa que permite trasladar al público infantil un tema complejo desde el simbolismo, la aventura y el empoderamiento.
El cortometraje parte de un álbum ilustrado publicado en 2023, que ha tenido una notable difusión en el ámbito educativo. El Departamento de Educación de la Generalitat de Cataluña adquirió miles de ejemplares del libro para distribuirlos en centros escolares junto a una guía pedagógica para el profesorado, lo que ha contribuido a consolidar el proyecto como recurso para trabajar la prevención del abuso sexual infantil en contextos educativos y profesionales.
Desde su lanzamiento, las autoras han impartido más de 150 formaciones dirigidas a docentes, profesionales de la salud, cuerpos de seguridad y personal de la administración pública. Cataluña, Baleares, Euskadi y Aragón figuran entre los territorios donde el proyecto se ha utilizado para generar espacios de reflexión y detección temprana de estas violencias, un trabajo que ahora busca ampliarse mediante la adaptación cinematográfica.

La propuesta audiovisual se articula como un cortometraje híbrido de unos quince minutos que alterna escenas de acción real con secuencias de animación 2D tradicional. Este recurso no responde únicamente a criterios estéticos: la animación permite representar el mundo interior de la protagonista, sus recuerdos fragmentados y las emociones confusas que acompañan a muchas víctimas de abuso, mientras la imagen real sitúa la historia en un entorno cotidiano reconocible.
"UN PROYECTAZO"
El rodaje de la parte ficcionada se desarrolló en la isla de Formentera, un escenario elegido por su paleta de luz mediterránea. Las directoras defienden que la claridad del paisaje funciona como contrapunto a un fenómeno históricamente oculto en la esfera privada, trasladando la violencia sexual infantil desde la oscuridad del silencio hacia un espacio narrativo abierto y visible.
La producción movilizó a unas cuarenta personas durante el rodaje y se desarrolló durante varias jornadas en distintos enclaves de la isla. El equipo se enfrenta ahora a la fase final de postproducción, un proceso complejo que incluye la integración entre animación y acción real, la composición digital de las secuencias, el diseño sonoro y el ajuste final de color e imagen.
La animación ha requerido meses de trabajo especializado y constituye una de las partes más exigentes del proyecto. Un pequeño equipo de animación ha invertido cerca de diez meses en la creación de cada secuencia, elaborada fotograma a fotograma a partir de los dibujos originales de la ilustradora Judit Piella.

La directora Alba Barbé reconoce que el proceso ha superado las expectativas iniciales del equipo. “Pensábamos que hacíamos un cortito y se ha convertido en un proyectazo. Son apenas 18 minutos de película, pero detrás hay dos años de trabajo muy intenso”, explica.
La producción reúne a un equipo técnico y artístico con amplia trayectoria en el cine español. Entre los nombres destacados figuran el compositor Alfred Tapscott, la montadora Núria Esquerra, el diseñador de sonido Fernando Novillo y el animador principal, Sergi Sánchez. Además, Arnau Quiles y Paula Blanqué han asumido la coordinación del área de animación, mientras que Sergio Sánchez se ha encargado de la animación y Anna Aragonés de la composición y los efectos visuales (VFX).
El proyecto está impulsado por las productoras Belino Production y Aragonès Media Consulting, en colaboración con Antaviana VFX & Postproduction, responsable de la composición de la animación, la postproducción y los efectos visuales del cortometraje. La coproducción con AMC ha permitido además contar con la infraestructura técnica de Antaviana para desarrollar la fase final de composición y acabados de la animación, así como los procesos de postproducción de imagen y sonido. La estructura de financiación combina ayudas públicas, incentivos fiscales, patrocinios institucionales y aportaciones privadas, un modelo habitual en el ámbito del cortometraje independiente.
MÁS PATROCINIOS
La estructura de financiación combina ayudas públicas, incentivos fiscales, patrocinios institucionales y aportaciones privadas, un modelo habitual en el ámbito del cortometraje independiente.
En este momento, las directoras mantienen abierta la búsqueda de nuevas aportaciones económicas institucionales y colaboraciones públicas o privadas que refuercen la financiación del proyecto. La participación de administraciones y entidades se traduce en la presencia de sus logotipos en los créditos del cortometraje y en la organización posterior de proyecciones y actividades formativas dirigidas a profesionales y ciudadanía.
El proyecto mantiene además vínculos con Aragón, ya que la familia de Laia Pibernat tiene raíces en la localidad monegrina de Lalueza y se han llevado a cabo actividades formativas vinculadas al libro y al cortometraje en la ciudad de Huesca. En el equipo participa también como actor Pedro Pibernat, un reconocido especialista en salud mental en España.

VOCACIÓN PEDAGÓGICA
Más allá del circuito cinematográfico, las responsables del proyecto subrayan que la película nace con una clara vocación pedagógica. “Nuestro objetivo no es solo que la película circule por festivales, sino que pueda convertirse en una herramienta de sensibilización para profesionales, instituciones y ciudadanía”, explica Barbé.
La estrategia de difusión contempla una triple vía: festivales, plataformas audiovisuales y acciones educativas. Las directoras prevén presentar el cortometraje en certámenes nacionales e internacionales antes de iniciar su distribución en televisiones y plataformas digitales, además de integrarlo en programas de formación y prevención dirigidos a administraciones públicas y centros educativos.
La intención final es que el cortometraje amplifique el impacto social del libro y contribuya a romper uno de los silencios más persistentes del ámbito familiar. El cine, en este caso, se plantea no solo como una obra cultural, sino como un instrumento para abrir conversaciones incómodas, dotar de recursos a la infancia y facilitar que situaciones de abuso puedan ser reconocidas y denunciadas.

SOBRE LAS GUIONISTAS Y DIRECTORAS
Laia Pibernat i Mir, bióloga y antropóloga, ha desarrollado gran parte de su trayectoria profesional en proyectos vinculados a la defensa de los derechos humanos y, especialmente, al derecho a la salud. Ha trabajado con organizaciones como Intermón Oxfam, MedicusMundi y Farmamundi, abordando en distintos contextos internacionales problemáticas relacionadas con las violencias sexuales y la vulneración de derechos.
En 2015 escribió y produjo el mediometraje documental Tiempo de Ecoute, centrado en la violencia sexual en el conflicto armado de la República Democrática del Congo. Su trabajo culmina en 2023 con la coautoría del álbum ilustrado La bici de Lola, un proyecto nacido de su trayectoria etnográfica y personal en defensa de una infancia libre de violencias sexuales.
Alba Barbé i Serra, educadora social y doctora en Antropología, está especializada en la prevención de las violencias de género y desarrolla su labor en el ámbito de las políticas públicas, la docencia y la creación de materiales pedagógicos. Ha participado en más de una veintena de publicaciones académicas y editoriales internacionales y es autora de obras como El cross-dressing en el contexto catalán del siglo XXI.
En el ámbito audiovisual ha dirigido y producido el cortometraje Cola de Sirena, candidato a los Premios Gaudí del cine catalán, y el largometraje documental EnFemme, estrenado en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara y emitido en el programa Sense Ficció de TV3.