Cruhda, El Verbo Odiado y Ndox Électrique protagonizaron la velada “Magia, furia y trance”, que cerró un sábado de Extrarradios dedicado también a los cuentos tradicionales, el arte de la lana y el cine de Dreyer.
La discoteca Coliseum de Almudévar acogió “Magia, furia y trance”, que fue ganando intensidad desde la propuesta más intimista de Cruhda hasta terminar con buena parte del público bailando al ritmo de Ndox Électrique. Tres conciertos muy diferentes que recorrieron la electrónica experimental, el noise pop y la música tradicional senegalesa, con el ruido y la experimentación como puntos de encuentro.
Cruhda, el proyecto de Paula Gómez de Caso, abrió bajo una iluminación roja, construyendo sus melodías con instrumentos, sonidos pregrabados y su propia voz. Ofreció una actuación de electrónica experimental en la que hubo espacio para una versión de “Canto a la libertad”, de José Antonio Labordeta, que todavía está preparando.

El relevo lo tomó El Verbo Odiado, una de las bandas más solventes del circuito independiente español, que ha tocado en algunos de los festivales más importantes del país. El grupo oscense presentó su último disco, “E.G.O.”, sin olvidarse de canciones anteriores como “A punto de fuga”, de 2018. La banda ofreció un directo enérgico, con canciones que van creciendo poco a poco, sumando capas de guitarras y distorsión hasta alcanzar momentos de gran intensidad sonora. Su noise pop sonó esta vez en un escenario poco habitual, la mítica discoteca Coliseum de Almudévar.
El cierre corrió a cargo de Ndox Électrique, que llevó al escenario una mezcla de noise, punk y música tradicional senegalesa. El proyecto reúne a los músicos François R. Cambuzat y Gianna Greco con cantantes y percusionistas de Senegal, y parte de los rituales n’döep, vinculados a la invocación de espíritus, que trasladan a un contexto de guitarras eléctricas, distorsión y percusión.
Las canciones, sobre ritmos repetitivos y voces que recuerdan a los mantras, fueron animando al público a bailar. Hacia el final del concierto, la cantante comenzó a marcar unos pasos que los asistentes siguieron desde la pista, en uno de los momentos más llamativos de la noche.

La programación del sábado había comenzado en la plaza de España con “Brujas, brujos y algo más…”, de Sandra Araguás. La narradora oscense recuperó historias de brujas de la tradición oral y habló de cómo los cuentos han ido viajando de pueblo en pueblo a lo largo de generaciones.
“Los cuentos viajaban donde iba la gente”, explicaba Araguás, que puso como ejemplo Lunes y martes y miércoles tres, una historia que ha recogido en distintos lugares de Aragón, desde la Almunia o Rodellar hasta el valle de Vió.

Por la tarde, Laurent Paris y Aurélia Guy presentaron “Pistes Dralhas”, una creación que combina música improvisada, movimiento y trabajo artesanal de la lana. Guy, artista plástica y pastora, transformó el proceso de fieltrado con agua y jabón en una coreografía, mientras Paris construía el acompañamiento musical en directo. Como decorado había tres grandes tapices basados en mapas reales de las zonas de pastoreo y los desplazamientos de los rebaños.
El Centro Cultural de Almudévar acogió después la proyección de “Ordet” (1955), de Carl Theodor Dreyer. Antes de la película, el director artístico de Extrarradios, Luis Lles, destacó su relación con las dos vertientes del lema del festival, lo sagrado y lo oculto. “Es una película hipnótica que te atrapa”, señaló Lles al presentar una obra sobre la fe, las creencias religiosas y el misterio, que el público pudo disfrutar en pantalla grande.
CIERRE ESTE DOMINGO
Extrarradios cierra en Almudévar con tres propuestas. A las 12:30 horas, la bailarina Laura López y la violagambista Pilar Almalé presentarán “Spirit Hilma” en la ermita de la Virgen de la Corona, con entrada libre.
Por la tarde, el historiador Carlos Garcés ofrecerá la charla “La bruja, ese monstruo”, a las 18:00 horas en el Centro Cultural, también con entrada libre. A las 19:30 horas, la compañía El Gato Negro cerrará este primer fin de semana con “Prometeo, bufón y mártir”, en el mismo escenario.