Manuel Carrión recibe el abrazo de la Feria del Libro de Huesca en su primer año lejos de la caseta

Un homenaje sorpresa impulsado por sus compañeros reconoce los 48 años de trayectoria del decano de los libreros de la ciudad

Mercedes Manterola y Myriam Martínez
30 de Mayo de 2026
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Manuel Carrión recibe el abrazo de la Feria del Libro de Huesca en su primer año lejos de la caseta. Foto Mercedes Manterola
Manuel Carrión recibe el abrazo de la Feria del Libro de Huesca en su primer año lejos de la caseta. Foto Mercedes Manterola

A las nueve de la noche, cuando la 42.ª Feria del Libro de Huesca se acercaba al final de una nueva jornada, un pequeño engaño urdido con cariño ha conducido a Manuel Carrión hasta la plaza López Allué. El gancho ha sido Goretti Lafita, que le ha pedido ayuda con un supuesto problema para conseguir que acudiera al recinto ferial sin sospechar nada. Lo que le esperaba no era una consulta de última hora, sino el reconocimiento de quienes le valoran su casi medio siglo entre libros, lectores y ferias.

La escena ha tenido algo de simbólico. Por primera vez en más de cuatro décadas, Carrión ha recorrido la Feria del Libro sin ocupar su lugar habitual detrás de una caseta. Este ha sido el primer año en el que no ha estado recomendando lecturas, buscando ejemplares o atendiendo a los clientes. Precisamente por eso, sus compañeros han querido aprovechar esta edición para brindarle una despedida cargada de afecto.

Entre aplausos y abrazos, los libreros y profesionales del sector le han entregado una placa conmemorativa decorada con unas pajaritas, uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad. Después han descorchado varias botellas de champán para brindar por una trayectoria profesional que se extiende durante 48 años

Entrega de un recuerdo de la Feria del Libro a Manuel Carrión. Foto Mercedes Manterola
Entrega de un recuerdo de la Feria del Libro a Manuel Carrión. Foto Mercedes Manterola

No me gustan mucho estas cosas”, ha reconocido entre sonrisas. De hecho, ha explicado que la sorpresa solo ha sido posible gracias a la insistencia de Goretti Lafita. “Me ha dicho que tenía un problema y que necesitaba ayuda. He venido pensando que venía a echar una mano y me he encontrado con esto”, ha relatado. Superado el desconcierto inicial, ha admitido que el gesto le ha emocionado. “Ha sido una grata sorpresa, me ha gustado mucho”.

Detrás de ese sencillo homenaje se esconden casi cinco décadas de oficio. Carrión ha recordado que comenzó a trabajar en la librería junto a Pepa Sánchez cuando apenas tenía quince años. Desde entonces ha dedicado su vida profesional a los libros y a los lectores. Si algo le produce satisfacción al llegar a la jubilación, ha explicado, es saber que el proyecto continúa. “Lo importante es que la librería siga adelante”, ha señalado al referirse al relevo asumido por Goretti Lafita.

Pocos pueden presumir de conocer tan bien la historia reciente de la Feria del Libro de Huesca ya que ha vivido todas las ediciones. Desde la primera cita celebrada en la plaza Cervantes hasta las que pasaron por el parque Miguel Servet y las actuales en la plaza López Allué. Décadas enteras observando cómo cambiaban los lectores, los autores invitados y el propio sector editorial.

Le resulta difícil señalar una edición por encima de las demás. Sí recuerda con especial cariño algunas celebradas en el parque, entre ellas aquellas en las que participaron autores de gran relevancia como Antonio Gala, pero prefiere quedarse con la trayectoria completa antes que con un único recuerdo. 

Brindis con Manuel Carrión. Foto Mercedes Manterola
Brindis con Manuel Carrión. Foto Mercedes Manterola

También ha sido testigo privilegiado de la profunda transformación que ha experimentado el sector. “No tiene nada que ver” aquellos inicios con la era actual. La informatización, internet y el crecimiento del número de editoriales han modificado completamente la forma de trabajar. Todo funciona hoy a una velocidad mucho mayor, aunque también exige una dedicación constante para mantenerse conectado con distribuidoras y editoriales.

A pesar de los cambios, si hay algo que destaca especialmente es la relación mantenida con sus compañeros de profesión. Carrión ha asegurado que siempre ha existido una excelente sintonía entre los libreros oscenses. “Nos hemos llevado muy bien”, ha afirmado, a pesar de que la competencia forma parte inevitable del día a día.

Mientras la feria continuaba su actividad y las casetas comenzaban a prepararse para el cierre, el protagonismo ha dejado de estar durante unos minutos en las novedades editoriales para recaer sobre quien ha pasado casi medio siglo ayudando a otros a descubrir historias.