El Museo Diocesano de Barbastro-Monzón ha celebrado este lunes su decimoquinto aniversario, una efeméride que ha servido para hacer balance de su trayectoria. Su director, Ángel Noguero, ha recalcado las muchas actividades realizadas y ha recordado, como un hito, el regreso de los bienes de las parroquias aragonesas.
“Este museo es un bien ecológico para nuestra tierra”, ha afirmado el obispo, Ángel Pérez. Parafraseando al papa Benedicto XVI, ha señalado que las visitas “a estos lugares de arte no solo son ocasión de un trascender el alma, sino que es una riqueza cultural, una manera de vertebrar el territorio, de crear cultura, de crear tradiciones y, por ende, yo añado, de crear riqueza para nuestra tierra”.
La subdirectora del Diocesano, María Puértolas, ha desgranado las cifras de un espacio que ha recibido más de 250.000 visitantes desde su apertura, que se distribuyen entre los que adquieren entrada (185.000), como los que acuden a presentaciones de libros o conferencias (22.500) y todos aquellos que participan en talleres, actividades infantiles o visitan las exposiciones temporales, de las que se organizan una docena al año.
“Para nosotros es una cifra muy buena, pero esperamos que siga creciendo porque el corazón de esta diócesis, patrimonialmente, es el Museo. Este corazón late y bombea para que todo el patrimonio que tenemos, como un museo al aire libre, esté conectado, sea visitable y cada día se acerquen más personas a conocerlo”, ha resumido María Puértolas. Así, ha asegurado que, desde su inauguración, el Museo ha trabajado para abrir el patrimonio al público y hoy son visitables las catedrales de Barbastro, Monzón y Roda de Isábena, los monasterios de Obarra y Santa María de Alaón y la colegiata de Aínsa.
El trabajo que se realiza desde el área de Patrimonio y el Museo ha cristalizado en iniciativas como “El Sillón de Arte”, una de las doce finalistas a Mejor Experiencia Turística de Aragón. Este espacio invita al espectador a sentarse, respirar y dejarse llevar por la belleza en un recorrido pausado y consciente. El punto culminante llega ante el Pantocrátor de Villamana, una magistral pintura mural del siglo XIII.
Destaca La Ruta de las Tres Catedrales, que verá la luz en enero próximo, dentro del proyecto Expedición 4.0 al medievo. La iniciativa une a ocho diócesis españolas, en una iniciativa de mejora de la experiencia turística bajo el paraguas de la Edad Media y con herramientas tecnológicas. En el caso de Barbastro-Monzón, se ha trabajado en un aplicación con geolocalizador para mejorar la experiencia del visitante que, además, podrá conocer las catedrales con unas gafas de realidad virtual.