Ortilla homenajea al teniente general Perena, el sertoriano que representó el "ideal ilustrado para modernizar España"

El profesor Pablo Cuevas pronuncia la conferencia que contextualiza la figura del militar fallecido en el pueblo antes del arriado de Bandera de la División Castillejos

16 de Mayo de 2026
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Ortilla rinde tributo al teniente general Perena, un sertoriano ilustrado para modernizar España

La figura del teniente general Felipe Perena (Huesca, 1764-Ortilla, 1834) ha quedado realzada con la conferencia del presidente de Studiosi pro Universitate Sertoriana, Pablo Cuevas Subías, y el arriado de bandera por parte de la División Castillejos de Huesca, un programa organizado por la Asociación de Amigos de Ortilla.

El arriado de Bandera ha sido acompañado por la reflexión de Fernando García Mercadal, coronel, de que los logros militares sólo se entienden desde su formación civil. "Perena es uno de los tres grandes héroes que tiene el Ejército oscense" junto con Azara que fue referencia para Darwin y Fidel Pagés, médico que inventó la epidural.

El homenaje militar recuerda que el arriado de bandera y el toque de oración es un homenaje a los caídos. Se ha traído el mástil del Sancho Ramírez a la plaza. Se ha realizado así un tributo a Perena y todos los fallecidos. Ha sido una ceremonia preciosa seguida por los vecinos de Ortilla, de Lupiñén y de Montmesa, los tres núcleos del municipio, frente a la casa en la que falleció el teniente general y con la preciosa iglesia románica como testigo. 

La presidencia de Asociación, Carmen Dieste, ha asegurado que la figura del teniente general Perena es tan impresionante como injustamente olvidada, por lo que este homenaje es un tributo debido. Ha mostrado ratitud a la alcaldía, Carlos Ciria, y a la División Castillejos representada por el coronel Fernando García Mercadal. Recuerdo también a la divulgación de Ramón Guirao hace dos años

Felipe Perena fue un hombre fruto de aquella "universidad ilustrada" dentro de un modelo educativo que quería modernizar el país. Era "una ciudad-universidad". Cuevas ha recordado que la formación moral era tan importante como la intelectual. "Perena se formó en este ambiente humanista".

El profesor Cuevas ha proyectado el edificio encargado al arquitecto Francisco Artiga, que realizó un gran proyecto que no fue acometido con tanta ambición. En lo que hoy es Museo Provincial, se utilizó "la piedra de Ortilla", que se ajustaba a las exigencias de entonces y conforman todavía hoy las columnas.

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Se ha remontado a los orígenes. Pedro IV creó la universidad de Huesca en 1364, Felipe II la consolidó y Carlos II prestigió los colegios. Se convirtió en "una universidad de pueblos". La llegada de los Borbones supuso un cambio en el modelo universitario, de la Teología y el Derecho a la Filosofía Natural y de Artes. El gran impulso reformador vino de Carlos III y el Conde de Aranda, oscense de Siétamo cuya familia enterraba a los suyos en el Colegio de la Merced.

Perena encontró una universidad religiosa pero abierta a las ciencias. Los Perena se sumaban al apoyo a los borbones, como los Ric de Fonz, los Sichar de Estada, los Azara de Barbuñales... El apellido Perena podría tener que ver con los Pereda de Barbuñales, ha explicitado

A Felipe Perena lo instruyeron en latín y otras materias, "lo que explica el alto nivel intelectdual que mostró en sus primeros años universitarios". Una fecha clave. El 31 de marzo de 1769 se produjo la expulsión de los jesuitas, orquestada por el Conde de Aranda por los lazos que tenían con los papas de Roma.

Huesca respondió ante el mazazo recuperando la tradición humanística propia. "Perena se formó en esta etapa que quería unir tradición y modernidad, religión y ciencia, disciplina y formación humanística", ha asegurado Pablo Cuevas. Ha citado el gran cuadro sobre Quinto Sertorio, que tiene que ver con la recuperación de la tradición clásica. Quedaba pintada Palas Atenea, las artes, la guerra, la montaña de Huesca, pueblos y el río Isuela, además del plano octogonal de la Universidad de Huesca.

El Conde de Aranda fue reconocido por la Universidad de Huesca como doctor, y fue un gran protector. Debajo del cuadro del Conde de Aranda, aparece escrito: "Un nuevo Quinto Sertorio", ha aseverado Cuevas.

El conferenciante ha aludido al teatro que es paraninfo de glorias oscenses, donde Perena se instruía y resaltaba el prestigio y el conocimiento. "Representaba el ideal ilustrado de modernizar, impulsar la ciencia y mantener la tradición. Fue un liberal moderado, un patriota respetuoso con la monarquía e influido por la moral cristiana".

Precioso acto de homenaje al teniente general Perena
Precioso acto de homenaje al teniente general Perena

Ha hecho el presidente de Studiosi un recorrido por la Huesca de la infancia de Perena, que en 1780 terminó Humanidades y en 1782 obtenía la cátedra de Filosofía. El aterrizaje de los estudiantes provenientes de los pueblos "era muy cercano" porque Huesca era rural.

Una ciudad dinámica y profundamente marcada por la vida universitaria. Los estudiantes compartían residencia y disfrutaban de la vida cultural de una ciudad "de un enorme peso cultural y los chicos tenían un nuevo ser. Una nueva madre que era la universidad. Toda la ciudad respiraba un espíritu universitario", que definió la mentalidad abierta y la capacidad para la relación humana de Perena.

Se ha detenido Cuevas en los estudios de Humanidades. Se había recuperado la tradición autóctona con los dos grandes gramáticos, Nebrija y el Brocense. Era obligatorio el anti Lucrecio, un gran especialista en estudios naturales pero era materialista y la universidad oscense no lo era. Perena tenía que explicar la historia de España, así como aspectos relacionados con el teatro. Estaba la universidad muy avanzada y "tenía los repasantes, que eran alumnos adelantados que repasaban para aprender bien los contenidos". Mensualmente, ejercicios para demostrar ante los compañeros y definir fortunas, exposiciones y debates.

"Desarrollaba la disciplina individual y la capacidad de liderazgo. La universidad funcionaba como una gran familia donde los veteranos ayudaban a los recién llegados". Pablo Cuevas, en su visión longitudinal y periférica en torno a la universidad, ha recordado queCicerón era un personaje clave porque representaba el ideal educativo de la sertoriana, gran escritor, pedagogo, filósofo y hombre de Estado.

Perena "absorbió plenamente ese modelo y entendía el conocimiento como una forma de servicio público", ha agregado el profesor. Pasó de Filosofía, en que fue doctor, a Derecho. "Tenía una gran educación de base".

Metafísica, con el estudio de componentes de la realidad, Ontología, Psicología, Teología Natural, la existencia de Dios a través de la razón y la filosofía, Filosofía Moral como principios éticos, y la Física, la base de la ciencia que se está desarrollando, constituían materias que se impartían en la Sertoriana. Matemáticas o geografía se desarrollaban desde aquí, y esto era útil para alguien militar, que necesitaba lectura de mapas, organización defensiva, trigonometría y cálculo. "Recibió una enseñana más sólida de lo que parecía".

Arriado de la bandera
Arriado de la bandera. Foto María José Sampietro

Ha citado, en esta ruta en torno a Perena, a Vicente Heredia y Alemán, al que Floridablanca nombró especialista en Trigonometría para tratar con Francia los límites de los dos países, y fue el primero a subir a Monte Perdido. Y también a los Azara con su carácter polifacético. Félix de Azara era veinte años mayor que Perena, fue militar, naturalista e investigador, y sus aportaciones fueron asumidas por Humboldt. Quedaba claro que "el militar había de ser un hombre de ciencia".

Ha recordado los estudios de Medicina, en auge en Huesca, que ha desgranado en su currículo y programación, con cátedras extraordinarias de once a doce, los repasos para que los alumnos aprendieran bien lo que se les daba cada día. "No tiene otra dotación que la del honor. Era una gran familia donde los niños aprendían los conocimientos".

A continuación, los estudios jurídicos y de Teología. Se estudiaba el "Derecho Natural, todos los hombres por ser hijos de Dios son merecedores de respeto. Esto era revolucionario". Con la Revolución Francesa se suprimió esta materia.

Aclara Cuevas que un compañero de Perena, años después, hace una disertación en el Paraninfo y se convierte en libro de Derecho Patrio para toda España. "Te das cuenta de la importancia de esta universidad".

LOS COMPAÑEROS DE ESTUDIOS DE PERENA

Ha recorrido el profesor los estudiantes de Gramática de 1786 con 130 alumnos, de sesenta localidades distintas, Huesca, Jaca, Valle de Arán y otras poblaciones. "Venían a familias impoirtantes como Perena. Un noble que viniera de Granada o Soria venía a casa de Perena o por el estilo". De Huesca, son 22 alumnos, no como Zaragoza donde era local el 70 %.

En Filosofía, entre las localidades de procedencia de matriculados, aparece Ortilla. "La Universidad de Huesca vivía de los pueblos y los pueblos confiaban en una ciudad con un enorme peso cultural". "Una auténtica capital cultural del territorio subpirenaico. Era el alma mater. Hay de Ortilla, Alcalá del Obispo, Fañanás, Bolea, Monrepós..."

Lo mismo sucedía con la Facultad de Medicina, donde había 43 alumnos. Zaragoza pedía que se suprimiera la Universidad de Huesca, esgrimiendo que tenía pocos alumnos y muchas rentas (al contrario que la capital del Ebro) y se llegó al pacto de que Zaragoza se quedara con Medicina y Huesca con Derecho, pero no estaba dispuesto porque era fuerte en Medicina. De hecho, había una fuerte representación de catalanes. "Venían de lejos por el prestigio que tenía la universidad de Huesca".

PERENA Y EL LIDERAZGO

El presidente de Studiosi ha apreciado que Perena empezó a destacar por su "nobleza de carácter, capacidad de liderazgo y el respeto que generaba". Fue uno de los "mejores ejemplos" del espíritu de aportación de la Sertoriana al Estado.

Ha mostrado Cuevas un plano del Paraninfo de aquel tiempo, que demuestra el ingenio y la ambición de la Universidad que queda constatado por el encargo de dos retratos de Francisco de Goya, los de Antonio Veián y José Cistué y Coll. En ese espacio, Perena se subía al púlpito para ilustrar a compañeros.

Durante la Guerra, fue una figura destacada del patriotismo aragonés. No era un simple hombre de armas, sino un ilustrado capaz de organizar y liderar. "Eso explica la ascendencia que tuvo".

El siglo XIX fue injusto con Huesca, "las reformas centralizadoras costaron la universidad a Huesca". Fue después de más de cuatrocientos años en que articuló amplias zonas rurales de distintas regiones, con la universidad en el centro.

Ha saltado a Ramón y Cajal, que se sentía heredero de la Facultad de Medicina. "Huelga decir con cuánta alegría y satisfacción hice mi entrada en la antigua Osca". Y afirmó que "sólo en la ciudad anida el espíritu" porque es archivo de recuerdos históricos y "esa Huesca era todavía muy sertoriana".

La personalidad de Perena no puede comprenderse sin la Universidad donde adquirió "una determinada visión moral y política", por lo que se encuentran rasgos característicos de esa ilustración. "El humanismo como base del soldado, la formación científica para la estrategia, el derecho natural porque todos tienen derechos", la integridad moral y el liderazgo de la ascendencia natural. Fue uno de los mejores productos de aquella universidad referente para España. Hay que mostrar no sólo al militar, sino a la ciudad que lo configuró, ha sentenciado Cuevas.