Pilar Esporrín abre la Galería en Ayerbe para acercar el arte al medio rural y crear un espacio de diálogo

El proyecto autogestionado y colaborativo se estrena este jueves con "Tras el barbecho", una colectiva de cinco creadoras comisariada por Elena Nogarol

22 de Septiembre de 2026
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Marisa Latorre, Pilar Esporrín, Mónica Soler y Elena Nogarol. Foto Myriam Martínez
Marisa Latorre, Pilar Esporrín, Mónica Soler y Elena Nogarol. Foto Myriam Martínez

Ayerbe va a incorporar un nuevo espacio dedicado a la creación artística con la apertura de Galería, una iniciativa impulsada por la artista plástica Pilar Esporrín que nace con vocación colaborativa, autogestionada y sin ánimo de lucro.

El proyecto se estrena con la exposición colectiva "Tras el barbecho", comisariada por Elena Nogarol, y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Ayerbe y de la Comarca Hoya de Huesca. La inauguración tendrá lugar a las 19.30, en el número 35 de la plaza Ramón y Cajal.

La propuesta pretende convertir un espacio de unos 80 o 90 metros cuadrados, integrado en el entorno personal y artístico de Esporrín -una prolongación de su esudio, ubicado junto a su vivienda-, en un punto de encuentro para creadores y público, con especial atención a la relación entre arte y naturaleza, la divulgación científica y la reflexión. La promotora concibe esta nueva insalación como algo más amplio que una sala donde colgar obras: quiere generar un marco de colaboración en el que los artistas puedan mostrar sus trabajos y, al mismo tiempo, contribuir a la actividad cultural del territorio.

La presidenta de la Comarca, Mónica Soler, ha destacado precisamente la posibilidad de incorporar este nuevo enclave a la oferta de la institución y de ponerlo en contacto con artistas o iniciativas que busquen lugares donde desarrollar sus propuestas. También ha reivindicado el papel de quienes emprenden proyectos culturales en el medio rural y ha señalado que la iniciativa de Esporrín permite ampliar las posibilidades para el conjunto del territorio. La entidad supramunicipal ha ofrecido su disposición para tenerla en cuenta cuando se planteen actividades que puedan encajar en el local o cuando artistas y colectivos consulten dónde exponer o desarrollar alguna propuesta.

Pilar Esporrín, Mónica Soler, Marisa Latorre y Nogarol. Foto Myriam Martínez
Pilar Esporrín, Mónica Soler, Marisa Latorre y Elena Nogarol. Foto Myriam Martínez

En cuanto al Ayuntamiento de Ayerbe, su segunda teniente de alcalde, Marisa Latorre, ha considerado que la apertura supone una aportación relevante para el municipio por su capacidad para acercar el arte a la ciudadanía y generar un lugar de encuentro. La concejala ha defendido además la colaboración con la iniciativa privada y ha recordado que el consistorio dispone también de una sala de exposiciones que puede complementar la actividad de Galería. "La apertura de esta sala representa una apuesta por la cultura, por nuestros artistas, por la creación", ha subrayado.

El Ayuntamiento de Ayerbe mantiene así abierta también su propia sala municipal, que Latorre ha definido como un espacio amplio y adecuado para acoger propuestas expositivas. La concejala ha avanzado que próximamente albergará una muestra relacionada con la Feria de Alternativas Rurales del Prepirineo, que este año celebra su 30 aniversario. La intención es que ambos recintos puedan convivir y ampliar las posibilidades de programación cultural del municipio.

Esporrín ha insistido en que el proyecto no responde a una lógica comercial. Galería se plantea desde la autogestión y la colaboración, con la intención de que quienes participen no se limiten a presentar su obra, sino que puedan aportar al propio espacio y al contexto cultural en el que se inserta. 

La iniciativa se articula en torno a tres líneas de trabajo. La primera es precisamente la autogestión y el espíritu colaborativo; la segunda, la relación entre arte y naturaleza; y la tercera, el vínculo entre ciencia y conciencia, entendido como un espacio para recibir información de primera mano, organizar charlas y propiciar momentos de reflexión. En esta última dimensión también aparece la espiritualidad, una vertiente que Esporrín vincula con la necesidad de abrir espacios para pensar y ampliar la mirada más allá de la actividad estrictamente artística.

La artista ha señalado, igualmente, su interés por abordar cuestiones relacionadas con el entorno rural y la naturaleza, incluida la preocupación suscitada por el reciente incendio, y ha planteado la posibilidad de incorporar voces especializadas. Su deseo es que puedan participar expertos que aporten conocimiento directo y permitan establecer un vínculo entre esas informaciones y la creación artística.

Marisa Latorre y Pilar Esporrín. Foto Myriam Martínez
Marisa Latorre y Pilar Esporrín. Foto Myriam Martínez

Esa voluntad de independencia económica se concreta también en una propuesta bautizada como "el cepillo del arte", una caja en la que quienes crean en el proyecto podrán realizar pequeñas aportaciones. La fórmula busca cubrir gastos y contribuir al desarrollo de nuevas actividades sin que Galería tenga que depender exclusivamente de subvenciones o ayudas públicas. Esporrín lo ha presentado con sentido del humor como un "invento" que irá creciendo con el propio espacio.

Ha advertido, no obstante, de que Galería todavía se encuentra en una fase inicial de desarrollo. El local continúa en obras y la programación irá tomando forma progresivamente, por lo que calcula que puede transcurrir cerca de un año hasta que la actividad alcance todo su recorrido.

TRAS EL BARBECHO

La primera exposición, "Tras el barbecho", utiliza precisamente el concepto agrícola como punto de partida para hablar de los tiempos de la creación. La comisaria, Elena Nogarol, ha establecido un paralelismo entre el descanso necesario de la tierra antes de una nueva siembra y los periodos de pausa, silencio y maduración que forman parte del trabajo artístico. "La creación no es un proceso ininterrumpido que siempre un artista siempre tenga que estar allí en la cresta de la ola produciendo obra", ha observado.

La muestra reúne a Pilar Esporrín, Teresa Abad, Maribel Latorre, María Jesús Bruna y Beatriz Aísa, cinco creadoras que trabajan con lenguajes diferentes y cuyas obras confluyen en torno a la naturaleza, la materia, la percepción y aquello que permanece fuera de la mirada cotidiana. Nogarol ha subrayado especialmente la atención que la exposición presta a "lo invisibilizado, a lo que a veces no percibimos en el día a día, pero está pasando y nos afecta a todos".

Pilar Esporrín, a la izquierda, es la promotora de la galería. Foto Myriam Marínez
Pilar Esporrín, a la izquierda, es la promotora de la galería. Foto Myriam Marínez

Esporrín presenta pintura sobre lienzo realizada mediante diferentes técnicas, con una selección procedente en buena parte de su exposición anterior en el Museo Diocesano de Barbastro, donde abordaba los ciclos de la naturaleza y su relación con los ciclos humanos. A diferencia de las otras cuatro participantes, que han trabajado expresamente a partir del concepto de "Tras el barbecho", Esporrín ha seleccionado para esta ocasión obras ya realizadas que mantienen una relación directa con el eje de la muestra.

Teresa Abad aporta una instalación en movimiento y otras piezas de técnica mixta elaboradas con materiales naturales como madera, lana y cera de abeja. Maribel Latorre participa con cuatro collages de técnica mixta que establecen un relato sobre la construcción y deconstrucción de la identidad.

María Jesús Bruna, por su parte, presenta una instalación escultórica vinculada a las ondas procedentes de la Tierra, la materia, la antimateria y las partículas, mientras que Beatriz Aísa, fotógrafa, incorpora una propuesta experimental en movimiento relacionada directamente con la idea del barbecho.

El proyecto cuenta además con un elemento visual concebido por el diseñador César Cordero, responsable del cartel de la exposición. Esporrín ha destacado su capacidad para trasladar gráficamente la idea de unos procesos que permanecen ocultos antes de hacerse visibles y ha relacionado esa imagen con el momento que atraviesan actualmente la cultura y las artes plásticas.

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La exposición permanecerá abierta hasta el 22 de noviembre y podrá visitarse de miércoles a sábado, de 18:00 a 21:00 horas. También será posible concertar visitas fuera de ese horario mediante cita previa, tanto para conocer la muestra como para acercarse al propio proyecto.

Durante las semanas de la exposición están previstas visitas guiadas con las propias artistas, que podrán explicar sus trayectorias y sus trabajos, además de otras actividades que se irán concretando durante el desarrollo de la propuesta. Por ahora no existe un calendario cerrado de talleres, aunque la promotora ha avanzado que la programación irá creciendo conforme avance la iniciativa.

Marisa Latorre y Elena Nogarol. Foto Myriam Martínez
Marisa Latorre y Elena Nogarol. Foto Myriam Martínez

Esporrín ha señalado que el objetivo no es convertir Galería en una sucesión de muestras individuales, aunque no las descarta, sino favorecer encuentros entre artistas y generar nuevas propuestas. El recinto queda así abierto a quienes quieran exponer, participar en alguna actividad o simplemente acercarse a conocerlo. "Se trata más bien de este efecto de compartir, de crear diálogo y conciencia, un poco de grupo", ha resumido la promotora.

Quienes estén interesados en exponer o participar en alguna actividad podrán dirigirse directamente al local, contactar con Esporrín por teléfono o concertar una cita previa. La idea es que ese contacto permita incorporar nuevas propuestas y ampliar las posibilidades de colaboración.

La apertura de Galería suma de este modo un nuevo escenario cultural a Ayerbe y amplía las posibilidades de colaboración artística en el medio rural. Su primera exposición propone precisamente ese tiempo de pausa que da nombre al proyecto: un intervalo para mirar lo que sucede bajo la superficie antes de que vuelva a emerger.

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