La escultura de George Orwell instalada en el parque Miguel Servet de Huesca ha sido robada durante la noche de este miércoles. La desaparición afecta a una pieza de bronce impulsada por el Colectivo Ciudadano de Huesca, financiada mediante suscripción popular y creada para rendir homenaje al escritor británico, a su obra y a su compromiso con la libertad, la democracia y la lucha contra el fascismo.
La Policía Nacional ha recibido ya la comunicación oficial del hurto y ha comenzado la investigación, con una inspección ténicopolicial a cargo de la Científica. El Ayuntamiento oscense, por su parte, ha confirmado que presentará una denuncia.
Según el presupuesto del proyecto, la realización del bajorrelieve de bronce de George Orwell, de 120 por 70 centímetros, supuso un coste de 5.500 euros, de los que 1.500 euros correspondieron al molde de silicona y 4.000 euros a la fundición en bronce. A ello se sumó una placa de inscripción de metal patinado, de 53 por 25 centímetros, valorada en 900 euros. En conjunto, el proyecto tuvo un presupuesto de 6.400 euros más IVA, lo que elevó el coste total hasta 7.744 euros.
La pieza, obra del escultor oscense Javier Sauras, fue inaugurada el 19 de mayo de 2024 en una ceremonia que congregó a centenares de personas en el parque Miguel Servet. El acto contó con la asistencia de Richard Blair, hijo de George Orwell, así como de representantes de la Orwell Society, la entidad británica dedicada a preservar y difundir el legado del autor.
El monumento nació por iniciativa del Colectivo Ciudadano de Huesca, que promovió el proyecto junto a la Orwell Society y logró materializarlo gracias a una campaña de micromecenazgo en la que participaron más de 500 personas. Finalizada su ejecución, la asociación entregó la obra al Ayuntamiento de Huesca, que aceptó su incorporación al patrimonio municipal.

El homenaje evocaba la estrecha vinculación de George Orwell con Huesca y con el frente de Aragón durante la Guerra Civil española. El escritor llegó a España en diciembre de 1936 como periodista, aunque poco después decidió alistarse en las milicias del POUM para combatir junto al bando republicano. Aquella vivencia marcó profundamente su trayectoria y dio origen a Homenaje a Cataluña, considerado uno de los relatos esenciales para comprender el conflicto y una firme defensa de la libertad frente a los totalitarismos.
La inauguración se convirtió en uno de los acontecimientos culturales más relevantes de 2024 en la capital altoaragonesa. Durante la jornada se formalizó la donación de la escultura al Consistorio y se enterró una cápsula del tiempo con documentación relacionada con el proyecto, ejemplares de prensa española y británica, monedas de ambos países, un ejemplar de Homenaje a Cataluña y diversos objetos destinados a conservar la memoria de esta iniciativa ciudadana.
Sus impulsores subrayaron entonces que el monumento no solo pretendía reconocer a uno de los escritores más influyentes del siglo XX, sino también recordar a la persona que dejó a un lado el periodismo para combatir en defensa de la legalidad republicana. Su figura, señalaron, simboliza la lucha contra el fascismo, la defensa de la verdad y el compromiso con el pensamiento crítico.