El Sonna estrenará ocho nuevos escenarios en el encuentro de arte y naturaleza

La séptima edición del Festival Sonidos en la Naturaleza completa una programación espectacular que desemboca en La Cartuja de las Fuentes

DH
28 de Mayo de 2026
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Ermita de Nuestra Señora de Treviño en Adahuesca, nuevo escenario del Sonna
Ermita de Nuestra Señora de Treviño en Adahuesca, nuevo escenario del Sonna

La séptima edición del Festival Sonidos en la Naturaleza, SoNna Huesca 2026, descubrirá ocho espacios nuevos para la fusión de cultura y naturaleza, que el certamen de la Diputación Provincial de Huesca ayudará, en algunos casos, a “poner en el mapa”. Cuando termine el SoNna Huesca 2026, el certamen habrá visitado en sus siete ediciones un total de 112 espacios del Alto Aragón, convirtiéndose así en la mejor guía de la naturaleza accesible de la provincia de Huesca.

El Festival Sonidos en la Naturaleza volverá a recorrer Las diez comarcas altoaragonesas con un certamen itinerante que no tiene parangón en el mundo cultural. “Una de las grandes fortalezas del SoNna es su capacidad para convertir cada concierto en una experiencia de descubrimiento”, explica el diputado de Cultura de la DPH, Carlos Sampériz. “Hay espacios de la provincia que quizá mucha gente no conocería si no fuera porque el festival los incorpora a su recorrido, y eso tiene un enorme valor para nuestro medio rural”, añade Sampériz.  “El SoNna no solo acerca la cultura a los pueblos: también pone en el mapa lugares singulares, genera curiosidad por visitarlos y ayuda a reforzar el orgullo por una provincia llena de rincones extraordinarios. Que en solo siete ediciones el SoNna haya alcanzado los 112 espacios visitados es una cifra espectacular, pero sobre todo es la prueba de que este festival no solo programa música”, resumió el diputado.

OCHO INÉDITOS

El festival descubrirá este año escenarios como el Parque de Los Olmos de Binéfar, el anfiteatro de la estación internacional de Canfranc, la Iglesia de San Martín de Ordovés (Sabiñánigo), la iglesia de la Ascensión del Señor de Aquilué (Caldearenas), la ermita del Viñedo de Loporzano, la Bodega Edra de Ayerbe, el Jardín de Esculturas Domingo Subías de Laspaúles o la ermita de Nuestra Señora de Treviño, en Adahuesca; todos ellos debutantes en el festival, que se unen a otros habituales como la Carrasca de Larredán, El Cornato en Pineta (Bielsa), los Llanos de Planduviar (Broto), el CDAN (Huesca) o el espacio Vicente Baldellou de Alquézar; o a otros que repiten por primera o segunda vez como la Borda Juan Ramón en Aísa, la Finca Valonga (Belver de Cinca), la fuente de Fraella (Grañén) o el Paseo del Sifón en Albelda, por citar algunos ejemplos.

El primer debutante en el SoNna 2026 está ubicado en La Litera y albergará el concierto de la colombiana Ëda Díaz el domingo 12 de julio. Inaugurado hace cuatro años, el Parque Los Olmos de Binéfar tiene una superficie de casi 25.000 metros cuadrados y alberga más de 600 árboles de diversas especies. Desde el lago artificial de más de 1.500 metros cuadrados salen los distintos caminos e itinerarios que conectan las infraestructuras del complejo deportivo y social situado al norte de la localidad, largamente reivindicado y del que hoy presumen todos los vecinos de Binéfar como pulmón de biodiversidad.

Los espacios debutantes protagonizan el primer tramo del festival, el del mes de julio. El sábado 25, el SoNna se desplazará a Canfranc Estación para recibir a la solista argentina Belén Natalí. La rehabilitación integral de la Estación Internacional de Canfranc supuso la apertura al público de la explanada de los Arañones, una gran plaza pública de 12 hectáreas ajardinadas que conservan el alma ferroviaria de la localidad. Es en realidad un museo al aire libre donde están diseminados cinco coches de tren, un tramo de la vía original, un impresionante puente grúa, una aguada que alimentaba las locomotoras de vapor… En la zona sur se creo un anfiteatro natural con pradera de césped con el objetivo de poder acoger eventos culturales y sociales.

Jardín de Esculturas Domingo Subías de Laspaúles
Jardín de Esculturas Domingo Subías de Laspaúles

TRES DEBUTS

La semana siguiente el SoNna Huesca visitará en el mismo fin de semana dos espacios debutantes del Alto Gállego: la iglesia de San Martín de Ordovés y la iglesia de la Ascensión de Aquilué. El viernes 31 de julio, Ordovés recibirá a los manchegos Hermanos Cubero, auténtica referencia en el neo folklore ibérico. Ordovés es probablemente la más sobria y austera de las iglesias de la Ruta de Serrablo. Entre suaves lomas y pequeños prados abiertos, la iglesia de San Martín de Ordovés se sitúa en el valle del río Guarga. Fue la primera iglesia que se restauró por parte de la Asociación de Amigos de Serrablo en 1971.

Al día siguiente, el certamen apenas se desplazará unos kilómetros para instalarse en el entorno de la Iglesia de la Ascensión de Aquilúe (Caldearenas), donde está previsto el recital Monteperdido, del aragonés Idoipe y la catalana Maria Rodés. Rodeada en sus tres cuartas partes por el recoleto cementerio, protegido por un murete bajo de piedra, la iglesia de la Ascensión del Señor de Aquilué, tuvo hasta el siglo XX una casa Abadía de dos cuerpos, que se derribó por hallarse en ruina. En el espacio ganado se generó un amplio jardín arbolado que jalona la entrada y sirve también de mirador. 

Y ese fin de semana se completa con otro escenario debutante, la ermita del Viñedo de Loporzano, donde está programado el manchego Nico Miseria el domingo 2 de agosto. La ermita del Viñedo se encuentra en un paraje llano, muy cerca de Castilsabás, rodeada de olivares. La ermita es una construcción del siglo XVIII en cuyo interior se custodia la imagen de la Virgen del Viñedo y unas curiosas pinturas populares. El conjunto arquitectónico incluye la casa-hospedería, unida al templo. Los bajos de esta casa sirven para albergar el Punto de Información turística El Viñedo. Castilsabás es uno de los doce pueblos del abadiado de Montearagón, que desde hace casi un milenio acuden en romería el 1 de mayo a la ermita del Viñedo. Cada uno de los doce pueblos lleva una cruz que colocan en el altar, recientemente restaurado por el escultor y artesano Julio Luzán.

El viernes 7 de agosto, el festival visitarála Bodega Edra, en la Comarca de la Hoya de Huesca, donde actuará el grupo madrileño Gilipojazz. Será una de las tres bodegas que visite esta séptima edición junto a las de Laus y Valonga. Las casi treinta hectáreas de viñedo de la Bodega Edra -inaugurada en 1999- se encuentran en Ayerbe, dentro de la Indicación Geográfica protegida de Ribera del Gállego. Edra cultiva su viñedo desde el respeto a la naturaleza y se integra en su biodiversidad, en un oasis en medio de olivos y almendros. La bodega se cubre de un manto de hiedra (Edra, en aragonés occitano) que ejerce de aislante y ventilador natural en verano.

ERMITA DE TREVIÑO Y JARDÍN DE ESCULTURAS DE LASPAÚLES

Los otros dos espacios debutantes de esta edición llegan en el tramo final el programa, en el fin de semana anterior a la clausura de la Cartuja de las Fuentes de Sariñena. El sábado 5 de septiembre, el argentino Manu Sija estará en el mágico Jardín de Esculturas “Domingo Subías” de Laspaúles, que recibe su nombre del párroco y escultor de la localidad, Domingo Subías, cuyas esculturas fueron donadas por su familia después de su fallecimiento. Al mosen le debe Laspaúles la restauración del molino local, de la iglesia y de numerosas ermitas del entorno, además de una infatigable labor de promoción cultural y social del territorio. Un puente medieval, el primero construido en piedra en la Alta Ribagorza, nos llevará al Jardín de Escultura de hierro al aire libre, un total de treinta obras, la mayoría situadas en el mismo jardín.

Y por último, el domingo 6 de septiembre, los aragoneses Ernesto Cossío y Joaquín Pardinilla cerrarán el viaje itinerante por el Alto Aragón del SoNna Huesca en la ermita de Nuestra Señora de Treviño, en Adahuesca. La iglesia, consagrada a la Virgen, es una construcción tardorrománica de sillares, con portada románica con arquivoltas y un porche gótico cubierto con bóveda de grandes ventanales. Fue declarada monumento histórico artístico en 1981. Quizá su nombre, Treviño, derive de haber estado siempre entre viñedos. Otra hipótesis etimológica apunta que en Treviño confluían los limites de tres diócesis y que los tres obispos podían reunirse en torno a una mesa sin que ninguno de ellos saliera de sus límites diocesanos.