El Taller de Cine Inclusivo de Diversario reivindica en Huesca un nuevo modelo audiovisual que rompe con el “capacitismo”

El cortometraje Miradas, resultado del proceso, ejemplifica una metodología que integra la accesibilidad desde el origen creativo

18 de Abril de 2026
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 Última sesión del Taller de Cine Inclusivo de Diversario con sus protagonistas. Foto Myriam Martínez
Última sesión del Taller de Cine Inclusivo de Diversario con sus protagonistas. Foto Myriam Martínez

El Taller de Cine Inclusivo celebrado en Diversario impugna el modelo tradicional del audiovisual: la accesibilidad no puede seguir siendo un “añadido ortopédico”, sino el punto de partida de cualquier creación. La iniciativa plantea así la necesidad de subvertir el “capacitismo”, entendido como la lógica que obliga a las personas con diversidad funcional a adaptarse a productos concebidos para quienes ven y oyen sin limitaciones. Frente a este esquema, los impulsores defienden integrar la accesibilidad desde el origen del proceso -guion y rodaje- como base estructural del lenguaje cinematográfico.

Este enfoque, según explican Javier Estella, Tomás Gimeno y Ernesto Sarasa, propone que las obras puedan ser percibidas de forma natural por personas con discapacidad visual y auditiva, mediante el uso de recursos creativos que reduzcan la dependencia de audiodescripciones o subtítulos externos, sin descartarlos cuando resulten necesarios. Lejos de empobrecer el resultado, los responsables sostienen que trabajar desde la “diversidad” amplía el lenguaje cinematográfico y multiplica las posibilidades expresivas.

 Javier Estella, Violeta Fatás, Ernesto Sarasa y Tomás Gimeno.Taller de Cine Inclusivo de Diversario. Foto Myriam Martínez
Javier Estella, Violeta Fatás, Ernesto Sarasa y Tomás Gimeno, en Diversario. Foto Myriam Martínez

Los resultados de esta metodología se han presentado este sábado, a las 11:00, en la cuarta sesión del taller, Audiovisual ciego/sordo, en un acto abierto al público celebrado en el Centro Cultural Manuel Benito Moliner. La sesión ha incluido la proyección del trabajo final y un posterior coloquio con los asistentes.

La actividad ha sido impartido por el equipo de Nanuk Audiovisual, integrado, además de por Javier Estella, Tomás Gimeno y Ernesto Sarasa, por Violeta Fatás y Rafael Gabás, quienes han desarrollado esta propuesta a partir de experiencias previas en Zaragoza, aunque este formato “experimental” se ha estrenado por primera vez en Huesca.

"MIRADAS"

El resultado de este proceso es el cortometraje Miradas, una pieza en la que han colaborado doce perfiles diversos -personas ciegas, con diversidad intelectual, rasgos autistas y acondroplasia-, trabajando mediante una dinámica asamblearia que ha permitido incorporar ideas, percepciones y materiales generados por los propios participantes.

La obra articula su narrativa a través de un método de “constelaciones”, basado en la conexión de conceptos aparentemente sin relación. De este modo, el relato vincula elementos como la papiroflexia con la acción de plegar una gran caja de cartón para introducirla en un contenedor de reciclaje, generando asociaciones visuales y simbólicas inesperadas.

La cinta incorpora además una dimensión íntima a través de las reflexiones de su protagonista, Isabel, quien expresa vivencias personales. A su alrededor se integran otras aportaciones del grupo, incluyendo audios grabados con teléfonos móviles.

Miradas se presenta como el resultado de una “investigación colectiva” y un ejercicio de experimentación. Los propios docentes destacan que el valor reside en el proceso de aprendizaje y el feedback recibido de las participantes.

 Taller de Cine Inclusivo de Diversario. Foto Myriam Martínez
Tras la proyección se ha establecido un coloquio. Foto Myriam Martínez

Desde el punto de vista metodológico, los impulsores insisten en que diseñar desde la accesibilidad "no implica una limitación creativa, sino un estímulo". Este planteamiento obliga a los creadores a desarrollar nuevas estrategias narrativas y a incorporar una mayor cantidad de recursos expresivos, habitualmente ignorados, enriqueciendo el proceso artístico.

Asimismo, rechazan la idea de que este enfoque encarezca las producciones, puesto que "el coste aumenta cuando la accesibilidad se introduce a posteriori", mientras que integrarla desde el inicio resulta más eficiente.

 Taller de Cine Inclusivo de Diversario. Foto Myriam Martínez
Participantes en el Taller de Cine Inclusivo de Diversario. Foto Myriam Martínez

El equipo reconoce que la industria audiovisual todavía se encuentra lejos de implantar estas metodologías de forma generalizada, ya que a menudo “cuesta entenderlo” a nivel industrial. En este contexto, el taller se concibe como un espacio de “investigación” que permite testar nuevas formas de creación y avanzar hacia un modelo más inclusivo.

En paralelo, los responsables destacan que ya existen experiencias en esta línea, tanto en cortometrajes como en producciones recientes, como la película Sorda, que incorporan parcialmente esta sensibilidad, lo que indica una evolución incipiente dentro del sector.