Unos cuarenta amantes de las artes escénicas, en su gran mayoría vinculados al colectivo de amigos del emblemático Corral de Comedias, se citaron en el salón de actos municipal de Robres para conocer de primera mano los detalles de «Otoño Vivo». Se trata de la ambiciosa programación cultural diseñada por el Teatro de Robres para encarar la recta final del año.
La sesión informativa estuvo encabezada por el alcalde de la localidad, Álvaro Domec, y el director de la compañía teatral, Luis Manuel Casáus.
El alcalde puso en valor lo que el Corral de Comedias representa para la proyección exterior tanto de la localidad como de la comarca. Desde el punto de vista de la gestión municipal se ha congratulado de que económicamente no supone gravamen alguno y que el retorno por la actividad realizada cubre los gastos iniciales. Indicó también que se acaba de instalar un cartel retroiluminado en el Corral de Comedias, favoreciendo así su localización para los foráneos.
Por su parte, Luis Casáus comenzó su alocución agradeciendo al consistorio su apoyo. Agradeció a los presentes su compañía tanto esta tarde como a lo largo de los espectáculos programados. Agradeció al voluntariado su labor, personalizándolo en las presentes Nita y Sunta, omnipresentes en la taquilla y el zaguán. Y finalizó el capítulo de gratitudes mencionando a los medios de comunicación presentes esta tarde también; agradeció efusivamente las críticas vertidas y los reportajes fotográficos.
Comentó leves incidencias en la programación de la temporada anterior y, de cara a próximas ediciones, mencionó nombres muy conocidos de la escena nacional que han manifestado, en repetidas ocasiones, su interés por estrenar en Robres. Mencionó su interés en que la actividad teatral robresina tenga una mayor incidencia en Zaeragoza.
Y acabó su exposición mostrando el cartel del estreno de la obra “A las seis en la esquina del boulevard” de Jardiel Poncela. Además de la obra en sí, enfatizó en el hecho de que serán los seniors del Teatro de Robres quienes lo pondrán en escena.
Durante el encuentro hizo mención el cartel multidisciplinar que arranca de forma inmediata y que incluye la proyección del documental sobre la gira argentina de la compañía, así como las funciones de El zoo de las plumas, una versión renovada de La Celestina y una mirada contemporánea a la obra de Jardiel Poncela. La propuesta de esta temporada, que incorpora incluso una pieza de ópera, culminará con la gala musical My Fair Lady, una producción que servirá de escaparate para el talento local antes del próximo receso escénico.
El simpático acto, que ha recordado la pequeña parada de un corredor para recuperar el resuello antes del último esfuerzo, ha finalizado con un chupito de moscatel y unas pastas, momento más que idóneo para comentarios y confidencias de último momento.