Los Tenores de Bitti Mialinu Pira, cuatro voces y polifonía única hipnótica

La Iglesia del Carmen de Jaca acoge un concierto que conecta con las raíces profundas de la identidad mediterránea

DH
10 de Agosto de 2026
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Los tenores, en la Iglesia del Carmen
Los tenores, en la Iglesia del Carmen

La iglesia del Carmen de Jaca acogió el domingo el décimo gran concierto de la 35 edición del Festival Internacional en el Camino de Santiago (FICS) que organiza la Diputación de Huesca, con un viaje a las raíces más profundas de la identidad mediterránea.

Cuando las cuatro voces de los Tenores di Bitti ‘Mialinu Pira’ comenzaron a elevarse, el público jaqués viajó desde los Pirineos aragoneses a los paisajes pastorales de la Cerdeña. Un legado vivo, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad declarado por la UNESCO que conectó y vibró con histórica ciudad de Jaca.

Junto Andrea Sanna, Bachisio Pira y Marco Serra, al frente del grupo se encontraba Omar Bandinu. Con tres décadas a sus espaldas, encarna la esencia misma de una tradición que continúa latiendo con fuerza. “Soy miembro fundador de los tenores, con los que llevo cantando e interpretando desde hace tres décadas. Además de mi rol como cantante, me ocupo de muchos aspectos organizativos y artísticos”, compartió.

El canto ‘a tenore’ es una arquitectura sonora basada en cuatro voces perfectamente diferenciadas: boche, mesu boche, contra y bassu. Crea una polifonía casi hipnótica, que resuena en el cuerpo del oyente con una intensidad casi visceral. Bandinu destaca que uno de los atractivos de su propuesta radica en esta conexión con lo ancestral: “El principal atractivo es la oportunidad de traer el potente y ancestral sonido del canto ‘a tenore’ sardo al Camino de Santiago. Se trata de un estilo de canto polifónico único que conecta profundamente con la dimensión espiritual de la peregrinación, combinando cantos sagrados y profanos que hablan de fe, naturaleza, amor y emociones humanas de una manera cruda e intensa”.

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La velada supuso todo un descubrimiento para muchos de los reunidos. Aunque los Tenores di Bitti han paseado su arte por escenarios de medio mundo -desde la Expo de Osaka hasta colaboraciones en óperas contemporáneas-, el concierto en la iglesia del Carmen fue una gran experiencia para el espectador. “Este programa, que combina cantos devocionales sagrados (gosos) y piezas profanas tradicionales, se ha interpretado varias veces en Italia y a nivel internacional. Sin embargo, el concierto celebrado en Jaca fue un estreno”.

El repertorio seleccionado resultó todo una delicadeza conectada con el alma de Cerdeña. La propuesta transitó con maestría desde el fervor religioso a la vitalidad y lírica de vida y naturaleza. Se pudo escuchar desde la devoción contenida de las canciones de Viernes Santo, como ‘No mi giamedas Maria’ y ‘S'iscravamentu’, hasta la luz de las canciones navideñas como ‘Anghelos Cantate’. El contraste lo marcaron las canciones profanas, donde la poesía pastoril cobró vida a través de piezas como ‘Ballu Seriu’ o ‘Ballu Dillu’.

Bandinu enfatiza que la autoría de estas obras es colectiva, reflejo de la historia de todo un pueblo: “Muchos autores son pastores anónimos y poetas rurales de Cerdeña que crearon y transmitieron oralmente estas canciones. El canto ‘a tenore’ es una tradición viva, no la obra de un único compositor, sino la expresión colectiva de toda una cultura pastoral. Los Tenores di Bitti ‘Mialinu Pira’ continúan esta tradición con profundo respeto y autenticidad”.

Los Tenores di Bitti Mialinu Pira
Los Tenores di Bitti Mialinu Pira

La historia compartida bajo la Corona de Aragón no fue sólo un hito, sino que resultó ser un hilo conductor que muestra la afinidad cultural y espiritual sentida durante el recital. “Nos parece una iniciativa hermosa e importante. Aunque Cerdeña tiene su propia historia distintiva, mantuvo conexiones profundas con la Corona de Aragón durante siglos. Traer voces y tradiciones de diferentes territorios que en su día compartieron el mismo espacio político y cultural enriquece el festival, y nos recuerda cómo la música puede construir puentes entre pueblos e historias”, comentaba Bandinu.

“El poder del canto ‘a tenore’ reside en su capacidad para transmitir emociones antiguas directamente. Respire con las voces y permítase dejarse llevar por este sonido mediterráneo milenario”. A medida que el concierto avanzaba, la técnica vocal, la precisión en las armonías y la carga emocional de las cuatro grandes y virtuosas voces crearon juntas una gran atmósfera de celebración pero también de introspección. “El público se conmueve sobre todo por la cruda potencia emocional, la increíble técnica vocal y la fuerte vibración espiritual de la interpretación. Nuestro estilo es intenso, visceral, ancestral y profundamente sincero. Cada canción se interpreta con dedicación total: las piezas sagradas con devoción y contemplación; las profanas, con energía, poesía y alegría”.

Los Tenores di Bitti se encuentran muy felices. “Estamos viendo un interés renovado por la música tradicional auténtica, con importantes invitaciones internacionales y un creciente aprecio por parte de nuevos públicos. Tras los desafíos de los últimos años, hay una clara recuperación tanto en términos de conciertos como de proyectos culturales”. Todo el equipo trabaja en proyectos que combinan la tradición con colaboraciones muy actualizadas, seleccionadas sin perder nunca la esencia del canto ‘a tenore’, e invierten tiempo en actividades educativas para asegurar el relevo generacional.

La música antigua, y en particular la de tradición oral como la sarda, regalan una experiencia irrepetible. Como reflexiona el propio Omar Bandinu: “Es un momento muy positivo para todas las formas de música antigua y tradicional. El público busca cada vez más autenticidad y profundidad espiritual. Los principales retos son seguir transmitiendo este patrimonio con integridad en un mundo que cambia rápidamente, atraer a las nuevas generaciones, y encontrar el equilibrio adecuado entre la preservación y la necesaria evolución”.

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