Sostener la mirada en la montaña implica aceptar el riesgo, la exigencia física y la precisión técnica como parte del proceso creativo. Desde esa premisa se articula una obra fotográfica que no busca el impacto fácil, sino mostrar la belleza y la tensión que conviven en la práctica de la escalada, convertidas en imágenes que detienen instantes extremos.
Con ese enfoque se ha inaugurado este lunes en Huesca la exposición Vértigo Vital, una muestra del fotógrafo Chechu Arribas que reúne 36 fotografías tomadas en distintos enclaves de alta montaña de todo el mundo. La colección puede visitarse en la Palacio Villahermosa, sede de Fundación Ibercaja, del 2 al 17 de febrero, y se enmarca en el Pirineos Mountain Film Festival.
Arribas, natural de Ciudad Real y residente desde hace 25 años en el valle de Benasque, ha desarrollado una trayectoria profesional estrechamente ligada a la montaña. Especialista en esquí, escalada, escalada en hielo y dry tooling, ha trabajado durante más de dos décadas como equipador de vías y pistero de rescate. Esa experiencia se traslada a su mirada fotográfica, centrada en buscar nuevas perspectivas sobre las actividades que se desarrollan en entornos de alta montaña.

La muestra reúne imágenes que son el resultado de madrugadas, noches en vela, rescates complejos y descensos exigentes, captadas en condiciones extremas. El autor ha explicado que la logística y la ejecución técnica en estos escenarios representan una de las partes más complejas de su trabajo, al exigir transportar el equipo fotográfico en situaciones de frío, cansancio y dificultad añadida, propias de la fotografía de acción en altura.
Cada una de las instantáneas seleccionadas refleja la culminación de un esfuerzo físico y mental prolongado, en escenarios naturales imponentes, y propone al espectador un recorrido por momentos de adrenalina y silencio, ahora detenidos en el tiempo. La intención de la exposición es trasladar esa vivencia al público y despertar el deseo de salir al encuentro de la montaña, más allá de la imagen.
En su intervención, el fotógrafo Chechu Arribas ha explicado que Vértigo Vital no reúne necesariamente sus “mejores” imágenes, sino aquellas en las que ha logrado capturar el momento exacto en el que la acción, la técnica y la sensación personal encajan. Ha señalado que la fotografía de acción en montaña no depende solo del dominio técnico, sino de estar presente en el lugar adecuado, con carga, frío y condiciones cambiantes, asumiendo que muchas veces el esfuerzo no se traduce en una imagen válida. El denominador común de la exposición, ha indicado, es la montaña como “patio de juegos”, un espacio abierto a múltiples disciplinas -escalada, esquí, salto base, hielo o rescate- y accesible desde distintas formas de relación con el entorno.
Arribas se ha detenido de forma especial en una de las fotografías de la muestra, titulada Siempre Luis, a la que ha definido como su imagen más personal. Ha relatado que la fotografía cierra un círculo vital y profesional vinculado a un amigo fallecido en un accidente de salto base, al reproducir años después el mismo salto que ambos habían proyectado juntos. “Es una foto que no es la más espectacular, pero es la que más significa para mí”, ha explicado.

Vértigo Vital sirve además como preámbulo del Pirineos Mountain Film Festival, cuya programación oficial a concurso se desarrollará en el Teatro Olimpia los días 23, 24 y 25 de febrero, y que culminará con la presentación del Tour el sábado 28 en el Palacio de Congresos de Huesca. El propio Arribas firma, además, la imagen del cartel de esta edición del festival.
La exposición puede visitarse en el Palacio Villahermosa de lunes a sábado, en el horario habitual de la sala.
ANTESALA DEL PMFF
Durante la inauguración, que ha contado con la presencia de la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Huesca, Sonia Latre, y del diputado provincial de Cultura, Carlos Sampériz, han intervenido representantes de las entidades implicadas en la organización y el desarrollo del Pirineos Mountain Film Festival. Como anfitrión de la muestra, el director de la Fundación Ibercaja en Huesca, Roberto Cerdán, ha subrayado la continuidad de esta colaboración cultural y ha recordado que Vértigo Vital es la cuarta exposición que acoge la entidad, con la voluntad de mantener este tipo de propuestas en el futuro. Cerdán ha defendido la apertura de la Fundación a distintas disciplinas culturales y ha destacado la calidad fotográfica y el cuidado de la edición de la muestra, que ha situado como antesala de las actividades del festival.
El presidente de la Fundación Festival Internacional de Cine de Huesca, Manuel Avellanas, ha valorado la adecuación del título de la exposición por reflejar la intensidad y el riesgo inherentes al trabajo de Chechu Arribas. Asimismo, ha puesto el acento en la exigencia física y técnica que hay detrás de cada imagen, tanto por la acción deportiva como por la complejidad logística de trabajar en entornos de alta montaña, y ha recordado una de las ideas con las que el fotógrafo se identifica: “Si lo que haces no te divierte, algo estás haciendo mal”.

Por su parte, el presidente de Peña Guara, Manolo Bara, ha remarcado el nivel y la dificultad de algunas de las imágenes. Ha destacado su carácter de fotografía deportiva y de acción, en la que se aprecia una mirada respetuosa hacia la montaña y hacia las distintas disciplinas que se desarrollan en ella. Asimismo, ha puesto en valor el esfuerzo añadido que supone compatibilizar la práctica deportiva con el transporte del equipo y la posterior elaboración de imágenes que, finalmente, se comparten con el conjunto de la ciudadanía.
El director del Pirineos Mountain Film Festival, David Asensio, ha agradecido la colaboración institucional, así como la acogida continuada de la Fundación Ibercaja. Ha explicado que conoció el trabajo de Chechu Arribas hace dos o tres años a través de redes sociales, donde sus fotografías le resultaron especialmente llamativas, lo que motivó que se le propusiera firmar la imagen del cartel de esta edición del festival, una invitación que el fotógrafo aceptó de forma inmediata.
Asensio ha destacado esa imagen por estar vinculada a una modalidad emergente dentro de los deportes de montaña y ha subrayado el papel del propio Arribas en la selección de las obras expuestas, un proceso que ha descrito como complejo por el nivel del material disponible. Asimismo, ha animado al público a fijarse no solo en la acción que recogen las fotografías, sino también en la composición, la luz y la elección del instante, aspectos que, según ha señalado, hacen que cada toma resulte especialmente exigente en entornos de alta montaña. En este sentido, ha definido la exposición como “muy disfrutable” y ha invitado al público a detenerse en cada imagen más allá del impacto inmediato.