El XXVI Festival Folclórico Castillo de Montearagón ha vuelto a llenar este sábado el centro de la ciudad de Huesca de música, baile y la alegría de la indumentaria tradicional en una jornada que ha comenzado con la recepción oficial de los grupos participantes en el Ayuntamiento y que ha continuado esta tarde con el pasacalles y las actuaciones en la plaza López Allué. Organizado por la Asociación Folclórica Estirpe de Aragonia, presidida por Noemí Lanaspa, junto al Ayuntamiento de Huesca, el certamen ha reunido este año a la agrupación anfitriona y a la murciana Peña Huertana La Zaranda, consolidándose como una de las grandes citas culturales previas a las fiestas de San Lorenzo.
La jornada ha arrancado con el recibimiento institucional ofrecido por la concejala de Fiestas, Nuria Mur, a los integrantes de ambas formaciones. El encuentro ha servido para dar la bienvenida a los participantes de un festival que se ha convertido para muchos oscenses en el auténtico inicio del ambiente laurentino.
Por la tarde, los dos grupos han recorrido las calles Coso Alto, Coso Bajo, Ramiro el Monje y Pedro IV en un vistoso pasacalles que ha despertado el interés de vecinos y visitantes hasta desembocar en la plaza López Allué, donde se ha desarrollado el festival.

El periodista Fernando Herce ha conducido la velada y ha recordado durante su presentación el significado que ha adquirido esta cita a lo largo de sus veintiséis ediciones. El certamen nació en 1999 para poner en valor el folclore y el castillo de Montearagón, una fortaleza impulsada por Sancho Ramírez que da nombre al festival y con la que mantiene un estrecho vínculo desde sus orígenes.
Durante su intervención también ha destacado que por el escenario del festival han pasado ya más de sesenta agrupaciones procedentes de prácticamente todas las comunidades autónomas y ha recordado el reconocimiento concedido en 2011 a Estirpe de Aragonia como Tenente de Honor del Castillo de Montearagón, una distinción otorgada por la Asociación de Amigos de Montearagón por su compromiso con la conservación y difusión del monumento.
La presidenta de la asociación organizadora, Noemí Lanaspa, ha señalado en su intervención que el colectivo afronta esta nueva edición "con la misma ilusión y entusiasmo del primer día". Un espíritu que, según ha defendido, ha permitido que el festival crezca año tras año, difunda la riqueza del folclore español y perfeccione una organización que persigue ofrecer al público un espectáculo cada vez más cuidado.

La invitada de esta edición es la Asociación Folclórica Coros y Danzas San Antón "Peña Huertana La Zaranda", una formación fundada en 1982 para conservar y divulgar las tradiciones de la huerta murciana. Su repertorio ha reunido parrandas, seguidillas, malagueñas y jotas, acompañadas de una cuidada indumentaria tradicional que refleja la diversidad cultural de la Región de Murcia.
Antes de subir al escenario, Noelia Pérez Gambil, integrante de la agrupación murciana, ha explicado que el grupo regresaba a Huesca después de cerca de una década. "Estamos muy contentos de estar aquí", ha afirmado. La bailadora ha señalado que estos encuentros permiten estrechar lazos entre colectivos de diferentes territorios. "Al final haces muchas amistades porque convives con ellos durante todo el día", ha destacado.
Pérez Gambil también ha reconocido que mantener vivo el folclore requiere un esfuerzo constante para atraer a las nuevas generaciones. "Va costando, porque a la gente joven no le gusta esta música, pero poco a poco van entrando", ha comentado.
Sobre la capital altoaragonesa, no ha ocultado su admiración. "Me encanta Huesca. Es una ciudad muy bonita y muy castiza", ha asegurado, al tiempo que ha elogiado la personalidad de la jota aragonesa, de la que ha dicho que "no se puede comparar" con otras manifestaciones tradicionales y que tiene un estilo muy diferente al folclore murciano.

Tras la actuación del grupo invitado, Estirpe de Aragonia ha ofrecido una nueva muestra del trabajo que desarrolla desde hace más de cuatro décadas en la conservación del patrimonio musical aragonés. El programa ha incluido piezas emblemáticas como la Jota Primero de Mayo, la Jota de Aso de Sobremonte y la Jota de la Virgen de Loreto, interpretadas por las secciones de canto, baile y rondalla de la asociación.
Más allá del espectáculo, el Festival Folclórico Castillo de Montearagón ha vuelto a reivindicar el valor del intercambio entre territorios y la necesidad de preservar unas tradiciones que siguen encontrando en Huesca un espacio de encuentro. Año tras año, la cita mantiene su vocación de acercar al público la diversidad del folclore español y de abrir, desde la cultura popular, el camino hacia las fiestas de San Lorenzo.