Adrián Sipán respira fútbol por los cuatro costados. Es un apasionado de la pelota, por lo que Huesca y la SD Huesca no podían permitirse el lujo de perderlo. La apuesta ha llegado: Sipán se incorporaba esta semana a la dirección deportiva del club como secretario técnico, sumando así sus nuevas funciones a las de analista del primer equipo. Ahora tiene el reto más importante de su carrera, que no es otro que devolver al Huesca al fútbol profesional después de un año duro.
Habla de "ilusión", de "exigencia" para volver cuanto antes y de lo "dura" que es la Primera RFEF, una categoría todavía por descubrir. Estará a las órdenes de Raúl Jardiel, un entrenador al que ya conocía pero con el que no había tenido trato hasta la fecha. Sin embargo, cree que harán un buen tándem porque es de los suyos: un "loco" del fútbol.
El Huesca blinda al talento local y Sipán sentencia que pagará con el patrimonio más grande que tiene: trabajo, trabajo y más trabajo.
-¿Qué supone este nuevo reto para usted?
La palabra que mejor lo define es ilusión. Ganas de poder aportar y sumar dando un paso adelante con el club.
¿Cómo se cerró su incorporación a este nuevo puesto de secretario técnico?
Con la llegada de Javier Sanz, el club me propone la posibilidad de incorporarme como secretario técnico también para poner en valor a la gente de casa. Para mi es un reto y lo cojo con muchas ganas.
-¿Cómo han sido las primeras semanas con Sanz?
Resumiría un poco en una persona cercana y con mucho trabajo detrás. Él llegó en una situación delicada por el equipo e intentó aportar con su cabeza limpia porque venía de fuera. Viene con muchas ganas de hacer las cosas bien. Es muy joven, pero ha estado en diferentes clubes importantes. Es una persona de mucha ambición.
¿Qué papel va a desempeñar Adrian Sipán exactamente fuera del campo?
A nivel de dirección deportiva es estar a disposición de lo que el club necesite. Captación, generar informes, ir a ver partidos… visualización de muchos de los partidos de nuestra liga actual, para mi equipo pero para el club también. Que el trabajo no quede solo para el cuerpo técnico. Dividirnos el trabajo en otras ligas quizás. Podemos abarcar más ligas y jugadores.
-¿Se lo había planteado?
Todo lo que sea el poder sumar y ayudar al club… ni me lo pensé. Trabajar en el fútbol y, sobre todo, en casa, es algo que todos no pueden decir. Soy analista y mi labor es más cercana a la dirección deportiva. Todos los informes pueden servir también al club. Se ha visto que con lo que veníamos haciendo hasta ahora no se han conseguido resultados. Por lo que hay que echar mas horas.
-¿Cómo es ese trabajo en la sombra, de echar muchas horas y ver mucho fútbol, para luego tomar una decisión muy importante?
El primer trabajo es tener una buena base decisión datos y jugadores para controlar varios escenarios. Queremos tener un trabajo previo hecho, que ya estamos en ello. Vemos perfiles de jugadores que podrían encajar en el proyecto. Es hacer un equipo nuevo y para eso hay que hacer un análisis muy amplio.
Controlar mercados accesibles como Segunda División, 1ª RFEF o algo del extranjero. Después habrá que centrar el tiro. Todo se resume en tomar una decisión final, pero queremos no partir de cero. El rendimiento depende de muchos factores.
-¿Qué opinión le merece el big data para fichar?
Es una herramienta muy positiva que ayuda a sumar, pero sin contexto no la podemos utilizar. A nivel de parámetros o métricas que podemos establecer para hacer un filtrado más genérico, pero no nos podemos fijar únicamente en ello. El dato sin contexto no sirve absolutamente para nada. Nos vamos a apoyar en el big data, pero el trabajo de ojo humano y la percepción para ver si es un jugador que realmente nos puede aportar es importante.
-Existe una exigencia evidente para volver al fútbol profesional.
El objetivo es ser ambiciosos e intentar devolver al Huesca al fútbol profesional. Es lo que todos queremos, entendiendo que la 1ªrfef es muy complicada y con mucho nivel. Tenerife o Eldense han subido, pero otros han bajado y llevan 5 o 6 años e incluso están en apuros para no bajar a 2ª RFEF. No vamos a perder la perspectiva, hay que picar piedra y a los jugadores les mentalizaremos.
-¿Qué tal con Raúl Jardiel? ¿Lo conocía?
Lo conocía. No nos habíamos enfrentado nunca. Había coincidido en alguna charla pero no habíamos tenido conversación como tal. Estos días nos hemos juntado y esta sobradamente preparado. Nosotros como cuerpo técnico le ayudaremos en todo. Tiene mucha ambición. Han pasado por aquí entrenadores jóvenes que han realizado un gran papel.
-Han pasado decenas de entrenadores por el Huesca en los últimos años y los oscenses siguen al pie del cañón. ¿Cómo de importante es que haya gente de casa en un club como el Huesca?
Nosotros hemos estado con muchos entrenadores, yo personalmente con 14. En todos los clubes tiene que haber una base de la casa. Nosotros vivimos en un mundo donde los cambios están a la orden del día. No se puede empezar de cero cada vez. Es importante por eso que haya una base como la nuestra y que luego se complemente con la gente de fuera.
El sentimiento también. Yo por ser de Huesca, tengo ese arraigo y puede contagiar al resto de miembros. Entiendo que es importante el contar con una base estructurada.