Veintidós años después, CD Teruel y SD Huesca se vuelven a ver las caras en competición oficial. El derbi aragonés se vive desde este domingo a partir de las 19:00 horas, pero la previa ha empezado mucho antes por las calles de la capital turolense.
Más de 300 aficionados del Huesca se han desplazado hasta Teruel para ver in situ a su equipo, con la esperanza de conseguir la primera victoria a domicilio de la temporada que calme un poco las aguas tras los últimos resultados.
Buen ambiente y muchas bufandas y camisetas azulgranas se han visto por las inmediaciones del Campo Pinilla, escenario del partido de esta tarde contra un equipo que todavía no ha ganado. En cualquier caso, el partido no será fácil, tal y como advertía el entrenador de los locales, Kiko Ramírez.