No es sencillo cocinar a fuego lento a un corredor que irrumpió, prácticamente de la nada, en el pelotón profesional metiéndose en el bolsillo dos etapas de la Vuelta a España en una misma edición. Dos hachazos le sirvieron a Pablo Castrillo para fichar por Movistar Team y ahora, desde este sábado 4 de julio, afronta su segundo Tour de Francia. La mejor carrera ciclista del mundo.
Al igual que el año pasado, Alexis Gandía es el encargado de poner a punto a Castrillo. El preparador físico explica en EL DIARIO DE HUESCA cómo han sido estos últimos meses de entrenamiento junto al joven jaqués: “La preparación ha ido bien y sin muchos sobresaltos, algo importante. Se ha podido trabajar bien con un buen calendario. Hicimos una concentración en Sierra Nevada y, quitando la enfermedad de Dauphiné, en su caso leve, hemos hecho una preparación óptima”.
Sin duda, esa gripe pasó factura a muchos corredores que incluso han obligado a decir adiós al Tour. Sin ir más lejos, el compañero de Castrillo Iván Romeo no podrá tomar la salida. “Es algo que suele pasar, como ya vimos en el Giro. Cuando alguien lo trae al pelotón… comparten un espacio estrecho y, al final, coincides con gente en el hotel. Hay un cuidado extremo, precauciones sanitarias del covid… hubo gripe A y se expandió por el pelotón”, explica Gandía.
Dejando a un lado los vatios y los números puros, Gandía ve “muy bien” a Castrillo. “Está muy tranquilo. Tenía mucha ilusión por ganar en Sabiñánigo. Pero al Tour nunca se va a hacer los deberes. Es la mejor carrera del mundo con mucha diferencia de la siguiente. Está tranquilo y su obligación no es ganar. Evidentemente lucharemos por ello, pero ha trabajado bien. Hay que ir a buscar la oportunidad y el momento. Esperamos una buena versión de Pablo. Está preparado e ilusionado”, subraya.
¿En qué se ha hecho énfasis en esta preparación de cara al Tour? Gandía explica que Pablo tiene unas características que “se adaptan bien a las grandes vueltas”. Se ha buscado dar “eficiencia a los umbrales”, trabajando así la “resistencia más que nada y replicar esfuerzos”. Al fin y al cabo, “lo que le va a dar el rendimiento será esa capacidad de umbral”.

Durante la primavera ciclista, muchos corredores se sitúan en un peso más elevado de lo habitual con el fin de buscar esa fuerza extra en las clásicas. Sin embargo, el Tour de Francia es bien diferente. “Es verdad que cada corredor busca el peso justo, pero es un arma de doble filo. Hay que estar en un peso muy óptimo, pero bajar un poco de peso te puede empeorar todo por un déficit de energía. Hay que estar en unos pesos óptimos donde sabemos que funciona el corredor. Es cierto que son más altos que hace unos años. Llevamos dos años con Pablo y ya sabemos cuál es su peso. Es algo que no hemos pensado”, explica.
Siguiendo con este tema, Gandía deja muy claro que hace unos cuatro o cinco años “se vio la importancia del apartado nutricional. Se puede comer encima de la bicicleta para aguantar los esfuerzos. Hace unos años no se veía eso. El entrenamiento nutricional está ahí y que ese alimento vaya al músculo. Es una parte para todos los ciclistas”.
Si la nutrición está revolucionando el ciclismo, los datos y, concretamente los vatios, no son menos. A veces, hacer mucho caso a esos vatios en plena carrera puede ser contraproducente, por lo que Gandía explica cuál es la situación a día de hoy: “Mirar el potenciómetro en carrera es algo muy concreto. En otra modalidad de ciclismo como en MTB igual sí. En carretera, si se te va el pelotón, tienes que estar ahí. Igual hay un final en alto donde sí se puede dar una indicación: por ejemplo, una subida de 25 minutos igual no te vale la pena. Pero son casos muy puntuales para regularse. Si vas en una fuga, y sabes que no puedes subir a ese ritmo, ya sabes que no vas a coger. En un final de 7 minutos no vas a mirar el potenciómetro. Hay que dar el máximo y no te cambia nada. Cuando el equipo tiene que tirar o endurecer la carrera, ahí sí que podemos tirar de los vatios. Pero eso, a día de hoy, no es una obsesión”.
TRIUNFO EN SABIÑÁNIGO Y NUEVO CAMPEÓN
Castrillo viene de proclamarse campeón de España de contrarreloj hace justo una semana. “Es algo que se trabaja mucho y, en el caso de Pablo, le faltaba una victoria así de prestigio. Es un contrarrelojista muy bueno. Estuvo décimo en la CRI del Tour el año pasado… es un campo en el que Pablo siempre va a tener oportunidades. Va a ser un especialista. Tiene la suerte que, a parte del entrenamiento, el equipo le da una importancia muy buena a esta especialidad. Dentro del equipo tenemos una parte desarrollando este sector. Podemos decir que estamos a la vanguardia”.
El Tour se abre este sábado con una contrarreloj por equipos por las calles de Barcelona. “En una CRE se trata de juntar pequeñas piezas de una CRI. Se ha trabajado muy bien y este se han hecho grandes CRE. La mayoría de corredores que van al Tour con Movistar han participado en estas pruebas durante la temporada”.
Sin duda, Movistar llega a este Tour con el objetivo de cazar alguna etapa. Teniendo a un equipo “joven” que tendrá que buscar este tipo de oportunidades, Gandía cree que se trata de una carrera con “pocos esprints puros. Habrá fugas que seguramente lleguen y días duros que, si Pablo logra entrar, le beneficiará. Tiene muchas virtudes. Sube bien y es completo”.