Andrés Fernández, en su comparecencia tras el Albacete-Huesca, estuvo particularmente lúcido. Y, especialmente, bajo el lugar común de "Esto es la Segunda División", avisó a navegantes. "Va a ser bastante competido. Nosotros hemos tenido opciones si enchufamos primero. Va a ser así todo el año y hay que darle valor a los puntos. Si tienes uno, hay que defenderlo a muerte. El día de hoy tiene que servir para aprender y, a partir de aquí, crecer".
Ayuno el club de comunicación de sus referentes principales para explicar a la afición cuál es la expectativa, cuál el objetivo, el veterano guardameta dejó anoche claro que la Sociedad Deportiva Huesca va a ser "cholista" pero con una variación. No será partido a partido, sino punto a punto. En su laconismo se refleja su propia perspectiva. "Da rabia. El otro día nos pasó lo mismo, el ímpetu de querer ganar, de conseguir la victoria, al final el rival te hace un gol en la última jugada no puede volver a pasar. Nos tiene que servir para aprender".
"Los chicos se han esforzado muchísimo". En seis palabras, la manifestación del nivel que se espera. Esfuerzo y confianza en que situaciones como la de Albacete no se repitan. Olaetxea entró como navaja manchega en la mantequilla que es hoy el sistema defensivo del equipo de Ziganda.
Sin embargo, el murciano quiere poner un hilo de esperanza. "Esto va de competir. Hay que meternos un plus de darle mucho valor a cada jugada y situación". Antes, habrá que recuperar el ánimo. "El vestuario está jodido pero con ganas porque es jodido que te metan un gol en la última jugada y después del esfuerzo de treinta minutos con uno menos".