Un Aneto desconocido

Ascensión al Aneto desde el valle de Coronas al glaciar norte del programa Pico a Pico de Peña Guara

Lola Más
27 de Julio de 2026
Guardar
Cumbre del Aneto
Cumbre del Aneto

El 30 de Julio de 2011 el “Pico a Pico” del club Peña Guara ascendió al Aneto en una travesía similar a la realizada este domingo alcanzando el glaciar en su parte alta al salir al collado de Coronas. El 26 de Julio de 2026, 15 años después, Pico a Pico repite el Aneto en una travesía similar, lo que ha servido por algunos participantes de entonces y de ayer para comprobar en propia carne el efecto sobre las altas montañas del cambio climático. El paisaje ha cambiado en las alturas, así como está haciendo cambiar las vidas de la gente, como se está comprobando en estos días por los incendios que están asolando territorio peninsular, de zonas mediterráneas y también europeas, sin referirnos al resto del mundo.

Esto provoca que la forma y el tiempo de subir las montañas que más atraen, las más altas, el Aneto, el Mont Blanc en los Alpes, el Cervino, y tantas otras esté cambiando, obligando a adaptar la estrategia a los tiempos. El pleno verano puede no ser el mejor momento de alguna de estas altas montañas, los itinerarios deben cambiar y la forma de afrontarlas, y así se está recomendando en el Pirineo para acometer sus ascensiones por parte de Federaciones de Montaña y los Grupos de Rescate.

Lo que no ha cambiado nada y es lo que hemos podido comprobar este domingo es el deseo humano y montañero de tocar el pico más alto, la atracción de las más altas cumbres, y de resolver ciertos enigmas que actualmente se pueden visualizar en tantas redes que contribuyen a aumentar el deseo de traspasar por ejemplo el famosísimo “paso de Mahoma” del Aneto.  Alcanzarlo ha servido para que algún mito decaiga porque bien acompañado no es un paso tan difícil.  

Y a llegar a traspasar el mítico lugar se ha dedicado la jornada montañera con ascenso por el valle de Coronas a su collado alto hasta la cumbre del Aneto con sus 3.404 metros, elegido así en travesía por los organizadores para evitar la ruta norte del glaciar, peligrosa por el hielo y llena de montañeros y así recorrer el bello alto valle de Coronas rodeado de crestas de tresmiles de las más prestigiosas del Pirineo. Para el descenso se planeó por el ibón de Salterillo que como pudimos comprobar se ha convertido en la ruta normal del Norte.

Así, el domingo, después de pasar la noche en la Escuela de Alta Montaña de Benasque, partimos del puente de Coronas en el valle de Vallibierna donde nos dejó el bus a las 6 de la mañana. Poco a poco por el boscoso valle se alcanzan los lagos de Coronas, el ibonet, el Mediano y por fin el lago más alto, el que dá paso a un paisaje morrénico sobrecogedor, donde hay que traspasar elevadas morrenas en un trazado sinuoso que por fin termina en el alto collado a 3.208 metros, con un previo descanso a poner ropa y casco, ya que las nubes no han dejado de entrar toda la mañana con alta humedad y temperaturas bajas, como estaba previsto, sin llegar a ser tormentosa.

Mucha precaución en el paso, rocoso, arenoso, lo que deja la nieve cuando se retira en los altos collados. Al otro lado, por fin el sol termina por aparecer y deja ver el gran glaciar, que se ha convertido en un pedregal oscuro tapizado de hielo. Se calzan y descalzan crampones para alcanzar las huellas de la ruta normal del Norte, por un delicado terreno roto, aéreo, donde perviven canaleras de hielo negro sobre pedreguillo, lo más complicado de la jornada, que los participantes recorren sin tirar una piedra, ya que en el programa Pico a Pico todos tienen práctica en moverse por montañas y bien acompañados mucho mejor.

Por fin se sale a un “paisaje nuevo”, donde antes había nieve en el mes de julio tapizando la ladera hasta las cercanías de las rocas cimeras, ahora hay pasos rocosos, que requieren cortas trepadas. Ahí se confluye con los que vienen por el glaciar a duras penas, o los que vienen desde el ibón de Salterillo, una ruta larga pero mucho más segura, que es la que se recomienda.

Bien organizados para traspasar el mítico paso de Mahoma, para muchos deshacer el mito y pasarlo por primera vez, hay varios participantes para los que es “su primer Aneto”, y esta jornada resolverá todas sus incertidumbres y descubrirán el camino a la cima. Hace sol por fin, las nubes se van quedando en la ladera y así es mejor para las fotos de cumbre, sin la gran cruz que caracterizaba a esta cima pirenaica, pero con la imagen de la virgen del Pilar en su pedestal.

Regresamos y se inicia el largo descenso hacia el ibón de Salterillo donde hay que consultar algunas veces el itinerario para no alargarlo más de la cuenta. Se alcanza el lago y más allá en unas praderas herbosas otro de los pocos descansos de la jornada para afrontar el ascenso final al collado de la Renclusa y descender al refugio y a la Besurta donde el autobús del verano nos recoge.

Sólo resta celebrar en Benasque, la “caída del mito del paso de Mahoma” y “la primera vez” de algunos, todo un logro que ha requerido 10 horas y media de jornada ascendiendo unos 1.653 metros de desnivel y descenderlos en casi 15 kms. de recorrido. Y emplazarnos para el mes de Septiembre donde otras altas cumbres pirenaicas nos esperan.