El apoyo del juez De Pedro a su sustituta explicaría que el caso "cada vez pierde más fuelle"

El final de la condición de investigados de Jorge Molina y Miguel Ángel Tena, al igual que la previa de Galindo, sorprenden a las defensas de los aún afectados

27 de Octubre de 2022
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El Alcoraz y, coronándolo, el cerro de San Jorge. El peritaje sobre las facturas, innecesario para las Defensas de Oikos
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Para los profanos en este caso, el anuncio del sobreseimiento de las actuaciones de Jorge Molina, hoy jugador del Granada, y Miguel Ángel Tena, exfutbolista del Villarreal, ha generado un cierto desconcierto. Por el devenir de las circunstancias que les rodean, y es que, siendo investigados en el caso Oikos, no se ha procedido a una imputación formal y nunca han sido llamados a declarar. Paradójico porque su inclusión en la magna operación que desembocó en un desembarco a lo "Apocalipsis Now" en aquel fatídido 28 de mayo de 2019 se cimentaba en similares comunicaciones (wasaps presuntamente comprometedores) que algunos de los que sí pisaron calabozo y fueron sometidos a interrogatorios policiales y comparecencias judiciales. Y, sin embargo, la magistrada que ha sustituido a Ángel de Pedro estima que no existe "un cuadro indiciario incriminatorio suficiente o concluyente que justifique la eventual apertura de juicio oral", por lo que quedan desvinculados del procedimiento judicial y pierden su situación procesal de investigados. ¡Chispún! Se acabó.

Los letrados de los aún incluidos en el caso, concentrados en Huesca y el Huesca, están expectantes. Aprecian una aceleración en el casao que debiera cerrar el caso con la mayor brevedad posible. Cuarenta meses son muchos. Pero es que, además, como afirma uno de los abogados, "cada sobreseimiento implica que el caso cada vez pierde más fuelle". Que el armazón argumental es inconsistente (ya ha sido señalada tal debilidad reiteradamente) por las deficiencias de una instrucción entre hilarante y delirante, que introduce las trenzas de Almudévar y los aceites del Somontano en las metáforas de la pérfida tentación delictiva. Que convierte una alusión en una invitación a pasar una noche en la trena (¡qué fuerte lo del amigo Carlos desvalido ante el exceso!) y que, como asegura el abogado del presidente Lasaosa, avanza semestres a semestres en medio de una investigación prospectiva en la que las pruebas pasan una devaluación que ni los más históricos corralitos han conocido.

Los hay que sostienen, ante el archivo para los jugadores del Reus, para el doctor Galindo, para Molina y Tena, algo se está moviendo ("eppur si muove", a lo Galileo). Y especulan, claro. Manifiestamente imposible que la magistrada, por muy preparada que esté y muy laboriosa que sea, haya podido analizar en apenas unas semanas los miles y miles de folios de la instrucción y de las diligencias. Entendida esta incompatibilidad metafísica, es plausible la explicación de que el juez De Pedro, instructor de la causa desde el minuto uno, esté colaborando con su sucesora para ir resolviendo un caso que ya huele. Como los muertos en descomposición. Que lo entierren.

 

P.D.: El archivo de la pieza apartada por presunto fraude fiscal del Huesca y de la comparecencia de Josete Ortas no cotizan. Se daban por hechos. Ya no cabía ni un gramo más de esperpento. Por eso ni los comento.

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