El Atlético Binéfar confirmaba este domingo el ascenso a Regional Preferente después de una temporada muy luchada. Los celestes se llevaron el derbi ante el Esplús en el tramo final y obtuvieron uno de los dos billetes directos para aterrizar en Preferente.
Diego Guillén, entrenador del equipo, explica el proyecto con el que comenzaron hace ya meses: "Confiamos en el equipo con un proyecto nuevo y joven a medio-largo plazo, con 11 jugadores recién salidos de juveniles y siete de segundo año de amateur. La realidad es que el primer año hemos conseguido el objetivo que quizás nos marcamos en dos temporadas".
La alegría se desbordó en los chavales, que celebraron en las horas posteriores al pitido final. "Estamos muy contentos por volver a una categoría bonita y exigente. Tenemos que estar preparados para competir y salvar la categoría, ya que la última vez se subió y se bajó al momento", añade el míster.
En cuanto a la valoración de la temporada, piensa que este ascenso es el "reflejo del buen trabajo que se está haciendo en el fútbol base de Binéfar". 20 de los 22 jugadores que componen la plantilla salían del fútbol base, por lo que eso "tiene un mérito brutal. Hay otros equipos que tienen a gente de fuera. Nosotros jugamos con chavales de aquí. Es el reflejo de lo bien que se está haciendo por abajo".
Al contar con una plantilla tan joven, había quien podía pensar que "podríamos pecar de inexperiencia en según qué momento. El jugador ha jugado en categorías altas en fútbol base y sabe que cuesta mucho ganar. En momentos malos hemos tenido la cabeza fría y nadie ha creado ningún drama. Es complicado ganar, sobre todo en las segundas vueltas, pero el equipo ha valorado mucho las victorias. El ascenso es más que justo".
Para Guillén, la clave de este éxito ha sido la "unión" del vestuario. Todos se conocen, y "la unión y la piña, pero sobre todo las ganas de sacar partidos, han sido determinantes. El ascenso es de ellos y ellos son los que van a disfrutar. La gente joven tiene esa ilusión que otros veteranos igual no tienen. A lo mejor, en ese sentido, es más fácil gestionar los malos momentos con jugadores jóvenes", finaliza.