Bada Huesca cae con dignidad en las fauces del dios Barcelona (42-25)

Los de Nolasco resisten como pueden el aluvión ofensivo del mejor equipo del mundo en un desempeño meritorio

25 de Abril de 2026
Guardar
Wilson Davyes intenta detener a Carlsbogard en el Barcelona Bada Huesca. Foto Joan Vidal
Wilson Davyes intenta detener a Carlsbogard en el Barcelona Bada Huesca. Foto Joan Vidal

FICHA TÉCNICA

Barcelona: Nielsen, Aléix Gómez (5), Blaz Janc (3), Domen Makuc (3), Luis Frade (4), Carlsbogard (3), Ian Barrufet (5) -siete inicial-, Mem (7), Djorjie Cikusa (1), Yehia Elderaa (1), Ludovic Fábregas (2), Petar Cikussa (1), Óscar Grau (1), Daniel Fernández (5), Adriá Sola (1) y Haligrimsson. 

Bada Huesca: Gabor Decsi, Alfonso Rodríguez (5), Saa Amjad (2), Wilson Davyes, Artur Parera (5), Samuel Cordiés (3), Ian Moya (1) -siete inicial-, Ignacio Suárez (2), Dani Pérez (1), Fabricio de Souza (3), Óscar García (2), Aurelien-Morgan Tchitombi, Bruno García (1) y Fradj Ben Tekaya.

Árbitras: Tania Rodríguez y Lorena García Gil. Excluidos los locales Janc y Mem, y los oscenses Fabricio de Souza y Samuel Cordiés.

Incidencias: Palau Blaugrana de Barcelona.

Parciales cada 5 minutos: 6-3, 8-5, 13-6, 16-8, 19-9, 21-11 (descanso), 24-14, 29-16, 31-18, 34-19, 38-23 y 42-25 (final)

El Bada Huesca ha pasado con la dignidad posible al común de los mortales en el olimpo del balonmano español, donde se concentran todos los dioses principales sobre la pista. Victoria por aplastamiento, como es habitual, de los de Carlos Ortega, que al igual que Nolasco ha tirado de rotaciones porque hoy no había ningún reto real. Al final, 42-25, sin novedad en la previsión.

Nolasco ha alineado de comienzo a Gabor Decsi, Alfonso Rodríguez, Saa Amjad,, Ignacio Suárez, Artur Parera, Samuel Cordiés, Ian Moya, un equipo muy joven para afrontar esta bonita experiencia de enfrentarse a uno de los mejores equipos del mundo, en los que no faltaba tampoco juventud dentro de su constelación de estrellas. Tras la parada inicial de Decsi a tiro de Makuc, aluvión de goles con los Barrufet, Makuc, Aléix Gómez y Janc, a los que también oponían su caudal ofensivo los Parera, Saa Amjad o Alfonso Rodríguez. Se contenían las diferencias (8-5 a los diez minutos). Estaban tranquilos los de Nolasco a pesar de la arácnida retaguardia culé, cuya constelación de figuras ofrece respuestas a todo tipo de situaciones. Poco a poco, se abría un abismo porque Nielsen es una bestia parda que ocupa toda la portería y cuando fluye todo en ataque es imparable el equipo de Carlos Ortega (13-6 en el ecuador de la primera mitad).

El entrenador de Bada Huesca ha decidido que se sumaran a la fiesta el resto de jugadores, rotaciones para la última fiesta antes de los cuatro últimos dramas de la temporada. La brecha se acreceintaba ya por encima de los diez (20-9, Grau, a cuatro minutos del descanso). Más allá de otras consideraciones metafísicas sobre la realidad de la Liga Nexus Energía y el monopolio del liderazgo desde hace décadas por la desproporción de recursos, la verdad es que no merece la pena oponer grandes resistencias. Tal es la superioridad física y técnica que no hay más opción que dejar que pase el tiempo con la menor sangría posible, sabiendo que el desenlace sólo tiene un signo: victoria del Barcelona. Tiempo muerto de Nolasco en el 29:13 para pedir a los suyos la intensidad que se pueda, estéril con total certeza, para intentar un último gol, el de Alfonso Rodríguez de penalti para dejar la primera mitad en 21-11. Y es que tan difícil es contener al Barcelona por debajo de los cuarenta goles como superar la veintena. Como prueba, ese 42 % de efectividad de Nielsen, meritorio el 22,22 de Gabor en Huesca.

SEGUNDA PARTE EN LA OFICINA

El segundo trámite del día, los postreros treinta minutos en el Palau Blaugrana, han comenzado con Ben Tekaya, Alfonso Rodríguez, Saa Amjad, Ignacio Suárez, Artur Parera, Ian Moya y Tchitombi. El primer gol, del internacional Artur Parera, y luego sucesión de palos y tantos, con acierto de Alfonso y Saa.

Tras los primeros minutos de tanteo, los de Ortega a la suya, ora con el portugués Luis Frade, ora con los jóvenes Daniel Fernández y Adrián Sola, ora con Ludovic Fábregas. Sobrevivía a duras penas el cuadro de Nolasco con Saa, Ignacio Suárez y Samuel Cordiés combinando aciertos y fallos. Se acrecentaba Ben Tekaya para minimizar daños y las distancias no se abrían exageradamente, 31-18 a la mitad de esta segunda parte.

Esas máquinas que son Mem y Dani Fernández ponían en funcionamiento la maquinaria goleadora y José Nolasco pedía tiempo muerto con 37-21 para afrontar los últimos ocho minutos con la máxima seriedad porque se había acelerado el Barcelona y atascado su equipo. A la salida de la reflexión, Samuel Cordiés hacia el 22 para los de Huesca.

Últimos minutos de la basura, sin incidencia y con parada postrera de Ben Tekaya para dejarlo en 42-25. Partido en la oficina y a pensar en la recta final de vida o muerte.

 

Archivado en