Este martes 13 de enero se celebraba en el Hotel Abba la Asamblea General Ordinaria del Club Balonmano Huesca. Un encuentro al que acudieron una decena de socios del club oscense y en el que se aprobó por unanimidad el orden del día. La conclusión es que el club goza de una estabilidad económica siempre positiva en el deporte profesional y de élite. Junto a Pachi Giné, presidente del club, estuvieron Jesús Montonio, el responsable del área económica; y el secretario del club, Fernando Udina.
Giné recordaba el sufrimiento del curso pasado y toda la ristra de lesiones que sufrió el equipo. Aún así, se logró salvar la categoría. "Fuimos el cuarto mejor equipo en la segunda vuelta y gracias al cuerpo técnico y el esfuerzo de los jugadores lo conseguimos", subrayaba.
Volviendo al presente, esta temporada se han dado algunas semejanzas. Las lesiones siguen estando ahí pero el presidente se mostró convencido de que en febrero empezarán a cambiar las cosas.
Giné valoró con buenos ojos el crecimiento exponencial de socios en las últimas campañas. Hace cuatro años había 967 socios y en estos momentos hay 1.279. Además de esto, Giné no se olvidó de la cantera, sin duda una pata fundamental en la estructura de Balonmano Huesca. "Es nuestra razón de ser", aseveraba. En total se cuenta con 350 niños y niñas.
También quiso recordar el "lujo" que supone tener a un equipo de élite en una ciudad como Huesca. "Somos una liga profesional y sube todo. El mercado cada vez es menor porque entran en juego otros países que tienen mucho más poder económico".
El apartado económico es positivo, pues se expuso un superávit de 2.189 euros. Los ingresos fueron 972.025,22 euros y los gastos fueron 969.835,82 euros. Pese a que el beneficio es mínimo, se recordaba que hay que tener en cuenta los fichajes de la segunda vuelta. El presupuesto de la actual temporada asciende a 975.000 euros.