La bandera de Monzón ondea en el Aconcagua, el pico más alto de Sudamérica con sus 6.961 metros, desde que este miércoles día 4 la colocó la expedición del montisonense Andrés Vilalta y el zufariense José Carlos Cortés.
El esfuerzo de haber pasado las fiestas navideñas de altura (los montañeros partieron el pasado 19 de diciembre) ha valido la pena y ha tenido la recompensa que buscaban los protagonistas con este reto. La expedición ha salido de acuerdo a las previsiones que habían hecho, tal como se puede apreciar en el relato que han ido haciendo los montaéros. Tras llegar a tierras argentinas y entrar en el parque del Aconcagua, Vilalta y Cortés pasaron los preceptivos chequeos médicos e iniciaron la actividad para su aclimatación a la altura.
De este modo, el pasado 26 de diciembre por la mañana salieron de Plaza Mulas (4.300 m.) para hacer noche en Plaza Canadá (5.050 m.). El 27 se dirigieron desde Plaza Canadá (5.050) hacia Nico de Cóndores (5.550 m.). Al día siguiente, 28 de diciembre, dieron un paseo sin peso por los alrededores de Nico de Cóndores y bajaron a Plaza Mulas. Comentó Vilalta que les había sorprendido lo rápido que había sido el descenso, en el que invirtieron una hora y diez minutos. "Han sido dos días de acarrear mucho peso pero ya tenemos arriba todo lo necesario para el día que ataquemos cumbre", apuntaba Vilalta.
Era cuestión de esperar la ventana de buen tiempo porque el plan de ataque a la cima ya estaba hecho. Así, el pasado lunes día 2 de enero, fue la salida del Campo Base hasta Nido de Cóndores (5.550 m.). El martes día 3, la segunda etapa de la ascensión entre Nido de Condores y Cólera (5,970 m.). Y llegó el miércoles día 4, con salida a las 02:30 horas para coronar la cima del Aconcagua a las 10:00 horas después de siete horas y media de ascensión.
Una vez hollado el techo de Sudamérica, disfrutaron durante una hora de la cima para ver el majestuoso paisaje que tenían a sus pies y hacerse las fotos con un recuerdo y gratitud hacia todos sus patrocinadores. Una vez saboreada la cima, llegó el momento de emprender el descenso al Campo Base. Hicieron parada en Cólera para desmontar la tienda que habían dejado e hidratarse y a las 16:30 horas llegaron al campo base. Todo a pedir de boca y sin incidencias. Una ascensión rápida, en estilo alpino, sin sherpas ni porteadores de altura. El fin de la expedición y el viaje de regreso están programados para este domingo día 8.

La expedición de Andrés Vilalta, perteneciente al Club Montisonense de Montaña, y José Carlos Cortés, con un presupuesto de aproximadamente 13.000 euros, ha contado con el apoyo del Ayuntamiento de Monzón, Comarca del Cinca Medio y las empresas Alumbra Energía, Casmar, Cespir y Leo&Niné Wines.
En dos años Vilalta ha subido al Pico Lenin, intentó el Korzhenevskaya y ahora el Aconcagua. Si en sus anteriores retos había acudido con el jaqués Carlos Pauner, en esta oportunidad ha tenido en el montañero de Zuera José Carlos Cortés a su compañero de viaje.