Todos los elementos se sumaron para requerir de la virtud de la Austeridad, el principio de la jornada de este sábado de preparación para la Javierada de los Amantes de la Naturaleza, el último antes de la prueba definitiva del día 21. Madrugón para estar a las 6 de la mañana en la puerta de Salesianos y camino al andar entre vientos, lluvias, caminos inundados, nieve y finalmente el sol. Siempre sale el sol.
Treinta y dos kilómetros, tras reconvertir el trazado por la previsión meteorológica. con el objetivo principal del Monasterio de Sescún, partiendo de Huesca para recorrer la calzada romana, Barluenga, los Campos de Ciano, Cuello Bail, Mesón, el monasterio y ermita de Sescún, Cuello Salillas y destino en Belsué, para retornar en autobús.
En el punto de partida, las instrucciones y recomendaciones de Javier Cruchaga. "Es la última marcha de preparación, la próxima será la prueba. Hoy se presenta un día especial, revuelto. Tendremos un poco de aire, tendremos un poco de barro, tendremos un poco de nieve y al final tendremos un buen entrenamiento que es lo que queremos hacer. Hoy no habrá río pero algún barranco, algún charco, habrá que pasar".
Por ser carnaval, algunos se traían sus propias caracterizaciones, que se agradecen para poner un punto de humor en el comienzo. "Acabaremos en Belsué. Arriba ha nevado bastante, ayer empezó a nevar. Cruzaremos por los Llanos de Paúles y bajaremos hasta Belsué". El padrenuestro y la encomienda a los santos San Emetorio, San Celedonio, San Cosme, San Damián, San Vicente, San Lorenzo, María Auxiliadora y Don Bosco, "que rueguen por nosotros".
Comenzaba la jornada. Barro, viento y nieve por delante. 90 participantes partían de Salesianos y se encontraban con caminos invadidos por el agua y el lodo por las últimas y copiosas precipitaciones. Vencida la calzada romana, el amanecer mostraba la preciosa lámina del pantano de Montearagón en plenitud.

El barro cedía ante el viento en el paso por Barluenga y el grupo empezaba a ascender por senda a los Campos de Ciano, que ofrece una panorámica fabulosa del Tozal de Guara y cimas aledañas nevadas. Tomaban los 90 valientes el GR268, camino de San Úrbez, para horadar Cuello Bail, el punto más alto de la etapa. Nuevo aspecto paisajístico con la nieve combinada por el barro por las pistas, hasta llegar a los Llanos de Las Paúles.
Desde este bonito paraje, descenso siempre con nieve por una senda entre pinos hasta la presa del pantano de Santa María de Belsué. Paralelos al camino, la meta se mostró definitivamente en Belsué. Eran las 17:15 horas y les aguardaba una reconfortante sorpresa porque la familia de Pedro Belenguer les recibía con té de roca caliente que fue una gloria después de la odisea climatológica.
Las circunstancias obligaron a recortar la distancia, que quedaba en 32 kilómetros y 1.200 metros de desnivel positivo en medio del barrio, el viento y la nieve. Cada uno de ellos, añadía un punto de mérito al entreno.
La prueba para la Javierada, el sábado 21, se desarrolla con el principio de la Caridad. Arrancará a las 4:30 de la madrugada de Huesca para dirigirse por la carretera a Nueno, Arguis, La Barza, Bentué de Rasal, Borbusé, Fabosa, Río Gállego, la central hidroeléctrica y Javierrelatre, con cruce por posibles ríos y regreso en autobús tras 43 kilómetros exigentes. Es el precio de la peregrinación.