Los brotes verdes, el cholismo y el "cariño" del exabonado Fernando Torres al Huesca

He querido reencontrarme con alguna de las esencias del Huesca de recuperador de futbolistas o de lanzador de jugadores inéditos,

20 de Septiembre de 2026
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Agus Juárez, un brote verde ante los ejercientes del cholismo de Fernando Torres. Foto SD Huesca
Agus Juárez, un brote verde ante los ejercientes del cholismo de Fernando Torres. Foto SD Huesca

El ser humano necesita atisbar ventanas de esperanza. Ya lo escribió Miguel de Cervantes, que donde una puerta se cierra otra se abre. Esta agradable noche veraniega el Huesca se examinaba después de la cierta desazón que supuso la derrota tan sangrante ante el Villarreal B. Esa mañana dominical se desplomaron todos los delirios de grandeza, todas las promesas, todas las previsiones tuiteras que situaban a nuestro club en la punta de lanza de los favoritos para el ascenso. Un castillo de naipes abatido a las primeras de cambio por unas flechas amarillas.

El Huesca-Atlético Madrileño ha representado la búsqueda de brotes verdes. Cuidado, esta expresión tiene sus riesgos. Fue pronunciada en 2009 por la ministra Elena Salgado como fórmula para rebatir una realidad irrebatible: nuestra economía, y con ella los españoles, estaba realmente reventada, a la deriva por la confluencia de catástrofes en déficit y deuda, en paro, en inestabilidad bancaria y en todos los parámetros que asedian el bienestar de los españoles. La ministra, la misma que se empezó -este empeño fue más loable- en vaciar de humo todos los locales públicos, proclamó esa expresión con evidente intención propagandística. Iba a ser que no, que carecía totalmente de base y la coyuntura provocó incluso una reforma constitucional con la sacralización del techo de gasto como método irrenunciable para la estabilidad. Y años de recortes y padecimiento.

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La afición del Huesca, marchita por la tristeza del asalto del submarino amarillo que fue un neo caballo de Troya en la batalla de Alcoraz, precisaba una ilusión a la que aferrarse. Me da la sensación de que también el equipo necesitaba reencontrarse y encontrarse con el público como base para empezar a crecer. Enfrente, un rival temible, otro filial, que venía de freír a los pimentoneros y con ese espíritu que da su espejo, el cholismo que impregna una filosofía de juego aguerrida pero conservadora. Nada que ver con la rutilancia del Villarreal B. Fútbol más directo, sin florituras, quizás a la imagen y semejanza del Cholo y de un jornalero del gol como Fernando Torres. Un ariete que, allí por los tiempos de los brotes verdes, era socio del Huesca -yo creo que fue más marketing que desembolso real del precio del abono- por la concurrencia de su pertenencia a Bahía de Petón y su ligazón familiar -su cuñado- con Rodri, jugador que fue en Camino de Cocorón. Tenía mucho de apariencia, pero lo cierto es que sirvió en las campañas de capatación de abonados.

Tengo para mí que esta provisional aparición de los brotes verdes ha hecho de la necesidad virtud. Pero, hasta cierto punto, he querido reencontrarme con alguna de las esencias del Huesca de recuperador de futbolistas o de lanzador de jugadores inéditos, de manera que lo de Kembo desahuciado de Gijón ha alimentado los recuerdos de aquel fantástico Juan Aguilera rescatado del fútbol indio y lo de Agustín Juárez ha rescatado la nostalgia del Chimy o del Cucho, que cuando asomaron a Benasque eran dos perfectos desconocidos con una hoja de servicios con menos contenido de la libreta de la Primera Comunión antes de pasar por la Eucaristía.

Esta temporada, como todas, va a ser muy larga. Y se disputa partido a partido, esencia del cholismo (él la ha patentado, aunque es doctrina de los orígenes de los tiempos futbolísticos). Cada semana, hay que disfrutar o sufrir. Pero los brotes verdes han de crecer con robustez porque, de lo contrario, todo acaba secándose. Hoy, este Huesca ha regado la ilusión aun sin redondearlo con la victoria, así que paladeémoslo y abramos el apetito para dar, inminentemente, un buen bocado al jamón de Teruel, que por la hermandad sabe mejor.

P.D.: No se olvide que los brotes verdes surgen tras los cuidados del jardinero. Ojalá Jardiel, que seguro ha sufrido lo indecible, sea el definitivo.

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